miércoles, 30 de abril de 2014

INQUIETO ESTÁ MI CORAZÓN HASTA QUE NO DESCANSE EN TÍ

La posesión de los medios propios nos vuelve nación. Menos que nación es tener el poder los autócratas o los populistas posmodernos y no tener autodeterminación para construir la infraestructura y no poder ocuparse los hombres consigo mismos en lugar de la lucha por la vida inmediata, sin casa propia y sin servicios elementales. Deficiente la causa material por falta de clara forma institucional republicana.
Pero además no reconocen la causa eficiente ni final. La república y el desarrollo no son fin último o fin de los fines. Éste parece estar fuera de pantalla si no fuera porque es Verbo hecho carne y nacido de mujer viniendo desde el Padre y volviendo al Padre, es decir de la navidad a la pascua y de la pascua al cielo, enviando desde el cielo al otro abogado defensor del hombre. Este es un hecho "histórico" por más que finjan ateísmo o polireligiosismo. Nadie ha muerto siendo y diciéndose Dios y difícil es a pesar de la incesante calumnia negar que Europa fue creada bajo el signo de la cruz: IN HOC SINO VINCES.
Constantinos ha habido varios pero no vencieron sin el hecho ontológico:LOS PRIMEROS SERÁN ÚLTIMOS Y LOS ÚLTIMOS SERÁN  PRIMEROS.
Hasta se dicente ateos posmodernos requieren la restauración de un ética cuando ya Heidegger había disntinguido entre esto superficial y EL REMANSO EN LA VERDAD DEL SER.
Si la Palabra del ser vino y habitó entre nosotros y nos quitó en su cuerpo sacrificado "los pecados del mundo" nos dejó libres de morar sobre la tierra y a la vista del cielo cercano.
Causa eficiente y final de la nación sin las cuales no se pueden gozar los bienes de la madre patria. Por más que la inquietud del corazón sólo se sosiega ante su faz en el ser eterno.

martes, 15 de abril de 2014

EN LA CRUZ VENCIÓ AL MUNDO

La acción política produce oscuridad porque tiene como fin el éxito particular de un partido o persona. Además está la corrupción de los funcionarios más o menos vinculada a la del partido. Se ve en las películas y se ve en la realidad. Detrás está el misterio de la iniquidad, según lo llama San Pablo.
Y tal misterio es de una negrura insondable "Es inevitable que hay escándalos pero ¡ah quien los causa!" dijo Jesús.
Por ello cuando oye cada día argumentar a los políticos la necesidad de afianzar los espacios separados y puros ideológicamente excluyendo a las personas substantes en favor de los partidos se estremece por aquello de "divide y gobernarás". Sabemos quien es el jefe de la división o diabolía y cómo la iniquidad es abrazada por él. Se causan muchos pecados por esto y se oscurece la limpidez de la atmósfera en la luz. Sabemos quien, cómo y porqué ha venido al mundo para siendo crucificado destruirla.
Pues bien: entramos en la semana de la cruz cuando quien murió para matar la iniquidad sufriendo produjo en ese momento un oscurecimiento en la mitad del día. Eso se hizo en medio de una fiesta, la de Pascua, que rememora cuando la oscuridad cercaba a los liberados de los esclavizadores egipcios (esclavos del Faraón ellos también)
Las tinieblas quitan la luz del mundo, la de un hombre que era Dios y fue desconocido en su presencia personal. No obstante hoy los milenios se miden por Él en su paso de la eternidad al tiempo y del tiempo a la eternidad. ¿No tiene un status fundacional?
La existencia (no la vida biológica) se enraíza en la Persona del Verbo que despliega la verdad desde el Padre o genitor de la verdad. El amor es la realidad de tal verdad. 
La Pascua es la verificación del jaque mate a la malignidad de la grima, al misterio de la iniquidad que está detrás del poder prometido por el diablo al mismo Jesús cuando salía al mundo.
Calma, porque Él en la Pascua ha vencido al mundo. 
La política nacional e internacional debería atender a este hecho.