lunes, 27 de junio de 2011

PROGRESO DE LA HISTORIA INGRESO EN LA PERSONA

Uno es el progreso de la cosas y otro es el ingreso en la enjundia de la humanidad: la persona. Por las ciencias se promovió el primero por la filosofía el segundo. He aquí la cuestión: ser entre las cosas (una cosa social) o ser persona entre personas. La avalancha de las cosas y el atontamiento para lo sagrado es un hecho progresivo e inexorable que nos hace técnicos: esto era el olvido del ser para el final del pensamiento de los modernos con sentido singular. Se limitaba a la denuncia del peligro del pensar técnico como olvido del ser y la faz positiva de ello advino en el saber logotectónico que señala (despues de hacer justicia a la tradición de las tres épocas de la Historia que configuran un presente, a los mismos modernos que se explayaron en la negación y la denuncia de la historia o bien en la sustitución de la filosofía) el ámbito donde puede verificarse el INGRESO EN EL LENGUAJE DIFERENCIADO DE SÍ MISMO CON RESPECTO A SÍ MISMO donde se despierte la persona como simple absoluto.
El ingreso en la persona es el ingreso en la sabiduría que es puro lenguaje que se dirige a nuestra esencia y despierta la condición de nuestro ser o existencia: héroe, santo y ciudadano. Las cosas pueden seguir horizontalmente y seguirán hacia adelante en el denominado progreso. Y la intimidad que resguarda el hogar conquistado por el héroe que se vence a sí mismo en pos de la enjundia de la mujer dominadora y guardadora del tiempo se asienta en la permanencia; la santidad de la persona que es hijo en el Hijo, imagen de la imagen se asienta en la eternidad y la gloria de la libertad absoluta del ciudadano se asienta en la naturaleza. Tal es la realidad substante. Las cosas son los accidentes, que están y que se inhieren en ella. Los categoremas distinguen ambos lados: sustancia, accidente....
Uno avanza hacia el origen que siempre es lo que es o tiene que ser. El otro corre hacia metas siempre nuevas y logros técnicos para utilidad momentánea de un proceso que es util a la condición externa de las personas: necesidades materiales o cósicas.
Hemos mencionado ya las cuatro causas de la Constitución de la Nacion Argentina del cual es padre Juan Bautista Alberdi. Ahora hemos distinguido dos ámbitos: aquellos distinguidos por Heidegger entre el ser y los entes y por Santo Tomas entre el ser que es su ser al cual llamamos Dios en el cual se engendran eternamente las tres Personas y el ser que no es su ser y que lo participa, tiene ser pero no es su ser y que ha sido creado en el ser y recibido la impronta en su persona de la filiación con respecto al Padre eterno en el Hijo por el ingreso de su Espíritu Santo.
Son nociones que la tradición nos ha legado juntamente con el Estado República juntamente con la democracia que surge de la experiencia constitucional originaria en la sabiduría de Solón de Atenas.
No hay que perder la admiración: ¿no es algo providencial la Constitución de Atenas (ver Aristóteles, Constitución de Atenas, Clásicos Políticos de Madrid)? Los hombres sometidos por vez primera a la ley y no a un soberano dos mil años antes que el mundo adopte esta razón plena y transparente respecto del poder y esto realizado por un puñado de hombres atenienses.
Claro está, el fetichismo del poder no ha desaparecido, como tampoco el pecado con la santificación. Es decir existen héroes y anti héroes (ALKINOO Y ANTINOO en la Odisea), santos y homicidas (Francisco de Asís y endemoniados que se burlan del santo) y ciudadanos del mundo y aborrecibles tiranos o gobernantes egoístas.
No solo los hombres levantan tribunales para juzgar: hay juicio divino. Si hay derechos humanos es lógico que los haya de Dios. El célebre Credo lo dice explicitamente, aquel a quien juzgaron tres tribunales "ha de venir a juzgar a vivos y a muertos". No hay acto que no esté sometido a este juicio sea de hombres individuales, sea de naciones.
No se puede pensar unidimensionalmente. Ya lo vio Alberdi: el derecho entre personas es análogo al derecho entre las naciones. Sepamos que hay juicio y que el progreso avanza hacia el origen.

domingo, 26 de junio de 2011

EL DESCUBRIMIENTO DE LA PERSONA

Éste es el progreso: el ingreso en la dimensión de la persona. De aquí surge la comunión y por tanto deriva la comunidad. El progreso de las ciencias ha tapado de momento el descubrimiento de la persona. Un ejemplo lo tuvimos en la psicología de la personalidad tan mentada. La famosa definición de Alport nos muestra hasta qué punto el olvido del ser se transforma en pensamiento técnico. No sólo son las máquinas, dice Heidegger.
Pero en el posmodernismo se dio de mano a tal psicología de la personalidad y ahora lo vigente sería la de la "otredad" donde ha desaparecido el hombre en el océano de la an-arquía. ¡El hombre ha muerto!
Pudimos verla hoy en acción en la Argentina cuando los hinchas de fútbol intentaban destruir el gigantesco estadio de River Plate. Digo mal "plate" ya que no es ni football ni plate. Quienes inventaron esta disciplina en la escuela de Rugby con la primigenia regla del off-side, uno de cada lado disputando una pelota de cuero, el Dr Arnold y compañía (inclúyase a quien trajo el football a la Argentina, Alexander Watson Hutton, profesor de artes y filosofía moral, innovador en la pedagogía, ver la película Escuela de Campeones) creyeron fundar una nueva PAIDEIA. Pero los modernos que todo relativizaron lo convirtieron en un espectáculo social y fue santificado por la sociología de la cultura.
Después en consecuencia vinieron los submodernos e hicieron de la an-arquía un principio (la razón de la sinrazón como diría don Quijote) el principio sin principio o bien el INSTINTO. Hoy hemos corroborado la incontenibilidad de los hinchas que ya hace tiempo que olvidaron su personalidad y muy hondo, alla muy lejos yace su persona atontada a pura cumbia y droga. Esta última podría no existir y el panorama sería semejante.
Pero aún más grave es que los dirigentes de la sociedad son esclavos de esta masa (como bien lo vio Platón): aquí permitieron que se realizara esta fiesta popular que todo lo mide aunque se sabía que descendería de categoría el equipo grande y vacío de VERDADERO CONTENIDO POPULAR QUE HACE MUCHO QUE PERDIÓ EL SENTIDO DE LA FIESTA.
¡Pensar que a nosotros nos hacían practicar el verdadero "match" y nos premiaban en la derrota como ganadores! No hace tanto...todavía los modernos conservaban nobleza, es decir lo que tiene origen.
Y a toda esta situación anárquica llaman democracia. Ya lo analizó Platón en la República con las formas bastardas y señaló la deformidad de las multitudes. Ellos, los griegos clásicos, no sospecharon la enjundia de la persona, porque para ello había que visualizar al DIOS TRINO. Y pareciera que yo con esto hablara de religión. Esto no es moralina: es mención del ser, de lo olvidado por el avance necesario del pensar técnico, según el pensador moderno final. Hoy ya sin hombre a la vista, en medio del pensamiento anárquico, que parece la quintaesencia del progresismo, aquí y ahora tenemos la presencia de la persona, sola, única, real, pilar, cimiento de toda la superestructura llamada "realidad".
Pasarán las cosas, pasarán las palabras, pero la persona que somos cada uno nunca pasará. Y los que las vincula lo llamamos "AMOR".
Otra vez: no la moralina voluntarista sino el AGAPE, LA TERNURA ÍNTIMA DE LO QUE TODOS DEBEMOS PENSAR COMO DIOS.
El verdadero ganador en el match de football o rugby es precisamente el equipo, que es el fenómeno del vínculo lógico del amor.

viernes, 24 de junio de 2011

LA POLÍTICA SIRVE A LA FAMILIA HUMANA

Hoy después de dos milenios de cristianismo el mundo tiene claro que formamos una única familia humana. La ecología hace punta con la defensa del atribulado planeta tierra. Todo hombre ama su propio cuerpo, dice la Escritura y nuestro planeta es nuestro hogar. Por lo menos aquí se privilegia el habitar aunque con cierta inconsecuencia, porque la poderosa cultura borra con una mano lo que hace con la otra, enloqueciendo a los hombres con una dinámica anárquica y pretendiendo al mismo tiempo salvar la tierra de la contaminación. Es decir considera nada más que la contaminación química. La enajenación del alma no puede ni mencionarse porque responde al pensamiento posmoderno y siempre el dogma encadenará a las personas ¿Quienes son los inquisidores hoy?
La economía, la ley del OIKOS sin embargo da sus ecuaciones fundamentales. Las palabras hablan e indican: el OIKOS se configura como tal por una ley, que expresa un orden. Y la ley que mide, a su vez es medida por el amor de caridad, que hoy está presente entre los descontentos
Claman los hombres por una economía que atienda a la persona como objetivo de los procesos de producción y denuncian a los economistas como sometidos al lucro. Las riquezas son para todos y el capital debe ser social. Por lo tanto la ley de las leyes objetivas de la economía es el amor como comunicador del bien, aquí y en todo el sistema de los entes. Sin embargo al no querer ver el invento de la persona y confundirlo con el individuo caen en la sustancia segunda, en el predicado de lo social. La sociedad es un predicado de la persona y el proletariado es una cualidad, apenas y ha sido hipostasiado. Luego el amor se transforma en solidaridad y la familia humana se va debilitando seducida por la materialidad que es sólo un elemento de la sustancia ¡Falta la forma que da el ser! En ella y por ella el ente tiene el ser.
Claro está, la evolución de las ciencias que versan sobre cualidades, cantidades, realciones, estados, posiciones no han ocultado integramente a la persona que cada uno es y a sus relaciones sustanciales en lo que llamamos "familia" cuya proyección es la familia humana.
Pero la rebelión anárquica hace todo para ello. Hoy veía por ejemplo en la pasarela de un defile de modelos una nueva y perfecta modelo que en realidad era un hombre...y todo es por el estilo en el comunismo de los cuerpos que ha dejado totalmente de lado el comunismo de los proletarios modernos, cuya moral es objeto de burla hoy en día ¡En un estadio mañana ante los disturbios del partido primero se preveen dos mil efectivos para intentar el orden! Es un partido de football, aquel deporte creado en la escuela de Rugby para educar a los jóvenes con un designio claramente moral. Hoy la ira de los hinchas requiere uno de los antiguos ejércitos para contenerlos.
¿El progreso es evolución o involución?

jueves, 23 de junio de 2011

EL AMOR ES LA LEY DEL HOGAR

Vale la pena repetirlo una y otra vez: la razón mide el obrar y el sentir del hombre cuando obra bien. El amor de caridad mide a la razón misma como medida de la medida. Y sabemos que esto es el ser, puesto que la Palabra hecha carne nos lo ha revelado.
Lo que hace algo absolutamente bueno es el amor de caridad, es decir el amor al amor de de quien nos hizo en el amor y para el amor de la pura bondad. La justicia está medida por la bondad.
En ello debe concentrarse la educación: en la consonancia con la bondad que mide la justicia. La educación debe conducirnos hacia la bondad que el amor del Dios- amor comunica. Es un hecho histórico incontrovertible: Jesús de Nazaret vino enviado por su Padre y se ofreció como sacrificio en el sacramento del altar (y no existe otra oferta concreta a ese respecto en otras religiones). Se han celebrado millones de misas en los dos primeros milenios y hay que afirmar con certeza que lo que allí acontece es la redención del mal que aqueja a los seres creados, los que han recibido el ser (nadie piensa que el ser es patrimonio suyo).
Rechazar una ayuda acerca del mal que verificablemente acontece es propio del suicidia. Hay mal y hubo redención o remedio para ello.
Se ha puesto la condición para aceptar la ayuda en la buena voluntad, que tiene como consecuencia la paz. El hecho histórico del rechazo de la Iglesia que gobernó a Europa por un milenio no justifica el rechazo de tal ayuda para el desenvolvimiento del ser humano: si algo lo mantuvo en jaque es el problema del mal, que pretende resolver no mirando su primera causa y así se encuentra cada vez con esa verdad goetheana: LOS MALOS SE HAN IDO PERO LOS MALES PERMANECEN.
El hombre no puede luchar contra el mal con la mera razón que hace buenos sus actos porque la razón se deshace al perder a su vez como medida la medida de la caridad procedente de la gracia. Creo que con algún grado de buena voluntad puede verse esto en el decurso del segundo milenio. Y he aquí que la explosión de la razón ha dejado en libertad el instinto dominante o rector porque el ir contra un dominio acarrea otro dominio.
El panorama actual de liberación es el del predominio de lo contra racional. Mas acá de la razón y de lo contra racional que dependen de la voluntad siempre condicionada por la cultura está sin embargo la persona, el sello del ser que cada uno tiene quiera o no, lo vea así o no.
El amor es el hálito que suscita la persona, el misterio de la intimidad, que constituye el hogar, del cual siempre se ha dicho que es célula de la sociedad. Esto quiere decir: fundamento. Dime que hogares tienes y te diré si alcanzas a ser nación justa donde reine la paz.
Alberdi ha desarrollado esto en su libro el Crimen de la Guerra y nuestra Constitución lo significa en su preámbulo cuando dice aquello felizmente célebre: "y para todos los hombres que quieran habitar el suelo argentino" ¿Entendía nuestro jurista del misterio del habitar? Por lo que se lee en el capítulo del libro mencionado acerca de la educación para la paz veía la diferencia aludida entre la medida de la justicia y la de la bondad que a su vez la mide.
Hoy podemos exhortar con más necesidad que nunca al habitar de las personas, más acá de toda ideología o diagnóstico acerca de las cosas, enharbolando el perdón del cual hablaba aquel personaje de los HERMANOS KARAMAZOV que transforma el mundo en un paraíso en el claro de la bondad simple, la cual adviene como consecuencia. Si todos perdonamos en todo, ante todo y para todo el mundo se transforma en un paraíso y de ese aflojamiento de la tensión surge la paz que es cercanía máxima entre personas, las cuales no se dividen por partidos sino que son tán únicas que no pueden agruparse sino que se congregan como la familia en el amor.
Y esto no es moralina, es la realidad del ser.

miércoles, 22 de junio de 2011

EL NOMOS DEL OIKOS ES LA CARITAS

Hoy las palabras valen por sí mismas porque dicen. ECONOMÍA es nomos del oikos. Y la ley o asignación que determina el oikos, el hogar, es precisamente la caritas. La ley del OIKOS en Homero es el AGAPE, que es CARITAS en latín y DILECCIÓN en castellano. El hijo dilecto de Ulises, Telémaco es abrazado por el padre en la cabaña de Eumeo para quien era la niña de sus ojos. La intimidad del hogar está documentada en el poema de la vuelta. El nomos es el agape, el amor íntimo ¡Está en el primer poema de occidente que se cantaba antes de la historia! ¡Y la determina!
Además en la época media, en el ámbito de las virtudes teologales y de las virtudes morales la CARITAS es la medida de Dios sobre la razón, a su vez medida de los actos o sentimientos humanos. SER DE ACUERDO A DIOS es Caritas, Agape o amor íntimo de Dios, pero ser de acuerdo a la razón es justicia, prudencia, fortaleza y templanza. La CARITAS es la medida de todo, la ley que todo rige es a su vez regida por el amor que es el ser.
La economía de una nación es la del hogar. Evidentemente que del amor y desde él se explica el odio y la mala voluntad y el amor propio. Evidentemente la desmesura de la injusticia y el misterio de la iniquidad operan en el mundo. Pero justamente el mundo necesita de redención porque se ahoga en la pluralidad de los intereses propios de los individuos o en las rebeliones enajenantes contra la ley del hogar, contra la intimidad.
Hubo redención, nuestra era es la cristiana, la navidad suspende el mundo y la aparición de la nación responde a un destino inmanente tan evidente como los despropósitos que verificamos a cada instante en la dimensión de los entes que se estremecen como un volcán.
Pero hay ser y hay sin duda NACIÓN. El amor la hace y el odio la debilita pero el odio es cosa de los entes y el amor lo es del ser.

martes, 21 de junio de 2011

EL ACOSAMIENTO DE LA PERSONA

Así como sospechamos que los partidos políticos populistas que asumen el gobierno para defender a los pobres no tienen interés en que se individualicen y progresen como hombres de clase media sus protegidos y quizás algunos los prefieran pobres y dependientes pero votantes del partido que los defiende, parece que en otra dimensión, la ontológica, la persona no es deseable para los acosadores de la cultura que los quieren bien subsumidos en ella.
Y la persona no es ni china, ni hindú ni inglesa, por más bellas que sean estas culturas y la solidaridad que les deban los individuos a sus respectivas sociedades. En lo que respecta a la así llamada cultura occidental parece que debemos objetar toda tradición y avanzar hacia la liberación pero sin liberar la persona sino anulándola. Porque parece que son unos los que nos liberan, los literatos, como aquellos que nos gobiernan desde los partidos populistas que defienden nuestros intereses en nombre de la justicia.
Mas cada uno de nosotros, de todos, está en el ser: tal es su interés, inter esse. Y allí escucha al Verbo que lo hace en su íntima dilección "persona". No es ella ni cuerpo ni alma, es simple, es intimidad que la dilección despierta. Y digo dilección y no amor que es equívoco.No le es extraño a nadie que dentro de la sacralidad de la familia ama a sus hijos.
Creo que cualquiera puede ver la emergencia de la persona desde los padres griegos a San Agustín, quien reflexionó sobre la Trinidad de personas y escribió el libro de los libros: de TRNITATE. Y luego ver gratis el tratamiento que el Aristóteles de la época media le dio: me refiero a Tomás de Aquino. No creo que sea este misterio un conocimiento exclusivo de exquisitos y que sea inaccesible. Porque nos va todo en ello: el saber cómo somos personas (no meramente individuos en la sociedad)
A mí por de pronto me llegó el tiempo de ver que todo, las cosas de la vida y de la sociedad, es super estructura de la persona que cada uno es destinalmente y todo lo tengo por basura para poder detentar lo que se me ha dado y que desde pequeño siento hablar en mí. Lo demás es "cultura". Sí que había leído con placer LA REBELIÓN DE LAS MASAS pero después cuando pasé por los ingenuos y simples escritores de la Trinidad y por los capítulos 14,15,16 y 17 del evangelio de San Juan (escritor fundamental para los pensadores de las tres centurias primeras de nuestra era, Plotino, por ejemplo) no comprendí a lo largo de la vida intelectual cómo todo es fundamental en la educación menos la hypóstasis, la sustancia, es decir la persona: sustancia individual de naturaleza racional, lo real en primer grado, más aún: nostros mismos en cuanto despertados al ser por la dilección de quien nos ama...como hijos muy queridos en el Hijo que eternamente de Él procede.
Y en las culturas lo que las sostiene y está debajo es...la persona y en ellas lo que vale es la organización social y el poder y los símbolos y aún Dios altamente cubierto por los mismos. Y sin embargo Él es Persona entre cercanía íntima de Personas. Y lo demás es nada, porque además de la íntima dilección NADA ES, COMO PODEMOS LEER EN EL HIMNO DE SAN PABLO A LOS CORINTIOS (1COR.13) Todos lo han podido leer pero muchos han corrido tras las cosas que no son porque no permanecen. Y han librado interminables guerras para obtenerlas. Hamlet se admiró de Fortinbrás mientras él seguía indeciso en la acción y firme en la intelección.
Intus legere, vuelve a tí mismo le decía el Espíritu a Agustín y allí más íntimo que yo mismo estabas tú, que estabas conmigo y yo no estaba contigo: "conozcaos yo conocedor mío". Esto cualquiera ha podido leerlo en las Confesiones y sin embargo la cultura occidental ha sido una desenfrenada carrera hacia la exterioridad de las cosas con el poder de crearlas más y más. Hay fórmula 1,2,3...Carrera hacia afuera.
La persona sin embargo en el abogado Mahatma Gandhi fue brotando hasta los ayunos hasta la muerte para conmover la intimidad de las muchedumbres y despertar en uno y otro, precisamente, la persona ¡Creyó hacerlo hasta en los dinastas del imperio inglés, al cual San Agustín les quedó muy atrás y Hobbes muy adelante! Era él un socialista pero al mismo tiempo un santo, es decir una persona definitivamente real que en la sociedad solamente veía personas y a las cosas lo veían como lo que son y a la sociedad como dependiente de las personas.
Rousseau lo mostró, Alberdí lo escribió en el Crimen de la Guerra, Gandhi, que estudio leyes en Inglaterra vio que el estado era la persona y lo demás una maquinaria. Y por eso los estados debían ajustarse al derecho de las personas en cada una de las cuales está el poder y a su fundamento absoluto: LA CARIDAD.

lunes, 20 de junio de 2011

LA REBELIÓN DE LAS MASAS

Ortega y Gasset acertó en el diagnóstico aunque desconocía los medios actuales de exteriorización solidaria en el comunismo de los cuerpos. Hoy la emergencia de la alteridad está en marcha hacia el límite de esta apo-stasía con respecto al principio de la intimidad de la persona. Se ha destruído mucho y se han cortado galanamente las amarras de las naves que van de este modo al garete en un mar multisonante.
"Vuelve a tí mismo" clamaba Agustín al comienzo de su época. Lo gravísimo es que no pensamos, decía Heidegger al final del callejón sin salidad de los modernos, no podemos pensar porque el ser nos ha vuelto las espaldas hace mucho tiempo. Y entonces las naves, es decir los individuos van en dispersión pero todos juntos, es decir masificados en este pluralismo de la posmodernidad o submodernidad como la llama Boeder.
Pero esto no es para alarmarse porque desecha la personalidad dibujada por la superficie de los modernos que ahora ha confluído en la otredad que aquí puede despertar lo que era en el principio: la persona. EL Verbo que era Dios o bien Dios que era el Verbo tiene una coyuntura favorable. Estamos en lenguaje que puede decir lo que desde siempre ha indicado pero ahora sin obstáculos tramados por talantes antimetafísicos ni traducido en sistemas conceptuales. Ahora el habla habla o mejor: dice directamente y persuade mansamente.
Gandhi hizo ingresar la absolutez del SERMÓN DE LA MOTAÑA en la política del mundo y fue reconocido como patrimonio de la humanidad. Hoy el Verbo dice: YO SOY QUIEN CONTIGO HABLA y se despierta una razón que nos da el orden de la paz.
No hay otro horizonte que la paz que es la tranquilidad en el orden, un vencimiento de sí con respecto a sí mismo que nos introduce en la intimidad de la familia, en el claro donde Dios mora en nosotros sin obligaciones morales heterónomas, en la patria donde refulge la libertad
absoluta con la transparencia del éter.
Tenemos mártires de la paz: Gandhi, Luter King, Mandela, y los santos que en el anonimato de la comunidad siguen los pasos de la hermana Teresa de Calcuta. Muchos héroes anónimos abren el claro que en el Verbo se abre: el habitar sobre la tierra, más acá del mundo que se compara al mar multisonante que poetizó Homero. La tierra es de las personas, aquellos hombres de buena voluntad que menciona Alberdi como soldados de la paz.
Las masas son la cola de una inundación de la cual emergen las personas o por lo menos son invitadas a emerger en su unicidad absoluta, que no son como los átomos de Demócrito que tienen ganchos y se aglutinan. Persona somos cada uno en nuestra intimidad de una vida sin duda poética, sin la cual no se puede habitar sobre la tierra.
Las naciones fueron proyectadas en la historia, fueron depotenciadas por el nacionalismo de los modernos y hoy esperan que la persona sea artesana de la paz en el mundo y goce de la filiación y por tanto de la hermandad. Sin moralinas, sin ideologías, sin masificaciones que le den la razón a don José Ortega y Gasset.

domingo, 12 de junio de 2011

POLÍTICA Y BUENA VOLUNTAD

“Dad a leer el evangelio a un hombre y si no corren de sus ojos esas dulces lágrimas que hacen verter la más sublime acción, la más alta poesía, decid que ese hombre no tiene alma o carece de un sentido, pues ni Rafael ni el Tiziano, ni Miguel Ángel han dado (pintando) a Jesús la belleza que tiene su doctrina por sí misma. Conquistando a los conquistadores del mundo el cristianismo ha probado ser la moral de los hombres libres”. Siento orgullo de que este sea el padre de la Constitución que yo juré defender como soldado de la paz y no habla así porque esté alineado en partido tradicionalista alguno (algunos analistas pensarán así) porque dice también: “el vicario del mismo Jesucristo en la tierra ciñe una espada, lleva una corona de rey, es decir de jefe temporal de un poder militar; tiene cañones, ejércitos, da batallas y las premia…sin perjuicio del quinto mandamiento que ordena no matar…la ley de paz ha santificado a muchos guerreros que ocupan los altares católicos….pero no es menos asombroso que un vicario de Jesucristo se arme de cañones rayados y de fusiles Chassepot…”. Bueno, en cuanto a los gobiernos de países cristianos ya en el tercer milenio y la obediencia al “no matarás” no hay que ilustrar nada…siguen por debajo del derecho a tal punto que la civilización es totalmente objetada por el posmodernismo que nos lleva por ello a un abandono del logos.
Sin embargo nuestro doctor en 1869 afirmaba en nombre del derecho y nada podemos replicarle: “la guerra como el crimen puede seguir siendo productiva de lucro pero no de gloria…en nombre de ideas…porque las armas de la idea son: la lógica, la observación, la expresión elocuente, no la espada”. Se comprenderá luego porqué los jóvenes en las Universidades en nombre de la justicia aborrecen lo que creen ser instituciones del capitalismo igualándolo al imperialismo. Las constituciones son infringidas por los que se amparan en ellas para gobernar en vista de lo particular. ¿Y los jueces de las cortes cómo justifican, qué piensan los juristas del derecho? Lo suponemos: superficial escepticismo con respecto a la sacralizad del derecho.
Alberdi sigue dejando al descubierto a los bárbaros héroes del sable frente a los nobles héroes de la ciencia y ve que en su momento los que están mas lejos del crimen de la guerra son Estados Unidos y Holanda por ser países que creen en la libertad. Él cree en el poder de la libertad: eso debe ser un constitucionalista y apunta a la paz como si leyera las declaraciones papales desde Pablo VI, que claman por la educación para la paz.
Educar en la paz, dice, es hacerlo en la mansedumbre exaltando la BUENA VOLUNTAD, es decir la voluntad que cede, que transige, que perdona. Aludiendo al texto de la Navidad dice: “no hay paz en la tierra sino para los hombres de buena voluntad…la paz como la libertad vive del transigir…abdicar el derecho en los altares de la paz con su semejante es del hombre nuevo”. Sí, todo americano debe estar orgulloso de este jurista constitucional. Y, aclara para los presidentes de hoy que van a la Iglesia o a las iglesias, que no hay dos cristianismos: uno para los individuos, otro para las naciones. Si la nación no supiera ceder sus derechos en beneficio de otra es incapaz de paz estable. Esto no implica disminuirse, empobrecerse porque: “la grandeza del vecino forma parte elemental e inviolable de la nuestra y la más alta economía política concuerda en este punto con las nociones de la política cristiana. Bueno Adam Smith era profesor de filosofía moral.
No puedo ocultar mi entusiasmo al haber leído un concepto semejante en el Mahatma y haber leído esto en Frigerio acerca del poder constructivo de la economía política. Pero hay quien enturbia siempre las aguas, las de la verdad, claro, los que se satisfacen con las apariencias. No son los que dan constituciones que, por eso mismo ven a priori.
He aquí que para insertarse en un acontecimiento fundacional debe haber algo extrahumano a lo que se llama sabiduría. Le tocó a nuestro jurista hablar con autoridad: “formad el hombre de paz si queréis ver reinar la paz entre los hombres”. Porque la paz vive antes en el hombre que en las leyes y refiriendo a las potencias dice: “no sabe ser fuerte quien no es capaz de comprensión” Y sigue exhortando a la buena voluntad: “en moral como en economía hacer el bien del prójimo es hacer el propio bien”. “Cede en vez de disputar: la paz vale todas las riquezas y la bondad diez veces lo que la justicia”. Porque se pueden practicar todas las iniquidades sin sacar el pie de la justicia. El hombre generoso nada puede dar de más caro que su derecho. “Porque la paz es la fusión de todas las libertades necesarias como el color blanco es la fusión de todos los colores prismáticos”. Paz implica orden y libertad poder, si la voluntad no está educada por la paz no es capaz de libertad ni de gobierno. Afirma que la misión más bella del cristianismo no ha empezado. Ser el código civil de las naciones que todavía no acaba de vertirse en realidad (y no ha leído ni a Thoreau ni a Tolstoi ni visto a Gahndi). Pero como decía y obraba Gahndi frente a sus compañeros que luchaban políticamente contra los ingleses dice él también como sabio: “la paz o está en el hombre o no está en ninguna parte”. No existe si no esta en los hábitos del hombre. Por eso el santo ayunaba hasta la muerte. Era así una obra de educación ¡y lo es hoy!
Y nosotros tuvimos en nuestro país el legado de San Martín y de la Constitución. Lo que debe ser, hay que decirlo: está plasmado ya en el derecho. No lo inventan los descontentos que deben aferrarse a cultivar la buena voluntad para alcanzar la paz y luego la libertad. Hasta los antiguos lo sabían: AMOR VINCIT ARMA.

sábado, 11 de junio de 2011

LA LEY DE GRAVITACIÓN UNIVERSAL Y EL DERECHO

Existe la opinión generalizada que la verdad de antes no es la de ahora y la consecuencia lógica que ésta no será verdad mañana. La gravitación sin embargo sigue "gravitando" por más que se ha descubierto la expansión del universo que parece luchar contra ella. Para Alberdi como debe ser: "no hay más que un derecho, como no hay más que una gravitación universal".Y esto para afirmar lo que hasta ahora no está claro: que los objetos del derecho internacional son los mismos que los del derecho civil, las personas entre sí o los estados, lo que es crimen en un caso lo es en el otro. La guerra decidida por un grupo o nación per se es un crimen. Sea por un ideal, necesidad o interés. Quien a hierro mata...
Gracias al padre de nuestra Constitución sé que era verdad lo que sentía cuando odié la escalada en la guerra del Vietnam y me lamenté de la última de Irak. Y me alegré de la verdad que asistía a Rogelio Frigerio en aquella célebre polémica cuando el escéptico argumentaba que estallaría la tercera guerra mundial por necesidad de la expansión imperial y Frigerio en cambio decía que estallaría la paz por la necesidad del desarrollo. Alberdi escribía con la fe en las leyes de la economía política de entonces: "el comercio que es el gran pacificador del mundo después del cristianismo es la industria internacional y universal por excelencia...si queréis que el reino de la paz acelere su venida dad toda la plenitud de sus poderes y libertades al pacificador universal...cada prohibición aduanera...cada requisito inquisitorial de la frontera es una atadura puesta a los pies del pacificador y es un cimiento puesto al interés de la guerra...". Ahora ya con la globalización ciento cincuenta años después y pasada la guerra fría y el peligro Chino tenemos el mercado más dinámico de la historia y nosotros estamos salvados en Latinoamérica por vez primera con los comodities por China.
Claro está Alberdi veía la causa material en unidad con la formal, que es la libertad. Y se lo califica de liberal por más que ve que la Providencia de la revelación cristiana es una sola ley moral que regla todos los actos de la vida sin admitir dos especies de moral una para los que mandan y otra para el hombre común. Aquí vio la causa final, el fin último de la moral. Pero no podía avizorar una esfera donde no habría moral alguna que mida como es el el caso de nuestra esfera posmoderna. Primero más allá de la moral y luego en la desestructuración del logocentrismo. Sin embargo hoy existe en el nivel político el Mercado Común y la caída de las barreras aduaneras tal cual surgía de la razón.
El problema de la moral está en otra dimensión. No hay más moral pero si la persuasión del ETHOS. OTRA VEZ ESTAMOS EN EL ABSOLUTO DEL HOGAR Y DE LA PATRIA. La verdad de la esencia o la esencia de la verdad.
Sigue valiendo la gravitación universal y hay "verdad".

viernes, 10 de junio de 2011

NACION IGUAL A HOGAR IGUAL A PATRIA

Escuchemos a nuestro jurista del Tucumán desplegar la sabiduría homérica que justifica la guerra como acto de defensa embelleciendo al héroe en esa circunstancia y afeando la venganza y lo sangriento, como en el caso del río que combate contra Aquiles. “La guerra puede ser legal en cuanto hecha por el legislador sin dejar de ser criminal en cuanto hecha contra el derecho”. En la guerra el juez es criminal. Puede ser el único medio de hacerse justicia a falta de juez pero es un medio primitivo y anticivilizado. Por eso La Ilíada toma el caso de la guerra para civilizar y educar (sabemos que la verdad tarda siglos y siglos para ser asimilada) y muestra en la Odisea aquello que es el fin de los fines: la paz.
Nuestro jurista que parece quijotesco afirma: “No habrá paz ni justicia internacional sino cuando se aplique a las naciones el derecho de los hombres”. Es decir la igualación del derecho civil con el derecho internacional. La guerra es la pérdida de la razón, es locura (consultar las descripciones homéricas). “El fin no justifica los medios sino los medios al fin…un pueblo civilizado no puede emplear medios que no sean dignos de él mismo” (verificarlo hoy en los acontecimientos de venganza de víctimas del terrorismo contra los terroristas).
La guerra es un sofisma que no resuelve las cuestiones. Lee Alberdi en su tiempo lo de la guerra del Vietnam, la de Irak etc. Se erige en juez de su enemigo quien hace esas guerras y seguramente con Rousseau dice esto que es fuente del sincrético Gahndi: “Un solo Dios, un solo hombre como especie, un solo derecho como ley de la especie humana” Bajo esta unidad deben relacionarse las naciones y no “como alguien que tiene la modestia de creerse la parte principal del género humano”. En Roma, señora del mundo ha podido nacer esta ilusión ¿Siguió existiendo por turno Roma? El planeta tierra tampoco es el centro y no hay centro y eso es democracia.
Acumula galardones nuestro jurista: “El derecho de gentes es y debe ser no más que el derecho civil del género humano”. Se llama internacional pero es interpersonal porque el estado es una persona que es una nación. Así avizora que se puedan formar los Estados Unidos de la Humanidad. De ese modo el derecho a la guerra sería el derecho penal de la humanidad. El derecho penal de un pueblo no puede tener otros fundamentos que el que rige entre hombre y hombre. Si la justicia es la medida del derecho y no hay dos justicias no hay derecho de hacer la guerra per se. La humanidad es la corte de justicia que lo hace civilizado al estado en sus reclamos. En la guerra se vuelve salvaje. La guerra como duelo debe ser abolida desde el derecho. Los pueblos se quedarán en casa y los que peleen serán los delegados estatales. Es decir el derecho regirá la disputa. Ahí tenemos a Hesíodo, segundo paso de Homero. “El derecho de defensa es legítimo pero se confunde con el de ofensa siendo imposible que el interés propio no crea de buena fe que se defiende cuando en realidad ofende” Y esta distinción, dice el padre de nuestra constitución, es obra de la justicia.
¿No habrá llegado la hora de someterse racionalmente a la Constitución Nacional que estatuye la división de poderes y garantiza la libertad como absoluto? De aquí proceden todos los derechos: del derecho. Hesíodo proclama setecientos años antes de Cristo que se debe aprender en cuánto la mitad es mayor que el todo ¡Cuánto arruina la falta de medida: en especial la impaciencia!
Lo supo la filosofía de la primera época que respondió el saber siguiente: METRON ARISTON, la medida es lo mejor. No dijo el éxito, la victoria, el honor, la riqueza. Así se lo enseñó Solón la rey Creso. El más feliz es el hombre justo que posee la paz en el hogar. La Constitución nos garantiza los beneficios de la libertad, para nosotros y para todos los hombres que vengan a habitar el suelo argentino. Y el hogar es el lugar de la paz, el fin. Así Ulises en Ítaca.
Escuchemos a nuestro padre: la Nación es una persona pues es la unidad de las personas. Y LA PERSONA ES EN CERCANÍA ÍNTIMA DE PERSONAS.

miércoles, 8 de junio de 2011

ALBERDI ANTES QUE GANDHI CON EL DERECHO EN MANO

El padre de nuestra constitución inicia así el CRIMEN DE LA GUERRA: el derecho que se adjudica a la guerra es un sarcasmo de la civilización porque los actos que en cualquier nación son crímenes la guerra los sanciona como honestos y legítimos. La causa la pone nuestro jurista en el derecho romano llamado de gentes que es el derecho internacional donde los otrosw eran bárbaros y enemigos para un pueblo de juristas cuyo derecho civil reconocía el derecho de cada romano (la caridad en casa). Así todo derecho externo se regía por el derecho de guerra y expropiación, como manantial de la riqueza. Es el gobierno de la espada, militar substituida a la justicia como principio. Cita a Pascal: NO PUDIENDO HACER QUE LO QUE ES JUSTO SEA FUERTE SE HA HECHO QUE LO QUE ES FUERTE SEA JUSTO. Llueven los ejemplos de esta romanidad (está delineado en el comienzo de la ENEIDA dedi imperium sine die...todo es ferreo allí poetizado por el suave poeta que comienza con la palabra "arma" virumque cano)pero se nos ocurre la ingenuidad metafísica de Pilatos cuando le decía a Jesús:¿no sabes que tengo el poder para soltarte...? Y Jesús: "no tendrías poder si...".
Todos somos todavía romanos decía Alberdi en 1870, época de Bismarck (¡lo que se venía!)Señala el despojo como medio legal de engrandecimiento y el derecho de guerra, es decir el crimen, como una industria tan legítima como el comercio. Y lo peor es que la jsuticia que es neutral en el debate sometido a su fallo en la guerra se coloca en las partes litigantes, dodne la parte interesada se erige en juez. La guerra es el crimen de los soberanos, dice, y se queda en nuestra retina la obra de Shakespeare ENRIQUE V dos veces llevada al cine por los ingleses, intentando notoriamente con ello glorificarse, donde se puede tocar con los ojos la carencia de fundamento del rey en tierra extranjera antes de la batalla el día de San Quintín, la célebre batalla de Azincourt. El encargado del derecho desde una parte interesada dispone de las vidas para hacer valer su particularidad, es una violación de la justicia por el edterminio de seres libres.
Y esto es flagrante despues del cristianismo que es dice nuestro padre LA MORAL DE LA CIVILIZACIÓN ACTUAL POR EXCELENCIA. EL CRISTIANISMO, afirma, ES LA ABOLICIÓN DE LA GUERRA O MEJOR DICHO SU CONDENACIÓN COMO UN CRIMEN. El catecismo cristiano es el de la paz. Así que parece exagerada la posición de Gandhi frente al imperio inglés al cual quería convertir a la paz con la resistencia activa frente al derecho de expropiación en nombre del SERMÓN DE LA MONTAÑA. Precisamente esto es lo que subraya Alberdi en este momento: el día que Cristo ha dicho: presentad la otra mejilla, la victoria ha cambiado de naturaleza y de asiento...el cesarismo ha recibido una herida de muerte...todos han quedado postrados a los pies del sublime abofeteado...así ha conquistado las dos cosas más grandes de la tierra: la paz y la libertad. Paz a los hombres de buena voluntad, que es la que sabe ceder pudiendo resistir. Pareciera que el santo abogado hindü hubiera abrevado en el aqbogado tucumano. Y sigue profundizando en el terreno espiritual: la paz no vive en los tratados...existe en la constitución moral de cada hombre. Gandhi no quería echar a los ingleses como sus amigos sino cambiar a los hindúes y convertir a los ingleses ¡y lo intento con los célbres ayunos hasta la muerte!
En fin la guerra es una manera de administrar justicia en que cada parte interesada es la víctima, el fiscal, el testigo, el juez y el criminal al mismo tiempo. El acto de constituirse en juez de su adversario es el delito. No sabía lo que vendría en los pueblos que no solamente dejaban el sermón de la montaña sino el mandamiento del Sinaí, que es absoluto: NO MATAR. Alberdi sigue con su argumentación jurídica. Esto es bueno para nosotros hoy adentro de la Argentina y para los europeos que todavía siguen justificando bombardeos en nombre de una justicia débil.
Para nosotros el valor de la Constitución Argentina se resalta viendo su cimiento y comprobamos la desobediencia a la historia frente a lo que debió hacernos la nación que cantamos en el himno y que desdecimos con la anarquía intelectual de nuestros dirigentes. Tenemos base en nuestra LEY FUNDAMENTAL pero nuestras creencias son otras. Por más que nadie de esta dimensión deja de suscribir hoy el CRIMEN DE LA GUERRA Y DEL PODER DE LA VIOLENCIA. Todo es lucha anti imerialista en las juventudes. La palabra lucha debe implicar como en el jurista tucumano y en el hindú: la lucha consigo mismo para alcanzar la paz y resistir exigiéndola a los romanos del derecho de gentes, que defienden la libertad ad intra y se hacen valer con las armas ad extra. PLUS CA CHANGE PLUS C'ESTA LA MÊME CHOSE ¡Los franceses están incluidos aunque eran galos! Y si no que lo digan sus explosiones atómicas...

martes, 7 de junio de 2011

EL DERECHO Y LOS HOMBRES

Vemos a la Nación como destino y hemos mencionado la noción de Alberdi que asimila providencia al destino. Esto implica la noción de un Dios creador que tiene providencia acerca de las personas a cuya imagen y semejanza fueron puestas en la existencia. Esto quiere decir que fueron creadas a imagen de y en su Hijo que eternamente procede como su imagen y que en Él alcanzan su plenitud: son para Él, en él y por Él. Esto se proclama en la misa y esto hace del hombre una persona absoluta que posee por herencia algo que el cosmos y su historia no puede tener: eternidad.
Esta fue la Buena Nueva: la apertura de la dimensión del ser. NO hicieron al hombre Dios repartidor entre los hombres. Las tres Personas Divinas son la garantía de esa vida de Dios, que no es un Dios de muertos sino de vivos y todos los que han muerto viven para Él. Así lo dicen las narraciones evangélicas, tan autorizadas cuanto benefactoras, porque ¿qué prefiriría quien esto leyere: que fuéramos herederos de la vida eterna de las Personas Divinas o quedáramos compactados en el big crunch con todos nuestros honores o deshonores? En ambos casos tenemos un Padre que nos premie o uno que nos perdone...pero en el agujero negro seremos mera ¿antimateria? Hay que agregar: saber y alegrarnos de la Buena Nueva no nos cuesta nada: nos da. No hay que participar en partido político alguno. Lo demás es moralina o política del diablo (recordando a Quevedo).
"Quien me ha puesto de repartidor entre vosotros?" Él es juez de las personas no de las cosas. El derecho mismo hace la distribución de las cosas. Y este derecho sí es inmanente y es para el tiempo y la historia, donde se proyecta ¿Pero quien lo promulga? Los hombres ¿En nombre de quien? No de sus particularidades sino del Bien, del primer amado, como diría Platón. Y promulgan una constitución. Ellas fueron apareciendo poco a poco sobre las particularidades de los hombres que se repartían el mando y se atribuían el derecho quedando como esclavos del poder por debajo del derecho. Solón en su condición de sabio ve la constitución bajo la medida de lo divino del derecho (THEMIS es madre de EUNOMIA, DIKE Y EIRENE)y le adjudica la nivelación de las acciones humanas a la justicia (concluía el saber de las Musas homérico y hesiódico).
Y las constituciones van poníendose poco a poco por encima de los hombres desde que se vio la libertad del hombre como absoluta procediendo de la divinidad de la naturaleza. Tres veces libertad y el trono de la noble igualdad indican la sacralidad del derecho político.
En las Provincias Unidas del Sud tuvimos un revolución inicial, una declaración de independencia y un Constitución Nacional. En todas las instancias hubo actores y gestores:la de la Constitución lo tuvo a Alberdi como gestor; en las Bases y puntos de partida para la organización nacional podrá estimarse su función "providencial". La Constitución tiene un "espíritu" y éste tiene un receptor que debe tener una originaria disposición. Esto no puede probarse pero sí mostrarse.
Veremos qué condición originaria exhibe Juan Bautista Alberdi que escribe en 1870 EL CRIMEN DE LA GUERRA. Así podremos ver que lo que es moneda corriente hoy es patrimonio recibido por un DESTINO PROVIDENCIAL que en primer lugar otorga vida eterna a las personas en la ciudad de Dios y en segundo lugar deja a los hombres su sabiduría para preferir la justicia y gustar de la ley y finalmente descubrir lo absoluto de la libertad no en las cosas sino en la belleza de la naturaleza.
Las naciones no son obra del capricho del azar o de las ideologías que son posteriores siempre al hecho originario.

sábado, 4 de junio de 2011

LIBERTAD E IGUALDAD PRODUCE LA FRATERNIDAD

La triple libertad de nuestro himno nacional es notoriamente una trinidad. Resulta que el Dios de la modernidad con sentido amplio, sentido por Rousseau como absoluto es la libertad, es la naturaleza divina que nos mide en cuanto hombres. Remitimos al Emilio, libro que fue quemado en varias capitales ¿Y por qué trinidad? Porque ocupa el lugar del Dios revelado en el Nuevo Testamento que determina el pensar de la época media. Pero en esta tercera época el Dios revelado por Jesucristo quedó sometido (en calidad de religión histórica) al Estado cuyo principio es la libertad. Está mencionado como Dios fuente de toda razón y justicia. Esta es la forma, la causa formal a que nos hemos referido, condición sine qua non de la nación. Precisamente la causa material se justifica al mismo tiempo por la irrupción de la libertad de las naciones en la economía política de Adam Smith, llamado por Alberdi el Homero de la economía política. Y de la acumulación de capital de la economía se posibilita la igualdad de oportunidades en la sociedad civil: salud, educación, profesión, negocios. Libertad e igualdad se hacen posibles con la riqueza de las naciones.
Libertad e igualdad son base de la fraternidad y el estado las contiene.
¿Pero cómo se hará real y efectiva? ¿Cómo será real si no hubiera para el hombre creado un fin último que es la paz dada por la redención, expresada comunitariamente en la justicia social, la cual está fundamentada en la bondad del Dios revelado que es Padre, Hijo y Espíritu Santo? El hombre en cuanto hombre es libre pero en cuanto creado tiene una relación necesaria con la eternidad y el ser eterno: así se le reveló en la Biblia y expresado en el Credo.
Hay que repetirlo: LA JUSTICIA SOCIAL es fundamento de la Encíclica Cuarenta años (Quadragesimo anno) de la cual tomó su nombre el Movimiento Nacional Justicialista. Perón lo certificó en el Modelo Argentino al final de su vida. Sabemos que Frondizi subrayó también este orden y que anticipó la Populorum Progressio bosquejándola en su gobierno (cf. cartas a Juan XXIII). Así ha sido en la historia de la Argentina y no podemos omitirlo por más borrado que hoy esté.
Hemos dicho que la Justicia social no encontró la base material del desarrollo en el momento de su aparición para que diera frutos permanentes. Sin embargo ambos momentos, desarrollo y justicia social, se enfrentaron con el enemigo de la nación que separó y confundió hasta ahora al Movimiento Nacional, que por cierto exige, como hemos visto un pensamiento de tercer nivel: un pensamiento especulativo en los dirigentes que será acompañado por un instinto nacional en el pueblo convocado.
El destino de una Nación no es algo que dependa de voluntades humanas ni que pueda ser definitivamente frustrado por voluntades enemigas. La unidad de las voluntades humanas exige virtud de quienes conducen, la virtud de la justicia, de la prudencia y aquella virtud de las virtudes que produce la paz.
Nosotros –en la Logotectónica- vemos la distinción de las tres épocas que forman la totalidad de la historia, frente a la cual está la modernidad con sentido singular de Marx a Heidegger, debajo de la cual está nuestro presente ya concluso: la submodernidad. Distinguir es conocer racionalmente y es y ha sido cosa del pensamiento puro.
“Hay más cosas Horacio de lo que sueña tu particular filosofía”.

viernes, 3 de junio de 2011

REPITIENDO EL ESTRIBILLO

Despues de escuchar tanto hablar de valores fungiendo como principios es necesario reocrdar el fundamento de la cuádruple causalidad que constituye la esencia. Estas integran con los principios la célebre definición de la ciencia de las primeras causas y principios. Estos principios concretos son: la eficiencia, la finalidad, la materialidad y lo formal que constituyen el todo de la cosas (revisar el diccionario aristotélico de Bonitz). Son cuatro aspectos racionales de una cosa.
Por eso hemos dicho que cuando las condicionantes se completan la cosa emerge. Aquí la cosa es la Nación y esa cuádruple causalidad hay que probarla en el escrito liminar de Alberdi a nuestra Constitución. Hemos sido una nación de nombre, es decir formalmente, declarativamente por constituciones que no expresan la totalidad formal y material, eficiente y final de la cosa, decía Alberdi en 1846.
El resultado visto, concebido y realizado por Frigerio (estas no son ideas o representaciones ideológicas de un partido sino un gobierno que las integró y logró poner en marcha el desarrollo nacional en tiempo record) finalmente puso la base a la forma de la república democrática, el desarrollo de las industrias de base con el estatuto sideroenergético, dejando libre la vía para el fin: la justicia social que había entrado en un cuello de botella en el segundo período justicialista por falta de la base industrial para las industrias que se promovieron.
He aquí que cuando se debilitan las otras causas se pierde la buscada como fin: sin desarrollo se borran las instituciones republicanas y se aleja el fin de la justicia social, que es la participación plena de las clases trabajadoras en el producto. He aquí que se borran las causas y se pierde la razón e irrumpen las pasiones que se desbocan y se pierde la paz, que es el fin. Y entonces podemos clamar por los valores por los principios abstractos, perorar contra el capitalismo, dibujar castillos en el aire: todo menos vencernos a nosotros mismos y juzgar con el juicio de la razón.
Ahora bien ¿se puede hacer esto en el hoy del posmodernismo? ¿Razón? ¿Después de Nietzsche, de Heidegger, de Derrida...?
Pero sin embargo debemos ver cómo ha sido el desenvolvimiento de la razón hasta que ingresamos en lo contra racional, temática de la modernidad mundanal y ejecución de la esfera submoderna ¡Lo que sí: basta de hablar de valores! No es ni una cosa ni otra: o bien la pura razón (hemos visto antes los niveles de lo lógico real) o bien el lenguaje.
¿Cual sería la política y la economía en esta esfera del lenguaje? Por de pronto hay que poder ver lo que ha sido la historia con justicia y no con ideologías. Hay que saber asumir lo que ha sido dejándolo en paz. Hay que poder más aca de la razón y fuera de la sensibilidad que ciega un camino más hondo que proceda del lenguaje que dice e indica.
Escuhamos en esta dimensión las elegías de Solón, el primer constitucionalista de la historia, hoy lenguaje puro que nos da de pensar o nos despierta una razón acerca del derecho político. Escuchamos aquello que escuchó el abogado inglés y santo hindú para la independencia de la India, el Mahatama Gandhi: EL SERMÓN DE LA MONTAÑA, prístino, libre de dogmatismos representativos o moralinas de covertura (el perdón para poder amar); escuchamos en el Evangelio lo que produce la paz como un teorema necesario, ocultado por Europa para librar dos guerras y someter al colonialismo a las naciones que debían ser promocionadas.Pero EN LO REFERENTE A LA NACIÓN escuchamos al Emilio de Rousseau que educa al hombre libre y a las Elegías de Hölderlin que lo lleva al éter de la poesía ¡Escuhamos al lenguaje puro que nos hace hombres! Habrá que ver con los oídos como el Gloster del rey Lear.
Una cosa es vivir y ser miembros útiles de la sociedad como quien vive en el vientre de un gigantesco cetáceo y muy otra cosa es habitar.
Vale la pena repetirse este verso de Hölderlin mientras vamos por el camino pisoteado por los hombres: LLENOS DE MÉRITO MAS POÉTICAMENTE HABITA EL HOMBRE SOBRE LA TIERRA.

miércoles, 1 de junio de 2011

EN LA CONTRA HISTORIA NO SE ASUME LA HISTORIA

Los enemigos de la nación son los del desarrollo que la integra. Así fue en la India y en la Argentina en la medida que podían perjudicar los inmediatos intereses comerciales de Inglaterra. La visión del desarrollo o el desarrollo como resultado llego sin embargo. El todo y las partes como elementos del concepto especulativo: veámoslo en las Condiciones de la Victoria, tercera edición, 1961, cap. 8: El Agro, pag. 146, escrito mientras Frigerio impulsaba el gobierno de Frondizi con el plan de estabilidad y desarrollo. Allí se postula precisamente aquello previsto por Alberdi en las Bases (a las que remito). En línea recta resultante sostiene Rogelio Frigerio: “para los argentinos no puede haber solución de ningún sector de la economía que no concurra efectivamente, además, a IMPULSAR EL PROGRESO DEL CONJUNTO NACIONAL. El primer deber a este respecto, es propender a afianzar la autonomía de nuestra vida económica. Todos sabemos que para que un país subdesarrollado resuelva sus dificultades, es necesario que expanda su economía no que la comprima. Que la desenvuelva armónicamente, tanto en lo relativo a su diversificación por rubros de producción como por su generalización geográfica a fin de que sus regiones se intercomuniquen recíprocamente, venzan su aislamiento y contribuyan a integrar un todo orgánico. Éste consiste en la UNIDAD NACIONAL cuyo fundamento material es una economía diversificada, armónicamente emplazada y fluidamente interrelacionada por el comercio y los transportes, SIN BARRERAS INTERNAS NI TRABAS QUE LOS INHIBAN”.
Y Alberdi pronunciaba aquello nunca asumido por el liberalismo vernáculo: TODA LEY CONTRARIA AL CAPITAL ES DE LESA AMÉRICA. Los liberales de aquí obraron a contrario sensu de los de allá, que lucraron con nuestra debilidad y nos asociaron como socios pobres de una economía que descapitalizaba y por ende desnacionalizaba, por derecha y por izquierda. Unos pretenden poner el problema del agro en la propiedad de la tierra y en vencer así al capitalismo y otros en la asociación desindustrializadora. Y tratándose de ideólogos se omite la razón económica: que el campo debía ser una empresa que con el mismo dispositivo en que se producen máquinas o zapatos se produzcan cereales o vacunos (¡estamos comenzando los sesenta!). Y que la base para ello estaba en el petróleo, el gas, la petroquímica, la siderurgia, el caucho, es decir la integración industrial. Argentina identifica como irrelevante todo lo que atañe a lo que llevó a las naciones a serlo efectivamente y no sólo de nombre.
Pasaron más de cien años entre Alberdi y Frigerio y cincuenta entre éste y nosotros. La agroindustria se produjo por globalización y ventajas evidentes de nuestro territorio en la novedad de la subida vertical de los precios de las comodities, pero la gran industria es de Brasil y la Argentina permanece aún discutiendo ideologías de izquierda y de derecha sin comprenderse a sí misma en el proceso constitucional de YRIGOYEN PERÓN FRONDIZI ni asumir lo que en la destinación de la historia hicieron. Canadá, Nueva Zelanda o Australia con el agro en su momento como países pragmáticos resolvieron la cuestión específica…quedan el fin de la justicia social y el del nuevo humanismo, mencionados por dos encíclicas fundamentales que no creo que allí se conozcan.
Los enemigos del desarrollo nacional fomentaron los separatismos y tuvieron éxito: “reforma agraria para llegar a la industrialización” contra la tesis correcta: “industrialización para llegar al desarrollo del campo”. Lo que nos frenaba entonces era lo exiguo del capital por causa de una economía subdesarrollada, es decir descapitalizante. Así se siguió concentrando todo en Buenos Aires y despoblando el campo contra la visión del padre de nuestra Constitución (muchas Buenos Aires en el territorio) además estigmatizado como “liberal” y no visto como especulativo como nosotros lo hemos comprobado.
Hoy todavía vemos las ideologías ir contra la oligarquía del campo en un momento cuando el desarrollo industrial brasileño tracciona nuestra propia industria y cuando Brasil nos ha desplazado como productor vacuno. Nuestra agroindustria derriba las barreras del subdesarrollo con dinamismo pero el concepto integrador del desarrollo no emerge. Hay confusión de la causa material con la formal con la final que hemos distinguido en este espacio ¡Y se sustituye con la inocua teoría de los valores de un modernismo periférico e híbrido! ¡Qué vigencia tiene siempre lo superficial! ¿Quién es Max Scheler en comparación con el pensador de las cuatro causas? Es moderno pero estamos ya más allá de los modernos. Además si se quiere ser socialista miremos por lo menos el materialismo dialéctico como básico. Los Rusos se desarrollaron industrialmente aunque fracasaron en el agro por querer colectivizar por decreto la producción. Pero por lo menos estuvieron sin ¡Max! Y llevaron la delantera en la carrera espacial. Y hoy la India de GANDHI, el santo que aplicó el sermón de la montaña de Jesús a la política y empujó a los ingleses con la no violencia activa, produjo la revolución verde con su Industria que exporta hoy cibernética y nos compra aceite de soja y girasol e invierte en la Argentina ¿Recordarán la exhortación de Gandhi? ¿O estaremos sólo en la revolución digital?
Nosotros seguimos exportando a granel manzanas para que los EEUU haga jugo, seguimos exportando harina, etc pero hablamos mucho de valor agregado. Palabras y palabras como aquellas que dejaban tranquilos a los populistas que se tranquilizaban proclamando: “nos pronunciamos por la liberación en contra de la dependencia”. Es como aquel gobernante de las estrellas en el viaje del Principito que les ordenaba estar donde estaban.
Pasemos rápido la vergüenza: no hay hoy en mi país mercado libre para el trigo (influencia nociva de la ideología que combate la capitalización: la de los pequeños) que además de perder treinta por ciento respecto del precio internacional tributa otros treinta por retenciones. ¡Y los que producen en zonas marginales no tienen para el pan!
El espíritu vale para el desarrollo de la persona, el desarrollo económico de acuerdo a las leyes objetivas de la economía para la base material, la democracia republicana para garantizar los beneficios de la libertad en la transparencia de las instituciones, justicia social es el fin hacia el cual el estado dirige su nave. Cuando se cumplen las condiciones la NACION emerge.