domingo, 23 de marzo de 2014

TO BE OR NOT TO BE

El eficientismo en las materias sociales como la educación por ejemplo no es muy compatible con la política que lucha o bien compite salvajemente por el poder.
La razón indica que todos los que compiten deben compartir el poder  no sólo en lo legislativo donde se sofoca la iniciativa de los diputados. También deberían compartir el poder ejecutivo proporcionalmente.
Si se cediera una parte el progreso no sería frenado por el "yo hice" y se aplicaría el luminoso principio del cooperativismo. Pero los socialistas que lo llevaron adelante, ellos en el gobierno buscan también el "nosotros hacemos" frente a los otros y se dejan llevar por ideologías abstractas o formalismos. Desconocen aquello de Hesíodo: LA MITAD ES MAYOR QUE EL TODO. Y hacen lo mismo de los capitalistas que aborrecen en cuanto a su individualismo.
Así cada gobierno se encierra en lo suyo y conspira contra los que en el seno de la sociedad deben hacer creativamente. Se ve todos los días en todas las áreas. Y se privan los gobiernos de la cooperación que los haría muchísimo más exitosos si lo han sido en algo y los sacaría del fracaso que asecha cada emprendimiento.
Pero mientras todos los eficaces juntos arreglan por ejemplo la educación en sus rendimientos nadie en medio del pensar técnico ha leído y degustado el comentario de Quevedo y Villegas al libro de Job. Y mientras estas cosas permanezcan desconocidas por todos la humanidad se atontará para lo sagrado de su esencia y combatirán los problemas pero no desde los problemas. 
La cuestión está en TO BE OR NOT TO BE, está en el ser de la persona que no se capta técnicamente.
Quizas los que esto lean sean tan perspicaces como T S ELLIOT y hayan rescatado a Marina de la insignificante obra de Shakespeare, Pericles.

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