La base o fundamento de la nación es la persona cuya destinación está antes que todo y que refleja la imagen y semejanza de quien la ha llamado a participar de la Persona en quien, por quien y para quien ha sido creado todo y que reconcilia en sí todo como cabeza o primogénito de la creación (así reza el himno escrito por Pablo a los Colosenses hace 2000 años).
La Nación es una proyección de tal destino al cual Alberdi llama "providencial". Nosotros subrayamos esto una y otra vez para aclarar que no es la sociedad la madre de la persona por más que incluya a los individuos, siendo un concepto descriptivo y válido en el ámbito óntico.
Cuando hablamos de Nación y de Movimiento Nacional estamos en otra dimensión que no es la inmediata cuyo método es la mera descrpición. Nosotros hablamos de destino y así lo hace Alberdi como lo hemos señalado. Y es válido su concepto especulativo por ser el padre de nuestra Constitución. Que hoy se haya evaporado algo así como la razón metafísica y esté vigente un talante posmoderno no autoriza a diluir las Bases de nuestra Constitución sobre todo cuando estamos incumpliendo la Constitución que ha sido dada para el desarrollo integrador de nuestra Nación (ver Sistema económico rentístico de la Constitución Nacional. Basta viajar por nuestro territorio para ver la insuficiencia de la mera forma de la Constitución sin atención de la materia que es la integración productiva (por eso es deficiente la justicia social que sería el fin de la misma).
Basta circular por nuestras rutas y ver las asimetrías del crecimiento que se da por la evolución del mundo actual y su tecnología con el desarrollo. Hay que reconocer que no podemos abastecer el incremento de las necesidades de trabajo anuales por la incorporación de las nuevas generaciones con la pobreza consiguiente. Se repite hoy: crecimiento no es desarrollo pero no hay una conciencia clara para salir del subdesarrollo y menos cuando se está creciendo en toda la región por la incorporación de los gigantes asiáticos.
Pero viendo cómo ellos han suspendido las ideologías o el poder somnífero de las religiones para que se pueda activar el desarrollo (ya Alberdi decía que necesitábamos ingenieros y no teólogos) nosotros persistimos en el juego de palabras como frente "progresista" defensa de los principios o ideas que nos dividen de las derechas mientras existen muertes por desnutrición en el país donde Alberdi escribió las Bases en 1846.
Pero debemos repetirlo: otra dimensión es aquella donde ya no la moralina de los valores sino la exhortación a la santidad que es patrimonio de las religiones debe desplegarse para salvar la emergencia de las personas que son el diamante de la existencia.
Cada uno a lo suyo: urge el amor en ambos casos.
Mi meta es la de la razón cuya esencia es la libertad y la nación es la fuente y el fin de ella en la realidad efectiva del estado. Hay un MOVERSE DE LA NACION O HISTORIA, HAY UN MOVIMIENTO NACIONAL QUE LA EXPRESA.
lunes, 30 de mayo de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
¿QUIEN TIENE RAZÓN, EL TODO O LAS PARTES?
La respuesta sería abstracta así: el todo. Habría que determinar de qué se trata. Decimos que el todo es el resultado del movimiento de la historia, que implica para ser histórico, una autoconciencia progresiva a través de momentos que deben integrarse a ella para que sea historia (historia implica conocer, autoconocerse, hay historia cuando nos apropiamos de nuestro pasado en el presente). Esa integración primera es la Constitución, núcleo de la historia, que expresa manifiestamente una síntesis, fundamentada por el derecho vuelto transparente que se proyecta en el tiempo.
¿Quién ha de tener razón sino la razón? La expresa la sentencia final de todo preámbulo: “Dios fuente de toda razón y justicia”. Las partes pueden ser partidos que compitan por espacios políticos o bien orgánicamente sectores productivos o educativos o de servicios o artísticos donde; las ideologías en cuanto postulaciones que eluden la historia buscando el punto cero, la pureza que desecha a los impuros, serán superestructuras opinativas: la historia integra ¿perdona?
Entonces, más allá de sus ideologías los partidos políticos orgánicamente (constitucionalmente) son productores de cargos para la división de poderes del estado. La defensa nacional, la policía y la justicia son parte orgánica del estado. El estado es ese todo preexistente en el ser y efectivo en la Constitución. Quien vulnera esto produce un desorden, más que ecológico, ontológico. Hemos mencionado antes la contra historia en cuanto contraría la destinación de la historia buscando el punto cero de los “catharoi”.
El problema de “quien tiene razón” vulgarmente se refiere a la opinión de los individuos, nucleados o no en partidos, grupos o solitarios que usurpan de por sí la denominación de razón o verdad. Se oye decir: “cada uno piensa distinto”. La opinión con todo aunque vitalmente importante trata apenas de lo verosímil. Las opiniones crecen en el terreno del campo político o social ( pueden quedar fijadas en lo abstracto del entendimiento o fluidificarse en la razón negativa para confluir en lo positivo de la integración especulativa) y deben acallarse ante el fin o bien común, ante lo que pertenece al ámbito de la nación. La discusión finalmente debe sosegarse o se sosiega con posterioridad en la razón , en la lección integradora de la historia (antiguas discusiones pierden significación en la siempre presente verdad).
En fin, para evitar que esto parezca utópico hay que decir que sólo allí, en la patria, se puede habitar (Rousseau: sólo se habita en la región de la quimera) y poseer el don de la paz, meta indiscutible que está al comienzo de todo el ser (solo o en convivencia). Lo primero en la intención es lo último en la consecución y está en acto o es real en el movimiento cuyo fin es la paz.La paz es la última palabra de la hitoria (Juan Pablo II) Y si esta marcha parece imposible y condenada al fracaso por las acciones individuales de los hombres (a nadie se le ocurre abjurar de la humanidad por la existencia de los abusos del poder ¿o sí eso es lo que se ensaya?) es por aquello que escribieron talentosos escritores de un libro llamado “Génesis” por la tradición occidental, donde se describe el origen del desequilibrio del hombre que apeteció conocer el bien y el mal y arrostró las consecuencias: el dolor y la muerte. En ese origen el escritor vio abierta la puerta para la redención de aquellas nuevas condicionantes de la existencia, resultantes de su conocer.
Y efectivamente la humanidad no está condenada al fracaso aunque muchos o algunos quieran condenarse siguiendo el impulso thanático que Freud descubrió en el inconciente (al fin, un judío educado en la TORAH).
Hay que señalar –ya que mencionamos la Torah- que personaje principal en esta historia es el enemigo del hombre, el “homicida desde el principio”, el calumniador (diabolos), el “deceptor”, el contradictor, que nos da la “impresión” del fracaso o que estamos condenados a él en este presente ya por la maldad incurable de una y otra parte. La contradicción asumida por los hombres deja el campo sembrado de cadáveres. La decepción es un desafío para el héroe, el santo y el ciudadano que saben finalmente sortearla. Y la oración concluye: no nos dejes caer en la tentación pero líbranos del mal.
En la historia integradora de los pueblos el enemigo separa y decepciona en orden a dejar partidos irreconciliables que no creen tener la obligación de escuchar la amonestación: “¿cuantas veces perdonaré a mi enemigo?”. Y Frigerio en su libro primerizo ya citado dedica claras líneas al enemigo de la Nación.
Lo peor del homicida es si logra que olvidemos el ser personas que está antes y después de todo: no hay cosidad en ella o condiciones biológicas ni culturales y es en su ser pura relación y cercanía de sí con las otras PERSONAS EN EL SER, DIFERENTE QUE LOS ENTES.
¿Quién ha de tener razón sino la razón? La expresa la sentencia final de todo preámbulo: “Dios fuente de toda razón y justicia”. Las partes pueden ser partidos que compitan por espacios políticos o bien orgánicamente sectores productivos o educativos o de servicios o artísticos donde; las ideologías en cuanto postulaciones que eluden la historia buscando el punto cero, la pureza que desecha a los impuros, serán superestructuras opinativas: la historia integra ¿perdona?
Entonces, más allá de sus ideologías los partidos políticos orgánicamente (constitucionalmente) son productores de cargos para la división de poderes del estado. La defensa nacional, la policía y la justicia son parte orgánica del estado. El estado es ese todo preexistente en el ser y efectivo en la Constitución. Quien vulnera esto produce un desorden, más que ecológico, ontológico. Hemos mencionado antes la contra historia en cuanto contraría la destinación de la historia buscando el punto cero de los “catharoi”.
El problema de “quien tiene razón” vulgarmente se refiere a la opinión de los individuos, nucleados o no en partidos, grupos o solitarios que usurpan de por sí la denominación de razón o verdad. Se oye decir: “cada uno piensa distinto”. La opinión con todo aunque vitalmente importante trata apenas de lo verosímil. Las opiniones crecen en el terreno del campo político o social ( pueden quedar fijadas en lo abstracto del entendimiento o fluidificarse en la razón negativa para confluir en lo positivo de la integración especulativa) y deben acallarse ante el fin o bien común, ante lo que pertenece al ámbito de la nación. La discusión finalmente debe sosegarse o se sosiega con posterioridad en la razón , en la lección integradora de la historia (antiguas discusiones pierden significación en la siempre presente verdad).
En fin, para evitar que esto parezca utópico hay que decir que sólo allí, en la patria, se puede habitar (Rousseau: sólo se habita en la región de la quimera) y poseer el don de la paz, meta indiscutible que está al comienzo de todo el ser (solo o en convivencia). Lo primero en la intención es lo último en la consecución y está en acto o es real en el movimiento cuyo fin es la paz.La paz es la última palabra de la hitoria (Juan Pablo II) Y si esta marcha parece imposible y condenada al fracaso por las acciones individuales de los hombres (a nadie se le ocurre abjurar de la humanidad por la existencia de los abusos del poder ¿o sí eso es lo que se ensaya?) es por aquello que escribieron talentosos escritores de un libro llamado “Génesis” por la tradición occidental, donde se describe el origen del desequilibrio del hombre que apeteció conocer el bien y el mal y arrostró las consecuencias: el dolor y la muerte. En ese origen el escritor vio abierta la puerta para la redención de aquellas nuevas condicionantes de la existencia, resultantes de su conocer.
Y efectivamente la humanidad no está condenada al fracaso aunque muchos o algunos quieran condenarse siguiendo el impulso thanático que Freud descubrió en el inconciente (al fin, un judío educado en la TORAH).
Hay que señalar –ya que mencionamos la Torah- que personaje principal en esta historia es el enemigo del hombre, el “homicida desde el principio”, el calumniador (diabolos), el “deceptor”, el contradictor, que nos da la “impresión” del fracaso o que estamos condenados a él en este presente ya por la maldad incurable de una y otra parte. La contradicción asumida por los hombres deja el campo sembrado de cadáveres. La decepción es un desafío para el héroe, el santo y el ciudadano que saben finalmente sortearla. Y la oración concluye: no nos dejes caer en la tentación pero líbranos del mal.
En la historia integradora de los pueblos el enemigo separa y decepciona en orden a dejar partidos irreconciliables que no creen tener la obligación de escuchar la amonestación: “¿cuantas veces perdonaré a mi enemigo?”. Y Frigerio en su libro primerizo ya citado dedica claras líneas al enemigo de la Nación.
Lo peor del homicida es si logra que olvidemos el ser personas que está antes y después de todo: no hay cosidad en ella o condiciones biológicas ni culturales y es en su ser pura relación y cercanía de sí con las otras PERSONAS EN EL SER, DIFERENTE QUE LOS ENTES.
miércoles, 25 de mayo de 2011
ENTENDIMIENTO, RAZON NEGATIVA Y RAZÓN POSITIVA
En esta página queremos mirar la Nación misma y no las cosas inmediatas que acaecen, objeto de la historiografía. Y éste es un mirar de la razón acerca de ella misma ( en esta dimensión se hacen uno lo subjetivo y lo objetivo) ya que la nación, lo repetimos, no es una cosa entre las cosas. Mas lo lógico de la razón tiene tres lados:
Lo abstracto o inmediatamente entendible,
Lo dialéctico o negativamente racional,
Lo especulativo o positivamente racional.
Son los tres momentos de lo logico-real, de cada concepto o verdad en absoluto. Tomar el primer momento (que no es parte) como separado o aislado es no considerarlo en su verdad. Porque aquí el pensar como entendimiento permanece fijo en la firme determinación frente a otra en su diferencia como si esta abstracción limitada valiera como algo para sí consistente y eseyente (ente)…y no como un mero momento en el movimiento del pensar, el cual pasa de una determinante a su contraria asumiéndose una en la otra dejando su limitación como írrita. Este es el pensar negativo o dialéctico donde se ingresa en la necesidad inmanente del contenido de la ciencia que traspasa toda limitación no verdadera superándola. Tal movimiento confluye en lo especulativo o racional positivo que abraza en su unidad las determinantes contrapuestas, es lo afirmativo que está contenido en el paso de una a otra determinante, fija en el entendimiento delimitante y negada por la razón dialéctica.
Así podemos ver que la Nación es el resultado de tal movimiento de la razón que comprende las determinantes fijas que se contraponen y que solo valen para sí en su integridad positiva.
Hemos mostrado que las partes que se ven como exclusivas en la historia son sólo momentos que se hacen verdaderos en la unidad de la Constitución Nacional. Así han sido el federalismo y el unitarismo que buscaron vanamente desalojarse de la historia.
Hemos destacado la autoconciencia unitaria en las Bases de Alberdi y en el Movimiento Nacional de Frondizi, y antes en las Condiciones de la Victoria de Frigerio. Ellos supieron, como puede leerse en esos dos libros de la década del sesenta, que la historia ha sido un movimiento dialéctico y encarnaron lo especulativo de la unidad de los momentos contrapuestos que pretendían afirmarse en su autonomía no verdadera. Frigerio escribió después un opúsculo contestando la posición exclusivista de la izquierda llamado la LECCIÓN INTEGRADOR DE LA HISTORIA y gobernó con Frondizi estatuyendo el desarrollo como resultado afirmativo de las clases y las fuerzas productivas de todos los sectores. Así dictaron la ley de ASOCIACIONES PROFESIONALES, devolviendo la CGT a los obreros peronistas tres años después del derrocamiento de su jefe, les dieron elecciones libres cuatro años más tarde (demostrando en los hechos la forma del estado república), convocaron los capitales extranjeros para motorizar el desarrollo, recibieron al Che Guevara en orden a la integración de Cuba, dictaron la ley de enseñanza libre dentro del espíritu de la Constitución, establecieron estrecha relación con el papa bueno que llamó al Concilio Vaticano II, viajaron por el mundo por vez primera avizorando la globalización, convocaron a los presidentes de Latinoamérica en vista del desarrollo pleno previo a la integración, produjeron la transferencia del sector público burocrático al sector privado pero dirigiendo con un estado firme e inteligente las inversiones a la industria de industrias y a los hidrocarburos que motorizarían el desarrollo y la integración.
La explosión provocada de tal integración especulativa nos retrotrajeron a etapas superadas ya en el hecho de la historia y esto es en psicología algo como NEUROSIS. Todos tenemos la sensación en los últimos cincuenta años que hemos vivido una enfermedad que nos llevó a extremos desintegradores hasta niveles de psicosis. Es cierto que el hombre según la Revelación está dañado por el pecado y es proclive al mismo, ahora, sin embargo, auxiliado por la gracia, la cual velis nolis cae sobre la humanidad entera.
Pero evidentemente ingresamos en laberintos incomunicados en los cuales la historia que nos redime en cuanto proyección temporal del derecho se volvió contra- historia o una historia circunstancial en quienes inciaban cada vez en el poder un modelo refundante de lo que no habían asumido. Y de cero no se pasa a uno…
La historia exige integración a través de movimiento dialéctico: de allí el MOVIMIENTO NACIONAL. Los individuos sin embargo han de descubrirse como personas más allá y más acá del mundo objetivo como venimos diciendo, poniendo el ejemplo de Gandhi y de los pocos sabios que en el mundo han sido, que son más de lo que aparece.
Lo abstracto o inmediatamente entendible,
Lo dialéctico o negativamente racional,
Lo especulativo o positivamente racional.
Son los tres momentos de lo logico-real, de cada concepto o verdad en absoluto. Tomar el primer momento (que no es parte) como separado o aislado es no considerarlo en su verdad. Porque aquí el pensar como entendimiento permanece fijo en la firme determinación frente a otra en su diferencia como si esta abstracción limitada valiera como algo para sí consistente y eseyente (ente)…y no como un mero momento en el movimiento del pensar, el cual pasa de una determinante a su contraria asumiéndose una en la otra dejando su limitación como írrita. Este es el pensar negativo o dialéctico donde se ingresa en la necesidad inmanente del contenido de la ciencia que traspasa toda limitación no verdadera superándola. Tal movimiento confluye en lo especulativo o racional positivo que abraza en su unidad las determinantes contrapuestas, es lo afirmativo que está contenido en el paso de una a otra determinante, fija en el entendimiento delimitante y negada por la razón dialéctica.
Así podemos ver que la Nación es el resultado de tal movimiento de la razón que comprende las determinantes fijas que se contraponen y que solo valen para sí en su integridad positiva.
Hemos mostrado que las partes que se ven como exclusivas en la historia son sólo momentos que se hacen verdaderos en la unidad de la Constitución Nacional. Así han sido el federalismo y el unitarismo que buscaron vanamente desalojarse de la historia.
Hemos destacado la autoconciencia unitaria en las Bases de Alberdi y en el Movimiento Nacional de Frondizi, y antes en las Condiciones de la Victoria de Frigerio. Ellos supieron, como puede leerse en esos dos libros de la década del sesenta, que la historia ha sido un movimiento dialéctico y encarnaron lo especulativo de la unidad de los momentos contrapuestos que pretendían afirmarse en su autonomía no verdadera. Frigerio escribió después un opúsculo contestando la posición exclusivista de la izquierda llamado la LECCIÓN INTEGRADOR DE LA HISTORIA y gobernó con Frondizi estatuyendo el desarrollo como resultado afirmativo de las clases y las fuerzas productivas de todos los sectores. Así dictaron la ley de ASOCIACIONES PROFESIONALES, devolviendo la CGT a los obreros peronistas tres años después del derrocamiento de su jefe, les dieron elecciones libres cuatro años más tarde (demostrando en los hechos la forma del estado república), convocaron los capitales extranjeros para motorizar el desarrollo, recibieron al Che Guevara en orden a la integración de Cuba, dictaron la ley de enseñanza libre dentro del espíritu de la Constitución, establecieron estrecha relación con el papa bueno que llamó al Concilio Vaticano II, viajaron por el mundo por vez primera avizorando la globalización, convocaron a los presidentes de Latinoamérica en vista del desarrollo pleno previo a la integración, produjeron la transferencia del sector público burocrático al sector privado pero dirigiendo con un estado firme e inteligente las inversiones a la industria de industrias y a los hidrocarburos que motorizarían el desarrollo y la integración.
La explosión provocada de tal integración especulativa nos retrotrajeron a etapas superadas ya en el hecho de la historia y esto es en psicología algo como NEUROSIS. Todos tenemos la sensación en los últimos cincuenta años que hemos vivido una enfermedad que nos llevó a extremos desintegradores hasta niveles de psicosis. Es cierto que el hombre según la Revelación está dañado por el pecado y es proclive al mismo, ahora, sin embargo, auxiliado por la gracia, la cual velis nolis cae sobre la humanidad entera.
Pero evidentemente ingresamos en laberintos incomunicados en los cuales la historia que nos redime en cuanto proyección temporal del derecho se volvió contra- historia o una historia circunstancial en quienes inciaban cada vez en el poder un modelo refundante de lo que no habían asumido. Y de cero no se pasa a uno…
La historia exige integración a través de movimiento dialéctico: de allí el MOVIMIENTO NACIONAL. Los individuos sin embargo han de descubrirse como personas más allá y más acá del mundo objetivo como venimos diciendo, poniendo el ejemplo de Gandhi y de los pocos sabios que en el mundo han sido, que son más de lo que aparece.
lunes, 23 de mayo de 2011
EL DESARROLLO Y LA PAZ
El desarrollo es la base, la causa material para la paz, la forma es la de la libertad, garantizada por la Constitución republicana cuyo espíritu es. El fin es lo transmundano y eterno que determina, mide y destina todo y sin lo cual la forma y la materia pierden sentido y se deforman. Lo transmundano (apresurénse a negarlo posmodernos) es el cielo como dimensión de Dios más allá de la dimensión de los hombres que llamamos "mundo".
Pero hay un más acá del mundo, la tierra, donde siempre se han asentado "los pocos sabios que en el mundo han sido"; aquí está lo que llamamos hogar (OIKOS, VICUS -CERCANÍA- FOCUS, HOGAR) Es el sitio donde desde siempre se recluyeron los hombres espirituales edificando su ermita. En la venerable China por ejemplo el ermitaño Dai Yong se retiró a la montaña en tiempos de la dinstía Song para no participar en el gobierno; diríamos nosotros: se retiró del mundo (tema tratado por nuestro Fray Antonio de Guevara en MENOSPRECIO DE CORTE Y ALABANZA DE ALDEA). Allí se dedicaba a la música y a la educación de los niños. Jesús: EL REINO DE LOS CIELOS LES PERTENECE A LOS NIÑOS.
Así el fin transmundano tiene su raíz en la tierra y ese fin es la paz: hacia él fue creciendo Mahatma Gandhi, hacia aquí fue creciendo su alma en detrimento del obstáculo del cuerpo y sus necesidades sensuales y violentas (estremézcanse posmodernos con este testimonio de santidad concretísima y efectiva en la realidad inmediata en lo que a liberación atañe). El cielo en la tierra es lo pedido en el PADRENUESTRO. Hoy en la esfera del lenguaje cobra realidad plena: decirlo es recibir su realidad.
Compensar el desarrollo entonces -como quería Pablo VI- es la obra liberadora de lo superfluo llevada a cabo por Gandhi siguiendo a Thoreau y a Tolstoi: LA VIDA SENCILLA DE LA GRANJA DONDE SE ADQUIERE DIGNIDAD HACIENDOSE LAS PROPIAS COSAS QUE NECESITAMOS. Esto vale como canto de alabanza liberador del espíritu, es orar con las cosas: artesanías, horticultura etc; todo un impulso en la naturaleza humana que la revolución industrial y tecnotrónica sepulta reemplazándolo por el embobamiento de la persona que es única e impredecible en su creatividad "humana" no técnica. Se crea humanidad haciéndose santo.
Gandhi, ya un patrimonio de la humanidad, mostró qué es ser persona con el sentido totalmente quijotesco de la realidad.
Sin desarrollo transparentado por la cuidadanía republicana no hay realización del hombre que vive desde un substrato biológico y social y sin persona que surja por una espiritualidad ascética (mostrada ahora, por ejemplo, por Gandhi) no hay HUMANIDAD.
Es decir lo de la Gaudium et Spes: sin Dios no hay hombre. Alégrense los posmodernos (todos lo somos por continuidad líneal de los modernos)porque esto no quiere decir: "sin religión no hay hombre". Quiere decir: SIN MÍ NADA PODÉIS HACER. Y Gandhi lo hizo y muchísimos hombres de buena voluntad lo hacen porque son hoy y aquí PERSONAS, AUTÓNOMAS, libres de la mundanidad opresiva y de la naturidad inexorable.
Son quienes en cualquier lugar y tiempo reciben el suave soplo del espíritu: PAZ CON VOSOTROS.
Pero hay un más acá del mundo, la tierra, donde siempre se han asentado "los pocos sabios que en el mundo han sido"; aquí está lo que llamamos hogar (OIKOS, VICUS -CERCANÍA- FOCUS, HOGAR) Es el sitio donde desde siempre se recluyeron los hombres espirituales edificando su ermita. En la venerable China por ejemplo el ermitaño Dai Yong se retiró a la montaña en tiempos de la dinstía Song para no participar en el gobierno; diríamos nosotros: se retiró del mundo (tema tratado por nuestro Fray Antonio de Guevara en MENOSPRECIO DE CORTE Y ALABANZA DE ALDEA). Allí se dedicaba a la música y a la educación de los niños. Jesús: EL REINO DE LOS CIELOS LES PERTENECE A LOS NIÑOS.
Así el fin transmundano tiene su raíz en la tierra y ese fin es la paz: hacia él fue creciendo Mahatma Gandhi, hacia aquí fue creciendo su alma en detrimento del obstáculo del cuerpo y sus necesidades sensuales y violentas (estremézcanse posmodernos con este testimonio de santidad concretísima y efectiva en la realidad inmediata en lo que a liberación atañe). El cielo en la tierra es lo pedido en el PADRENUESTRO. Hoy en la esfera del lenguaje cobra realidad plena: decirlo es recibir su realidad.
Compensar el desarrollo entonces -como quería Pablo VI- es la obra liberadora de lo superfluo llevada a cabo por Gandhi siguiendo a Thoreau y a Tolstoi: LA VIDA SENCILLA DE LA GRANJA DONDE SE ADQUIERE DIGNIDAD HACIENDOSE LAS PROPIAS COSAS QUE NECESITAMOS. Esto vale como canto de alabanza liberador del espíritu, es orar con las cosas: artesanías, horticultura etc; todo un impulso en la naturaleza humana que la revolución industrial y tecnotrónica sepulta reemplazándolo por el embobamiento de la persona que es única e impredecible en su creatividad "humana" no técnica. Se crea humanidad haciéndose santo.
Gandhi, ya un patrimonio de la humanidad, mostró qué es ser persona con el sentido totalmente quijotesco de la realidad.
Sin desarrollo transparentado por la cuidadanía republicana no hay realización del hombre que vive desde un substrato biológico y social y sin persona que surja por una espiritualidad ascética (mostrada ahora, por ejemplo, por Gandhi) no hay HUMANIDAD.
Es decir lo de la Gaudium et Spes: sin Dios no hay hombre. Alégrense los posmodernos (todos lo somos por continuidad líneal de los modernos)porque esto no quiere decir: "sin religión no hay hombre". Quiere decir: SIN MÍ NADA PODÉIS HACER. Y Gandhi lo hizo y muchísimos hombres de buena voluntad lo hacen porque son hoy y aquí PERSONAS, AUTÓNOMAS, libres de la mundanidad opresiva y de la naturidad inexorable.
Son quienes en cualquier lugar y tiempo reciben el suave soplo del espíritu: PAZ CON VOSOTROS.
sábado, 21 de mayo de 2011
LA VERDAD NO ES LO QUE PARECE
Arturo Frondizi vio claramente que la prosperidad argentina había sido aparente porque un país sin industria estaba condenado a depender de una producción desintegrada y sin autonomía de la nación, lo que equivale a decir sin nación. Nación y autonomía son miembros de una ecuación ¡Importábamos las baldosas en los treinta! nos dijo a unos estudiantes secundarios de final de los sesenta que lo fuimos a entrevistar en medio de un trabajo escolar sobre los hidrocarburos.
Sólo el ver sacia dijo Dante, refiriéndose al contemplar.Hay que estar presente para ver y sentir. Ví al héroe de mi primera adolescencia cuando era presidente y mi colegio estaba a tres cuadras de la casa de gobierno ¿Cómo no admirar la actitud sapiencial de tal presidente que "dio cátedra en la política argentina" (palabra de Antonio Cafiero en la despedida ante el féretro)? Y su perfil legalista fue mi primer concepto de la política mientras se estaban librando las batallas del petróleo y del acero que se consumó cuando veíamos por televisión las elecciones donde se habían levantado las proscripciones electorales al peronismo y tras la ¡estrecha victoria! de estos hubo que anular las elecciones para evitar el golpe que de todas maneras se llevó a tal estadista del poder (estimado por Kennedy y De Gaulle entre otros: hay anécdotas)
¡Y dirán que fue la derecha! ¡La izquierda también! Unos por izquierdista y otros por derechista, porque fue amigo de Pablo VI colaborando con Juan XXIII (el papa que renovó la Iglesia) además de los mencionados estadistas y recibió al Che para mediar con Estados Unidos, cosa que hoy se pretende todavía. Lo que sucede es que estas determinantes de izquierda y derecha acababan de ser asumidas en lo que Frondizi concibió como el Movimiento Nacional (poco tiempo antes de su muerte me llegó a casa una tarjeta suya invitándome a afiliarme, no ya al MID, sino al Movimiento Nacional, su libro de este nombre donde se ve la dialéctica de la historia, muy anterior, debe estar en INTERNET).
Pero "asumir" significa hegelianamente alcanzar el nivel de la filosofía del espíritu Y MOVERSE EN EL ELEMENTO DEL CONCEPTO ESPECULATIVO QUE ASUME LA SEPARACIÓN DE LA RAZÓN DIALÉCTICA. No había separaciones estancas para el estadista que vimos gobernar y luego llevar sabiamente su exilio ¡Hasta hoy chitón! Mejor que nadie con su conciencia insanable de inmediatez se ocupe: ya Orfeo fue destripado.
Queda esta anécdota: ya en épocas de Illia, anulador de los contratos de petróleo firmados por Frondizi (no asustarse: hoy se prohibe la exportación de carne, estamos en una suerte de contra historia ) llegó a la Argentina De Gaulle y al pisar nuestro suelo dijo: ¡quiero ver al presidente Frondizi! Claro le dijeron: General, no es más presidente...y él contestó: quiero ver al presidente Frondizi...
Yo interpreté siempre que Frondizi seguía siendo presidente hasta que se reconociera objetivamente la tropelía de su destitución: no por la persona sino por la historia cuya enjundia, cuyo mandato destinal él estaba siguiendo en su gobierno. El ejemplo mas próximo lo tenemos en que dentro de la concepción mencionada del MOVIMIENTO NACIONAL se continuaba el sentido filosófico del justicialismo depuesto violentamente ¡tres años antes y en medio del revanchismo reinante! Mejor que no lo reconozcan aún: quedan muchos hombres bicéfalos todavía (hasta hemos visto un remozamiento de los setenta en nuestros días) Y esto puede verse en el ignorado libro de Perón el MODELO ARGENTINO. Perón le dio los votos desde el exilio como San Martín el sable a RosaS: sabía lo que hacía. Dice entre otras cosas más que interesantes para nuestros aprendices de cangrejos: la doctrina justicialista es la realización de la doctrina social de la Iglesia. Y Frondizi parece haber colaborado en la redacción de la POPULORUM PROGRESSIO, por eso he destacado el concepto de CONTRAHISTORIA.
Y contrariaron la historia misma, no a un grupo político (llamado con tono desdeñoso "desarrollistas" que es como los brujos de las tribus llamaban a nuestros "médicos") al encerrar a Frondizi en Martín García y para esto no hay dialéctica y asunción: quedan todos los elementos dispersos y sin unidad ¿Hasta cuando?
Por eso hemos vivido una contra historia, es decir una suerte de castigo en primer término. Los políticos de consuno se alegraron del derrocamiento de un Frondizi que dando elecciones libres quedó segundo de los peronistas a 200.000 votos de distancia perdiendo la provincia de Buenos Aires pero sumando 1.800.000 que junto con los partidos llamados "democráticos" (900.000) superaban por vez primera al peronismo. Y uno de ellos matado luego por la guerrila dijo: "muerto el perro se acabó la rabia".
Tristemente comenzaba la contra historia, que fue paso a paso retrocediendo intentando en cada nuevo gobierno "comenzar de nuevo una historia que es siempre la propia".
Sólo el ver sacia dijo Dante, refiriéndose al contemplar.Hay que estar presente para ver y sentir. Ví al héroe de mi primera adolescencia cuando era presidente y mi colegio estaba a tres cuadras de la casa de gobierno ¿Cómo no admirar la actitud sapiencial de tal presidente que "dio cátedra en la política argentina" (palabra de Antonio Cafiero en la despedida ante el féretro)? Y su perfil legalista fue mi primer concepto de la política mientras se estaban librando las batallas del petróleo y del acero que se consumó cuando veíamos por televisión las elecciones donde se habían levantado las proscripciones electorales al peronismo y tras la ¡estrecha victoria! de estos hubo que anular las elecciones para evitar el golpe que de todas maneras se llevó a tal estadista del poder (estimado por Kennedy y De Gaulle entre otros: hay anécdotas)
¡Y dirán que fue la derecha! ¡La izquierda también! Unos por izquierdista y otros por derechista, porque fue amigo de Pablo VI colaborando con Juan XXIII (el papa que renovó la Iglesia) además de los mencionados estadistas y recibió al Che para mediar con Estados Unidos, cosa que hoy se pretende todavía. Lo que sucede es que estas determinantes de izquierda y derecha acababan de ser asumidas en lo que Frondizi concibió como el Movimiento Nacional (poco tiempo antes de su muerte me llegó a casa una tarjeta suya invitándome a afiliarme, no ya al MID, sino al Movimiento Nacional, su libro de este nombre donde se ve la dialéctica de la historia, muy anterior, debe estar en INTERNET).
Pero "asumir" significa hegelianamente alcanzar el nivel de la filosofía del espíritu Y MOVERSE EN EL ELEMENTO DEL CONCEPTO ESPECULATIVO QUE ASUME LA SEPARACIÓN DE LA RAZÓN DIALÉCTICA. No había separaciones estancas para el estadista que vimos gobernar y luego llevar sabiamente su exilio ¡Hasta hoy chitón! Mejor que nadie con su conciencia insanable de inmediatez se ocupe: ya Orfeo fue destripado.
Queda esta anécdota: ya en épocas de Illia, anulador de los contratos de petróleo firmados por Frondizi (no asustarse: hoy se prohibe la exportación de carne, estamos en una suerte de contra historia ) llegó a la Argentina De Gaulle y al pisar nuestro suelo dijo: ¡quiero ver al presidente Frondizi! Claro le dijeron: General, no es más presidente...y él contestó: quiero ver al presidente Frondizi...
Yo interpreté siempre que Frondizi seguía siendo presidente hasta que se reconociera objetivamente la tropelía de su destitución: no por la persona sino por la historia cuya enjundia, cuyo mandato destinal él estaba siguiendo en su gobierno. El ejemplo mas próximo lo tenemos en que dentro de la concepción mencionada del MOVIMIENTO NACIONAL se continuaba el sentido filosófico del justicialismo depuesto violentamente ¡tres años antes y en medio del revanchismo reinante! Mejor que no lo reconozcan aún: quedan muchos hombres bicéfalos todavía (hasta hemos visto un remozamiento de los setenta en nuestros días) Y esto puede verse en el ignorado libro de Perón el MODELO ARGENTINO. Perón le dio los votos desde el exilio como San Martín el sable a RosaS: sabía lo que hacía. Dice entre otras cosas más que interesantes para nuestros aprendices de cangrejos: la doctrina justicialista es la realización de la doctrina social de la Iglesia. Y Frondizi parece haber colaborado en la redacción de la POPULORUM PROGRESSIO, por eso he destacado el concepto de CONTRAHISTORIA.
Y contrariaron la historia misma, no a un grupo político (llamado con tono desdeñoso "desarrollistas" que es como los brujos de las tribus llamaban a nuestros "médicos") al encerrar a Frondizi en Martín García y para esto no hay dialéctica y asunción: quedan todos los elementos dispersos y sin unidad ¿Hasta cuando?
Por eso hemos vivido una contra historia, es decir una suerte de castigo en primer término. Los políticos de consuno se alegraron del derrocamiento de un Frondizi que dando elecciones libres quedó segundo de los peronistas a 200.000 votos de distancia perdiendo la provincia de Buenos Aires pero sumando 1.800.000 que junto con los partidos llamados "democráticos" (900.000) superaban por vez primera al peronismo. Y uno de ellos matado luego por la guerrila dijo: "muerto el perro se acabó la rabia".
Tristemente comenzaba la contra historia, que fue paso a paso retrocediendo intentando en cada nuevo gobierno "comenzar de nuevo una historia que es siempre la propia".
miércoles, 18 de mayo de 2011
EL DESARROLLO ES EL NUEVO NOMBRE DE LA PAZ
La sentencia de la encíclica POPULORUM PROGRESSIO se refiere a la concordia de los hombres que "dice unión de los apetitos entre diferentes apetentes" en cuanto cada grupo se vea en la posesión de los medios de vida necesarios por medio del trabajo bien remunerado que se verifica en la dinámica del desarrollo, superador la estructura infeficaz del subdesarrollo, transmisora de pobreza crónica e inmovilidad social.
Estos medios necesarios son los medios de la virtud, son los medios para ejercer libremente actos buenos en medio de una satisfacción sufciente de las necesidades. Pero esta base material, que requiere la libertad de la forma democrática exige al mismo tiempo un educación del hombre en cuanto hombre, una educación moral basada en un fin que trascienda la dimensión de los medios materiales y que se muestre como absoluto.
Esta formación filosófica postulada por Platón en la República que promueve el orden en el ciudadano es la paz que unifica armónicamente las fuerzas vitales e intelectuales. Este orden es la paz como tranquilidad en el orden de lo par y lo dispar. Lo superior debe someterse a lo inferior. Lo sensitivo a lo racional y lo racional al principio absoluto, a la destinación, al sosiego de todo ser creado o finito o temporal.
La paz del hombre consigo mismo por la unificación de sus apetitos hacia lo bueno y bello y la concordia en las relaciones sociales por la justicia social habilitada por el desarrollo en la democracia republicana son tema de la constitución nacional según el padre de la Constitución Argentina. Dios es la causa de toda razón y justicia y la educación cristiana sería la encargada de habilitar para este camino de la paz.
Hoy esto parece imposible en el proceso de liberación posmoderna que cerraría el camino a la más mínima educación al respecto. La paz que será la última palabra de la historia según Juan Pablo II no está no siquiera en el horizonte ni hay a la vista medida alguna que produzca orden. El nuevo humanismo que postula Pablo VI en su encíclica sin embargo es un desafío plausible. Si no debe haber hombre sino desestructuración ¿qué puede haber en cambio?
Si el hombre ha muerto y el ser ha quedado fuera del foco de la esfera actual del Lenguaje ¡qué sea así! El habla nos habla indicándonos el hogar en los poemas homéricos, la caridad que nunca pasará en los himnos paulinos, la patria de la naturaleza y de los hombre enraizados en ella. El lenguaje fundamental de estas sabidurías históricas nos indica la paz y nos deja la paz. No podemos sino fijarnos asentarnos y permananecer en la persuasión de la verdad, que ama mostrarse expresándose. El nuevo humanismo que se acompase con el desarrollo será el del hombre al cual la verdad haga libre y sosegado y en el cual el ser hombre hombre ya no sea el objetivo sino el ser más humano por medio de una diferenciación de sí mismo como mundanal.
Se requiere para ello una esmerada áscesis ¿Quien lo duda si es responsable?
Estos medios necesarios son los medios de la virtud, son los medios para ejercer libremente actos buenos en medio de una satisfacción sufciente de las necesidades. Pero esta base material, que requiere la libertad de la forma democrática exige al mismo tiempo un educación del hombre en cuanto hombre, una educación moral basada en un fin que trascienda la dimensión de los medios materiales y que se muestre como absoluto.
Esta formación filosófica postulada por Platón en la República que promueve el orden en el ciudadano es la paz que unifica armónicamente las fuerzas vitales e intelectuales. Este orden es la paz como tranquilidad en el orden de lo par y lo dispar. Lo superior debe someterse a lo inferior. Lo sensitivo a lo racional y lo racional al principio absoluto, a la destinación, al sosiego de todo ser creado o finito o temporal.
La paz del hombre consigo mismo por la unificación de sus apetitos hacia lo bueno y bello y la concordia en las relaciones sociales por la justicia social habilitada por el desarrollo en la democracia republicana son tema de la constitución nacional según el padre de la Constitución Argentina. Dios es la causa de toda razón y justicia y la educación cristiana sería la encargada de habilitar para este camino de la paz.
Hoy esto parece imposible en el proceso de liberación posmoderna que cerraría el camino a la más mínima educación al respecto. La paz que será la última palabra de la historia según Juan Pablo II no está no siquiera en el horizonte ni hay a la vista medida alguna que produzca orden. El nuevo humanismo que postula Pablo VI en su encíclica sin embargo es un desafío plausible. Si no debe haber hombre sino desestructuración ¿qué puede haber en cambio?
Si el hombre ha muerto y el ser ha quedado fuera del foco de la esfera actual del Lenguaje ¡qué sea así! El habla nos habla indicándonos el hogar en los poemas homéricos, la caridad que nunca pasará en los himnos paulinos, la patria de la naturaleza y de los hombre enraizados en ella. El lenguaje fundamental de estas sabidurías históricas nos indica la paz y nos deja la paz. No podemos sino fijarnos asentarnos y permananecer en la persuasión de la verdad, que ama mostrarse expresándose. El nuevo humanismo que se acompase con el desarrollo será el del hombre al cual la verdad haga libre y sosegado y en el cual el ser hombre hombre ya no sea el objetivo sino el ser más humano por medio de una diferenciación de sí mismo como mundanal.
Se requiere para ello una esmerada áscesis ¿Quien lo duda si es responsable?
sábado, 14 de mayo de 2011
DIOS NOS URGE A RECIBIR LA CARIDAD
Así como por la desesperación desprecia uno la divina misericordia en que se apoya la esperanza, por la presunción uno menosprecia la justicia divina que castigalos pecadores. Resulta pues una desordenada conversión a Dios de quien se espera ser salvado pero sin penitencia tras el pecado o sin méritos para la gloria, despreciando el auxilio del Espíritu Santo para ambas cosas.
Y así como es falso que Dios no perdone a los penitentes o que no traiga a los pecadores a penitencia también lo es que conceda perdón a quienes perseveran en los pecados y dé la gloria a quienes dejan de obrar el bien. La presunción pues en cuanto reposa sobre la propia voluntad surge de la vanagloria según San Gregorio (Moralia) pero en cuanto espera de Dios la gloria sin méritos o el perdón sin penitencia surge de la soberbia.
Vemos así cómo la presunción oculta con la misericordia la necesaria justicia y no cree que debe ganar el perdón con la necesaria penitencia y avanza en el pecado. Todo esto encuentra hoy por parte de escritores cierto desarrollo efectista que apela a la curiosidad cuando se ocupan de los pecados capitales en forma suelta.
La santidad exige un preciso dibujo del mapa del laberinto que forman los pecados cuando las virtudes se apagan. El alma es tan delicada como la piel de un bebé y cuando un pecado la toca produce aquello de: EL BIEN SURGE DE UNA ÍNTEGRA CAUSA, EL MAL DE CUALQUIER DEFECTO. Por un pequeño orificio se pierde la nafta de un tanque de nafta y nos deja en el camino.
Admira hoy el descubrir en el sistema de la ciencia sagrada que desde la diferencia absoluta de ser y ente se puede ver en la plenitud de la gracia el bien en el sistema racional de las virtudes y el mal en sus pecados opuestos: como tiene que ser y como no debe ser. Cómo es, cómo obramos bajo el ingreso de los males en nosotros no tenemos que estudiarlo: lo sufrimos todos los días.
Y así como es falso que Dios no perdone a los penitentes o que no traiga a los pecadores a penitencia también lo es que conceda perdón a quienes perseveran en los pecados y dé la gloria a quienes dejan de obrar el bien. La presunción pues en cuanto reposa sobre la propia voluntad surge de la vanagloria según San Gregorio (Moralia) pero en cuanto espera de Dios la gloria sin méritos o el perdón sin penitencia surge de la soberbia.
Vemos así cómo la presunción oculta con la misericordia la necesaria justicia y no cree que debe ganar el perdón con la necesaria penitencia y avanza en el pecado. Todo esto encuentra hoy por parte de escritores cierto desarrollo efectista que apela a la curiosidad cuando se ocupan de los pecados capitales en forma suelta.
La santidad exige un preciso dibujo del mapa del laberinto que forman los pecados cuando las virtudes se apagan. El alma es tan delicada como la piel de un bebé y cuando un pecado la toca produce aquello de: EL BIEN SURGE DE UNA ÍNTEGRA CAUSA, EL MAL DE CUALQUIER DEFECTO. Por un pequeño orificio se pierde la nafta de un tanque de nafta y nos deja en el camino.
Admira hoy el descubrir en el sistema de la ciencia sagrada que desde la diferencia absoluta de ser y ente se puede ver en la plenitud de la gracia el bien en el sistema racional de las virtudes y el mal en sus pecados opuestos: como tiene que ser y como no debe ser. Cómo es, cómo obramos bajo el ingreso de los males en nosotros no tenemos que estudiarlo: lo sufrimos todos los días.
miércoles, 11 de mayo de 2011
LO PARCIAL FRENTE A LO TOTAL
"La prevalencia de lo parcial sobre lo total constituye la causa más profunda de todos los retrocesos político-sociales" (Frigerio). Es la Nación este todo y en función de él deben resolverse los problemas de la parte, por ejemplo de la clase trabajadora, porque las clases integran la comunidad de la nación que es republicana y democrática. La parte también como parte es un todo si éste no ya es un mero agregado de grupos y si la parte o lo parcial no responde a la integración de ese todo se deshace ella misma. Porque la Nación es la idea encarnada en cada parte sin padecer por ello mengua alguna. Ya hemos dicho que el ser es íntegro y uno.
Lo mismo sucede con la Iglesia que hoy se cree una institución material formada por individuos llamados curas y un número de fieles o laicos. Pero si la Iglesia se llamó "católica" lo es por el TODO (KATH-HOLOS: de acuerdo al todo o lo universal) Y esto reposa en el hecho de la encarnación del hombre-Dios que es la cabeza del cuerpo: un concepto de la fe que a primera vista parece mera idea edificante pero que adquiere su realidad efectiva del cuerpo de Cristo crucificado muerto y resucitado. Podrá uno tener o no fe pero jamás debe pensar que la Iglesia sea lo que se ve en la sociedad sino el acontecimiento del ser que en la Persona del Hijo que procede trinitariamente del Padre posee por sí la naturaleza de Dios y asume la humana en Jesucristo. Así la Iglesia es un misterio grande o sacramento de la piedad que recibe efectivamente el ser de Dios que ama al Hijo y ama al hombre en él hasta el punto de entregarlo por los hombres para ser ofrenda santa e inmaculada. No es la institución llamada Iglesia en su visibilidad otra cosa que la custodia de este tesoro sacramental donde se da el operar de Dios en nosotros, es decir el Espíritu Santo. Y por eso es "CATÓLICA".
Entre los hombres en el seno de la sociedad hay un cierto caos que disminuye o aumenta por momentos pero la Nación "es" ese todo íntegro y compacto que reclama la racionalidad del Estado, que también se confunde con la administración del mismo y de sus gobernantes.
Tambien la Iglesia en su superficie se encuentra con ese caos que refleja el de la sociedad histórica del momento pero en ella es el ser, a quien todos llamamos "Dios". Lo demás es una custión de detalle o mero accidente. En el órgano periodístico oficial del Vaticano está escrita como epígrafe la siguiente máxima: "Nada parcial prevalecerá".
Los hombres lucha desde la parcialidad. Eso es condición de la finitud. Pero esa parcialidad puede encerrarse en sí y perecer como un sarmiento segregado de la vid o integrar el todo donde sin duda dará sus frutos. Así la clase obrera integrada en la totalidad de la Nación republicana y democrática recibe estas condiciones esenciales para ella: de allí viene y hacia allí debe ir. El fruto en el elemento de la democracia será alcanzar el derecho del trabajador que le correponde como ciudadano que es ser libre no solamente ad intra de su organización sindical y en su condición política sino en
Lo mismo sucede con la Iglesia que hoy se cree una institución material formada por individuos llamados curas y un número de fieles o laicos. Pero si la Iglesia se llamó "católica" lo es por el TODO (KATH-HOLOS: de acuerdo al todo o lo universal) Y esto reposa en el hecho de la encarnación del hombre-Dios que es la cabeza del cuerpo: un concepto de la fe que a primera vista parece mera idea edificante pero que adquiere su realidad efectiva del cuerpo de Cristo crucificado muerto y resucitado. Podrá uno tener o no fe pero jamás debe pensar que la Iglesia sea lo que se ve en la sociedad sino el acontecimiento del ser que en la Persona del Hijo que procede trinitariamente del Padre posee por sí la naturaleza de Dios y asume la humana en Jesucristo. Así la Iglesia es un misterio grande o sacramento de la piedad que recibe efectivamente el ser de Dios que ama al Hijo y ama al hombre en él hasta el punto de entregarlo por los hombres para ser ofrenda santa e inmaculada. No es la institución llamada Iglesia en su visibilidad otra cosa que la custodia de este tesoro sacramental donde se da el operar de Dios en nosotros, es decir el Espíritu Santo. Y por eso es "CATÓLICA".
Entre los hombres en el seno de la sociedad hay un cierto caos que disminuye o aumenta por momentos pero la Nación "es" ese todo íntegro y compacto que reclama la racionalidad del Estado, que también se confunde con la administración del mismo y de sus gobernantes.
Tambien la Iglesia en su superficie se encuentra con ese caos que refleja el de la sociedad histórica del momento pero en ella es el ser, a quien todos llamamos "Dios". Lo demás es una custión de detalle o mero accidente. En el órgano periodístico oficial del Vaticano está escrita como epígrafe la siguiente máxima: "Nada parcial prevalecerá".
Los hombres lucha desde la parcialidad. Eso es condición de la finitud. Pero esa parcialidad puede encerrarse en sí y perecer como un sarmiento segregado de la vid o integrar el todo donde sin duda dará sus frutos. Así la clase obrera integrada en la totalidad de la Nación republicana y democrática recibe estas condiciones esenciales para ella: de allí viene y hacia allí debe ir. El fruto en el elemento de la democracia será alcanzar el derecho del trabajador que le correponde como ciudadano que es ser libre no solamente ad intra de su organización sindical y en su condición política sino en
domingo, 8 de mayo de 2011
MORALINA O INTEGRACIÓN NACIONAL
Al comienzo una aclaración fundamental: Según el poeta de la epístola a los Efesios en su himno introductorio cada uno de nosotros somos PERSONAS, rostros ante la Faz de quien nos ha hecho- eligiéndonos como un padre- desde antes del BIG BANG (PRO TES KATA-BOLES TOY KOSMOY TOUTO)para ser justos e irreprochables(santos) en el AMADO (SU HIJO MUYA AMADO EN QUIEN SE HA COMPLACIDO ETERNAMENTE),en su amor. Esto es poesía pura y no es ni dogma ni moralina y escrito está como los poemas homéricos o en otro nivel Antígona que son imperecederos. Y no hay personas de izquierda o de derecha, ni blancas ni amarillas ni negras, ni católicas, ni musulmanas. La persona es ella misma antes de toda diferenciación histórico cultural...como la patria.
Por eso nostros hablamos de desarrollo e integración como lo que es común a todos los partidos o grupos religiosos o culturales o individuos aislados que huyan de estas determinaciones (que son muchos). Todos, quieran o no, tienen un común destino: el ser PERSONAS o sea seres absolutos con un previo destino a providencia. Y hemos incluído en esta dimensión a la Nación, basados en las BASES Y PUNTOS DE PARTIDA PARA LA ORGANIZACIÓN NACIONAL. Le tocó en la Historia escribir esto a Juan Bautista Alberdi pero podríamos haber sido cualquiera de nosotros porque se da el testimonio de la INTEGRACIÓN, lo que a todos nos atañe en cuanto hombres.
Otra aclaración: llamo MORALINA a la mezcla de cualquier moral con LO OBJETIVO DEL DERECHO Y LA POLÍTICA, venga de la Iglesia, las iglesias o las izquierdas reivindicadoras de la esencia del hombre social. Otra dimensión es ver quien es el hombre, qué, y para qué ha sido puesto en la existencia.
Tercera aclaración: lo que se llama persona o sujeto de derechos humanos no es igual a la PERSONA aludida por el poeta del siglo primero sino aquella que abre el sentimiento de la naturaleza como lo absoluto de la libertad. "Todos los hombres son libres por naturaleza pero en todos lados están entre cadenas"(Contrato). Conocídisima es la profesión de fe del vicario saboyano: la religión está por debajo de esta naturaleza absoluta o para decirlo con Marx: está por encima como superestructura, las otras morales también. No creo que debamos probarlo con Nietzsche: LA TRANSVALORACIÓN DONDE LO CREATIVO PASARÁ ENCIMA DE LA MORAL (enemiga de la vida) ¿SUENA ACTUAL?
Sobre la base de la persona absolutamente libre, deliciosamente pintada por Rousseau en su EMILIO, es sobre la cual Alberdi pone la forma (el estado de la libertad transparente) y la materia ( el desarrollo de lo elementos materiales de nuestro riquísimo territorio). Lo mostró por vez primera Aristóteles: cada cosa se integra de materia y forma, acto y potencia (aquel que debía ser objeto de estudio por diez años para un serio pensador según Heidegger). La forma: la democracia. La MATERIA el desarrollo.
Pero en la cosa de pensamiento hay dos causas integrantes más: la causa eficiente y la final. Alberdi se ocupa de ellas (se ve que sabía de esto porque la ideología no la había borrado del mapa)y no sin poesía las nombra: DIOS, QUE NOS DIO EL TERRITORIO y despues la población para emplearlo dentro de un ESTADO REPUBLICANO obteniendo los recursos por medio del capital ("toda ley contraria al capital es una ley de lesa América")y esta es la causa eficiente o del origen del movimiento. La causa de las causas es la final, es el fin o bien. A esta se refiere también cuando se desprende de Rousseau y dice que la Iglesia que acompañó el proceso revolucionario (dispénseseme de nombrar las decenas de sacerdotes que lo propugnaron y levantaron los pueblos de sus diócesis para ir a los ejércitos libertadores) tiene el rol de la EDUCACIÓN MORAL. La otra educación es la técnica necesaria para el desarrollo. "No necesitamos teólogs sino ingenieros" dijo en ese aspecto.
Y Juan Perón llamó JUSTICIALISMO al MOVIMIENTO, basado en la ENCÍCLICA QUADRAGÉSIMO ANNO de Pío XI que había distinguido una nueva especie de justicia en la JUSTICIA TRADICIONAL de la RERUM NOVARUM y Perón siguió hasta el final así: en su libro EL MODELO ARGENTINO (década del setenta) afirmó que el JUSTICIALISMO se basaba en DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA.
Arturo Frondizi hizo y escribió en los mismos términos: él que presumimos que fue uno de los asesores de la encíclica del desarrollo: POPULORUM PROGRESSIO, de la cual Juan Pablo II decía lamentándose que no se había cumplido en un mundo de capitalismo salvaje.
Populorum progressio: junto al desarrollo y dentro de él, que es el NUEVO NOMBRE DE LA PAZ, debía erigirse un NUEVO HUMANISMO ¡Esto sí que no se cumplió en nada, por que hoy la globalización y la soja elevaron a Paraguay! Pero la deshumanización está en marcha dentro del OLVIDO DEL SER.
Hoy ponga cada uno el fin como quiera, pero deberá atender al hombre como PERSONA AUTÓNOMA frente a toda obligación, ya cumplida en su condición de hombre social y económica. ¿Si el fin último no nos mueve que valor tendrán los otros fines dignos y para qué los medios? Hasta Marx se ocupó del individuo concreto en este ámbito básico. Lo que sucedería está a la vista: los medios se han desbocado, han desatado la lluvia pero no saben como frenarla ni dónde. La Ecología es un tstimonio de esta revolución de la materia que nos sumerge. Bien, el ambiente natural debe ser salvado ¿Y el hombre en sí mismo? ¿Se basta la poesía, el arte plástico, la literatura?
Por eso nostros hablamos de desarrollo e integración como lo que es común a todos los partidos o grupos religiosos o culturales o individuos aislados que huyan de estas determinaciones (que son muchos). Todos, quieran o no, tienen un común destino: el ser PERSONAS o sea seres absolutos con un previo destino a providencia. Y hemos incluído en esta dimensión a la Nación, basados en las BASES Y PUNTOS DE PARTIDA PARA LA ORGANIZACIÓN NACIONAL. Le tocó en la Historia escribir esto a Juan Bautista Alberdi pero podríamos haber sido cualquiera de nosotros porque se da el testimonio de la INTEGRACIÓN, lo que a todos nos atañe en cuanto hombres.
Otra aclaración: llamo MORALINA a la mezcla de cualquier moral con LO OBJETIVO DEL DERECHO Y LA POLÍTICA, venga de la Iglesia, las iglesias o las izquierdas reivindicadoras de la esencia del hombre social. Otra dimensión es ver quien es el hombre, qué, y para qué ha sido puesto en la existencia.
Tercera aclaración: lo que se llama persona o sujeto de derechos humanos no es igual a la PERSONA aludida por el poeta del siglo primero sino aquella que abre el sentimiento de la naturaleza como lo absoluto de la libertad. "Todos los hombres son libres por naturaleza pero en todos lados están entre cadenas"(Contrato). Conocídisima es la profesión de fe del vicario saboyano: la religión está por debajo de esta naturaleza absoluta o para decirlo con Marx: está por encima como superestructura, las otras morales también. No creo que debamos probarlo con Nietzsche: LA TRANSVALORACIÓN DONDE LO CREATIVO PASARÁ ENCIMA DE LA MORAL (enemiga de la vida) ¿SUENA ACTUAL?
Sobre la base de la persona absolutamente libre, deliciosamente pintada por Rousseau en su EMILIO, es sobre la cual Alberdi pone la forma (el estado de la libertad transparente) y la materia ( el desarrollo de lo elementos materiales de nuestro riquísimo territorio). Lo mostró por vez primera Aristóteles: cada cosa se integra de materia y forma, acto y potencia (aquel que debía ser objeto de estudio por diez años para un serio pensador según Heidegger). La forma: la democracia. La MATERIA el desarrollo.
Pero en la cosa de pensamiento hay dos causas integrantes más: la causa eficiente y la final. Alberdi se ocupa de ellas (se ve que sabía de esto porque la ideología no la había borrado del mapa)y no sin poesía las nombra: DIOS, QUE NOS DIO EL TERRITORIO y despues la población para emplearlo dentro de un ESTADO REPUBLICANO obteniendo los recursos por medio del capital ("toda ley contraria al capital es una ley de lesa América")y esta es la causa eficiente o del origen del movimiento. La causa de las causas es la final, es el fin o bien. A esta se refiere también cuando se desprende de Rousseau y dice que la Iglesia que acompañó el proceso revolucionario (dispénseseme de nombrar las decenas de sacerdotes que lo propugnaron y levantaron los pueblos de sus diócesis para ir a los ejércitos libertadores) tiene el rol de la EDUCACIÓN MORAL. La otra educación es la técnica necesaria para el desarrollo. "No necesitamos teólogs sino ingenieros" dijo en ese aspecto.
Y Juan Perón llamó JUSTICIALISMO al MOVIMIENTO, basado en la ENCÍCLICA QUADRAGÉSIMO ANNO de Pío XI que había distinguido una nueva especie de justicia en la JUSTICIA TRADICIONAL de la RERUM NOVARUM y Perón siguió hasta el final así: en su libro EL MODELO ARGENTINO (década del setenta) afirmó que el JUSTICIALISMO se basaba en DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA.
Arturo Frondizi hizo y escribió en los mismos términos: él que presumimos que fue uno de los asesores de la encíclica del desarrollo: POPULORUM PROGRESSIO, de la cual Juan Pablo II decía lamentándose que no se había cumplido en un mundo de capitalismo salvaje.
Populorum progressio: junto al desarrollo y dentro de él, que es el NUEVO NOMBRE DE LA PAZ, debía erigirse un NUEVO HUMANISMO ¡Esto sí que no se cumplió en nada, por que hoy la globalización y la soja elevaron a Paraguay! Pero la deshumanización está en marcha dentro del OLVIDO DEL SER.
Hoy ponga cada uno el fin como quiera, pero deberá atender al hombre como PERSONA AUTÓNOMA frente a toda obligación, ya cumplida en su condición de hombre social y económica. ¿Si el fin último no nos mueve que valor tendrán los otros fines dignos y para qué los medios? Hasta Marx se ocupó del individuo concreto en este ámbito básico. Lo que sucedería está a la vista: los medios se han desbocado, han desatado la lluvia pero no saben como frenarla ni dónde. La Ecología es un tstimonio de esta revolución de la materia que nos sumerge. Bien, el ambiente natural debe ser salvado ¿Y el hombre en sí mismo? ¿Se basta la poesía, el arte plástico, la literatura?
viernes, 6 de mayo de 2011
EL DESARROLLO PRODUCE LA INTEGRACIÓN
El desarrollo produce la integración por la venida de los inmigrantes y sus capitales según Alberdi en 1846 y la integración hace al desarrollo en cuanto exige un equilibrio entre las regiones y una justicia, que la centralización de Buenos Aires conculca y que el voluntarismo ideológico no puede restablecer, por más que enfáticamente se pronuncie por la "liberación" y en contra de la "dependencia".
Decir integracióN es decir "Nación" en cuanto ella no admite fisuras porque es toda entera y única: es en esencia una sola BUENOS AIRES EN TODO EL TERRIOTRIO (como no lo fue en la historia) y un único MOVIMIENTO NACIONAL. Pero aquello que Frigerio nombra teológicamente como "el enemigo" separa, provoca y engaña con apariencias plausibles a los partidos ¡Por eso Frigerio hizo el MID (MOVIMIENTO DE INTEGRACIÓN Y DESARROLLO) para superar o asumir los partidos divisorios superestructurales! Asumir quiere decir AUFHEBEN levantar las opciones negativas de lo dialéctico en el concepto especulativo que es integrador, el cual es por cierto manifestación de la libertad como absoluta.
Por lo tanto la Nación implica la integración económica, política, relgiosa Y filosófica en un territorio: el de la patria que es pura poesía. Esto parece ideal pero la fe hizo caminar sobre el agua a Pedro, antes de hundirse y Rousseau dijo que solamente se puede habitar en la tierra de las quimeras, es decir en la patria ¿Adónde iremos si no permanecemos en la verdad?
La Historia que es destino providencial es este proceso temporal del DERECHO. Tambien podemos retroceder y a ello llamamos "contra historia".
Doy un ejemplo que tanto ha mutilado mis días: antes de la guerra de las Malvinas existían 22 (?) filiales de Radio Nacional que comunicaban uniendo todo el país y estando yo en el campo podía escuchar el concierto del Colón en radio nacional Buenos Aires, el libro leído para ud., el teatro "Las dos carátulas" y tres grandes conciertos e ínterin todo tipo de conciertos extranjeros y música de cámara ¡pero muchos explicados, movimiento tras movmiento! Yo no puedo nacer de nuevo e ir a la escuela de Música para saber.Y tenía la opción del concierto del mediodía de Radio Nacional Córdoba y la tarde un programa sobre el barroco adonde se me explicaba qué era el clave bien temperado de Bach. Y en la noche escuchaba muchas filiales:La Rioja, Mendoza, San Juan, y algunas más y más allá EL SODRE DE MONTEVIDEO, pasando de onda larga a corta.Y el musicólogo Epstein tenía una cátedra que no me perdía: DOS MIL AÑOS DE MÚSICA OCCIDENTAL. Eso sí que era INTEGRACIÓN por arriba.Y trabajaban con la discoteca de radio Nacional con grabaciones históricas y otras radios extranjeras canjeaban las suyas: el tesoro de Aladino. Ahora solo hay FM CLASICA y yo en el campo capto las FM de la caverna de Platón. Después más allá del sistema de RADIO NACIONAL vino la inundación...por no mencionar el gran alarde: la ley de medios donde yo no puede tener voz.
Decir integracióN es decir "Nación" en cuanto ella no admite fisuras porque es toda entera y única: es en esencia una sola BUENOS AIRES EN TODO EL TERRIOTRIO (como no lo fue en la historia) y un único MOVIMIENTO NACIONAL. Pero aquello que Frigerio nombra teológicamente como "el enemigo" separa, provoca y engaña con apariencias plausibles a los partidos ¡Por eso Frigerio hizo el MID (MOVIMIENTO DE INTEGRACIÓN Y DESARROLLO) para superar o asumir los partidos divisorios superestructurales! Asumir quiere decir AUFHEBEN levantar las opciones negativas de lo dialéctico en el concepto especulativo que es integrador, el cual es por cierto manifestación de la libertad como absoluta.
Por lo tanto la Nación implica la integración económica, política, relgiosa Y filosófica en un territorio: el de la patria que es pura poesía. Esto parece ideal pero la fe hizo caminar sobre el agua a Pedro, antes de hundirse y Rousseau dijo que solamente se puede habitar en la tierra de las quimeras, es decir en la patria ¿Adónde iremos si no permanecemos en la verdad?
La Historia que es destino providencial es este proceso temporal del DERECHO. Tambien podemos retroceder y a ello llamamos "contra historia".
Doy un ejemplo que tanto ha mutilado mis días: antes de la guerra de las Malvinas existían 22 (?) filiales de Radio Nacional que comunicaban uniendo todo el país y estando yo en el campo podía escuchar el concierto del Colón en radio nacional Buenos Aires, el libro leído para ud., el teatro "Las dos carátulas" y tres grandes conciertos e ínterin todo tipo de conciertos extranjeros y música de cámara ¡pero muchos explicados, movimiento tras movmiento! Yo no puedo nacer de nuevo e ir a la escuela de Música para saber.Y tenía la opción del concierto del mediodía de Radio Nacional Córdoba y la tarde un programa sobre el barroco adonde se me explicaba qué era el clave bien temperado de Bach. Y en la noche escuchaba muchas filiales:La Rioja, Mendoza, San Juan, y algunas más y más allá EL SODRE DE MONTEVIDEO, pasando de onda larga a corta.Y el musicólogo Epstein tenía una cátedra que no me perdía: DOS MIL AÑOS DE MÚSICA OCCIDENTAL. Eso sí que era INTEGRACIÓN por arriba.Y trabajaban con la discoteca de radio Nacional con grabaciones históricas y otras radios extranjeras canjeaban las suyas: el tesoro de Aladino. Ahora solo hay FM CLASICA y yo en el campo capto las FM de la caverna de Platón. Después más allá del sistema de RADIO NACIONAL vino la inundación...por no mencionar el gran alarde: la ley de medios donde yo no puede tener voz.
lunes, 2 de mayo de 2011
LA NACIÓN ES UN DESTINO
Se dice que la nación es una entelequia como si esta palabra designara un ideal abstracto y no la posesión del fin o bien de los hombres que habitan un territorio que ya está propuesto en el principio y que por lo tanto determina el movimiento hacia el fin de los fines.Tal es el MOVIMIENTO NACIONAL: no cosa de las voluntas particulares sino de éstas determinadas por lo que Alberdí llama DESTINO PROVIDENCIAL. Rousseau, el padre del estado republicano, dijo que sólo se puede habitar en la región de las quimeras. Y la patria es ese lugar bajo la luz de la absoluta libertad que brota de la naturaleza. Alberdi por nuestra parte es el padre de nuestra CONSTITUCIÓN e integraba a Rousseau y a su corriente, encarnada en Moreno y Rivadavia, con lo recibido por la tradición, denostada por los liberales puros, y que se adscribe al partido federal. Leemos en las Bases y puntos de partida para la organización Nacional que las dos líneas en pugna se reconcilian en uns síntesis que desemboca en la CONSTITUTCIÓN que servirá para el desarrollo de la Argentina por la venida de población con capitales, por la LIBERTAD INDUSTRIAL, por la instalación de otras Buenos Aires en los cuatro puntos cardinales. Claro: veía a los Estado Unidos, la constitución de California y el precedente del Dogma Socialista ¿Conoció el pensamiento hegeliano en Europa? La lectura del comienzo de las Bases lo hace adivinar y he escuchado en una conferencia dada por Gaspar Pío del Corro que Alberdi fue alumno de Victor Coussin.
Vio en su germen la síntesis de unitarios y federales con un pensamiento especualtivo, es decir que asume las diferencias contrapuestas indicando la fuerza efectiva y unitaria que pondría en marcha la nación para que no lo fuera más de nombre y lo fuera efectivamente: le hacia falta la unidad que produjera, por la libertad real, lo que se ha llamado desarrollo económico integral sobre un territorio por medio de una suerte de revolución industrial enraizada y no consumidora de los productos importados. Debían los inmigrantes producir aquí y realizarse la acumulación de capital por medio de la libertad y no sólo del libre cambio, cosa que ocurrió en una medida no suficiente y jugando todo a una sola carta: el puerto de Buenos Aires y los intereses de Gran Bretaña. Ya él lo decía en 1946: seguíamos sin modificar el centralismo monopólico de la colonia.
Mas de cien años después lo escribe Rogelio Frigerio en las CONDICIONES DE LA VICTORIA(1960)y exhorta a comprender cuales son las condiciones para el desarrollo que estaban llevando a cabo con un presidente legalista, cómo es, este concepto científico, un requisito para la integración, cómo de esto surgiría la nación real y efectiva y no formal y existencialmente débil, desintegrada por los partidos puramente ideológicos, por los intereses monopolistas (hipostasiados como "el enemigo de la nación") y por la desintegración territorial que produciría la pobreza estructural o sudesarrollo con sus crisis permanentes inflacionarias.
Al no reconocer el movimiento necesario hacia el ser nación que venía por contraposición de unitarios y federales, liberales y radicales, democráticos formales y justicialistas populares, que se integraba en la síntesis del legalista y filósofo Arturo Frondizi se fracturó la historia vivida con tantos esfuerzos contrapuestos que alcanzaron la nueva síntesis.
Alberdi en el SISTEMA ECONÓMICO RENTÍSTICO DE LA CONSTITUCIÓN NACIONAL había escrito que esta constitución era para el DESARROLLO (pensar en el primer estado del mundo California) y que Adam Smith era el Homero de la Economía Política.Si no le eran ajenos los poemas homéricos entonces comprendió lo que significa "habitar en la patria".
No se realizó este objetivo concreto del desarrollo e integración hasta Frondizi. Antes valieron por separado la pura democracia (Yrigoyen) y la justicia social estatuida en la ENCÍCLICA QUADRAGESIMO ANNO (realizada por la epopeya peronista) y en el medio el "enemigo" separando a los partidos e ideologizando la concretidad del desarrollo de las industrias de industrias y de los insumos básicos de la economía moderna.
¿Qué nos hace más nación (preguntaba Frigerio) importar el petróleo que significaba dos tercios del valor de nuestras exportaciones o establecer contratos para que a riesgo exploraran y lo obtuvieran en nuestro territorio, multiplicando el trabajo argentino y vendiéndole a YPF (¡a PRECIOS INFERIORES AL MERCADO INTERNACIONAL!)?
Un nacionalismo de fines en una mentalidad hispánica de ideologías de izquierda y de derecha que se movían en lo que Marx llama la superestructura ¡Hoy en la Argentina volvemos a importar combustible y gas después de autoabastecernos! Y no industrializamos el gas sino que lo mandabamos al extranjero cuando nos sobraba.
Y así con el acero y con el carbón, la soda solva,el caucho etc. Pero todo esto con un plan de estabilización que tardaría en fructificar. La impaciencia, la provocación, la envidia hicieron que se interrumpiera este gobierno constitucional con la excusa de que habían ganado los peronistas una elección reñida cuando el presidente legalista se empeñó, arriesgando todo, en levantarles la proscripción curando momentáneamente el trauma histórico de fusilamientos y desmanes menores del otro lado. El enemigo separador había tenido éxito y tras Martín García se inició el olvido más profundo, el olvido de la nación y comenzó el ciclo de los gobiernos militares que venían a corregir la inoperancia de los políticos y fueron dominados completamente por la malignidad de la grima, por la aniquilación, en el claro del ser que al abrirse se cerraba tenebrosamente.
¿Hoy estamos cerca de reaunudar la historia? El panorama del comercio exterior es otro y la era de la tecnología avanzó sobre el planeta. Pero la mente debe ver la nación que es "el ser" de todo.
Vio en su germen la síntesis de unitarios y federales con un pensamiento especualtivo, es decir que asume las diferencias contrapuestas indicando la fuerza efectiva y unitaria que pondría en marcha la nación para que no lo fuera más de nombre y lo fuera efectivamente: le hacia falta la unidad que produjera, por la libertad real, lo que se ha llamado desarrollo económico integral sobre un territorio por medio de una suerte de revolución industrial enraizada y no consumidora de los productos importados. Debían los inmigrantes producir aquí y realizarse la acumulación de capital por medio de la libertad y no sólo del libre cambio, cosa que ocurrió en una medida no suficiente y jugando todo a una sola carta: el puerto de Buenos Aires y los intereses de Gran Bretaña. Ya él lo decía en 1946: seguíamos sin modificar el centralismo monopólico de la colonia.
Mas de cien años después lo escribe Rogelio Frigerio en las CONDICIONES DE LA VICTORIA(1960)y exhorta a comprender cuales son las condiciones para el desarrollo que estaban llevando a cabo con un presidente legalista, cómo es, este concepto científico, un requisito para la integración, cómo de esto surgiría la nación real y efectiva y no formal y existencialmente débil, desintegrada por los partidos puramente ideológicos, por los intereses monopolistas (hipostasiados como "el enemigo de la nación") y por la desintegración territorial que produciría la pobreza estructural o sudesarrollo con sus crisis permanentes inflacionarias.
Al no reconocer el movimiento necesario hacia el ser nación que venía por contraposición de unitarios y federales, liberales y radicales, democráticos formales y justicialistas populares, que se integraba en la síntesis del legalista y filósofo Arturo Frondizi se fracturó la historia vivida con tantos esfuerzos contrapuestos que alcanzaron la nueva síntesis.
Alberdi en el SISTEMA ECONÓMICO RENTÍSTICO DE LA CONSTITUCIÓN NACIONAL había escrito que esta constitución era para el DESARROLLO (pensar en el primer estado del mundo California) y que Adam Smith era el Homero de la Economía Política.Si no le eran ajenos los poemas homéricos entonces comprendió lo que significa "habitar en la patria".
No se realizó este objetivo concreto del desarrollo e integración hasta Frondizi. Antes valieron por separado la pura democracia (Yrigoyen) y la justicia social estatuida en la ENCÍCLICA QUADRAGESIMO ANNO (realizada por la epopeya peronista) y en el medio el "enemigo" separando a los partidos e ideologizando la concretidad del desarrollo de las industrias de industrias y de los insumos básicos de la economía moderna.
¿Qué nos hace más nación (preguntaba Frigerio) importar el petróleo que significaba dos tercios del valor de nuestras exportaciones o establecer contratos para que a riesgo exploraran y lo obtuvieran en nuestro territorio, multiplicando el trabajo argentino y vendiéndole a YPF (¡a PRECIOS INFERIORES AL MERCADO INTERNACIONAL!)?
Un nacionalismo de fines en una mentalidad hispánica de ideologías de izquierda y de derecha que se movían en lo que Marx llama la superestructura ¡Hoy en la Argentina volvemos a importar combustible y gas después de autoabastecernos! Y no industrializamos el gas sino que lo mandabamos al extranjero cuando nos sobraba.
Y así con el acero y con el carbón, la soda solva,el caucho etc. Pero todo esto con un plan de estabilización que tardaría en fructificar. La impaciencia, la provocación, la envidia hicieron que se interrumpiera este gobierno constitucional con la excusa de que habían ganado los peronistas una elección reñida cuando el presidente legalista se empeñó, arriesgando todo, en levantarles la proscripción curando momentáneamente el trauma histórico de fusilamientos y desmanes menores del otro lado. El enemigo separador había tenido éxito y tras Martín García se inició el olvido más profundo, el olvido de la nación y comenzó el ciclo de los gobiernos militares que venían a corregir la inoperancia de los políticos y fueron dominados completamente por la malignidad de la grima, por la aniquilación, en el claro del ser que al abrirse se cerraba tenebrosamente.
¿Hoy estamos cerca de reaunudar la historia? El panorama del comercio exterior es otro y la era de la tecnología avanzó sobre el planeta. Pero la mente debe ver la nación que es "el ser" de todo.
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