martes, 30 de agosto de 2011

¿LA HISTORIA SE REPITE?

Se interpreta que los totalitarismos pueden retornar si no hacemos propaganda contra ellos. Pensar que la historia se repite implica una miopía con respecto a ella o bien un intento de dominarla dándole recetas como si la así llamada "historia" ella misma no fuera un RE-CONOCER y estar fuera de la decisión de los hombres particulares. La historia lo es de la humanidad y la humanidad no es de sí misma: está determinada por un destino, sea éste sabido, presentido, o ignorado en diferentes momentos.
El hecho que los intereses particulares se apropien de la historia con sus ideologías o asaltos al poder de diversos modos (no podemos soslayar que la captación de votos se hace por múltiples vías que dominan el lenguaje de las apariencias, cada vez más sutiles o cibernéticos) no hace que la historia esté en su poder. Lo que logran es conmover el sistema de los entes y desconocer a su vez la esencia de la historia que está en el ser.
Con impiedad le quieren marcar el rumbo por un lado blasmefando al proclamar el extravío de la historia y se arrogan por el otro el derecho contra el ser que da el ser a los entes de rebajarla a una impresión de una editorial. Pero bien: si es verdad que quien se ha revelado como Palabra o Verbo del ser es el Señor de la Historia y que ésta prosigue en libertad por el camino que su Providencia traza desde la eternidad hay que tener en cuenta que el camino que el Señor le traza es el de la mansedumbre y humildad. La humanidad es el desarrollo de la humildad y esto es lo que Dios estatuye: que los últimos sean primeros y los primeros últimos. Se verá por si hay un requisito incesante de justicia hay que saber que sobre todo habra juicio universal, porque hay juez y Él ya fue juzgado por los hombres. No es poco que Él venga a juzgarnos de humanidad.
La realidad efectiva de los hombres, no de la humanidad,marca el hecho adverso de lo que llamamos pecado, que es una fuente de iniquidad que continuamente opera, ya que es visible que se elimina un mal y aparece otro en la así llamada historia. La humanidad podríamos decir que crece pero lo males que amenazan la integridad del hombre no desaparecen. Habría que recordar a dos genios: San Agustín subraya que Dios no permitiría el mal si de ello no sacara bien y que el mal en el conjunto no lo desluce. Tambien dice aquello: tú haces que lo malo no sea pésimo. A esto que no convence a ningún pensador moderno y menos posmoderno hay que añadirle lo de Leibniz: dadas las condiciones vivimos en el mejor de los mundos posibles (esto menos convence a los subversivos de la razón). Y aún las catorce tesis de Kant donde se muestra como la razón se va imponiendo, que da lugar a la Filosofía de la Historia de Hegel. Por lo menos habrá que reconocer que Marx trata la historia conforme a esto: hay jucio y sentido.
Es gran miopía contra la historia el desvalorizarla y mediocridad creer que los hombres hacen la historia acompañados con el azar, llamado por León Bloy providencia de los imbéciles. Es el lugar de repetir aquello de Goethe para quienes pretenden curar la historia con dosis repetidas de moralina: LOS MALOS SE HAN IDO PERO LOS MALES HAN PERMANECIDO.
Aquí lo único que se repite es la imbecilidad de los hombres de dos cabezas, los sujetos a las apariencias y ávidos de honores. La historia tiene un sentido o por lo menos debe tenerlo según los detractores de todo sentido ¿Si no de qué quejarse? Y el lamento es hoy extendido a todos los hombres: no tendría que ser cómo es. Cuando se gana una étapa en la liberación ésta solamente enciende el descontento para "ir por más" desconociendo lo alcanzado. Esto parece ser lo repetitivo.
La hemorragia de la impiedad, del no reconocer lo dado y lo posible de nuestros padres, acompañada por la técnica que da soberbia o encerramiento pide ser sanada como la de la hemorroísa del Evangelio. Hay REMEDIO PARA QUIEN RECONOCE LA ENFERMEDAD. Y quien reconoce tiene historia y asume como suyo todo lo acontecido. Esto, lo saben los psicólogos, significa SALUD.

No hay comentarios:

Publicar un comentario