viernes, 7 de marzo de 2014

ESCUCHAR AL MÁS IMPORTANTE

Nos hace más nación no el pluralismo que es materia sino con la forma que es la integración. Materia y forma son dos fundamentos necesarios para que la cosa emerja.
Repetiremos la belleza del concepto ante la informidad de las opiniones como formas de pensar diferentes que se acuerdan desde fuera. La encarnación de la forma en la materia implica una fusión donde las individualidades se han asumido en un fin último o perfecto: la nación que expresa el bien común como identificado con el bien de la persona.
Es arduo porque está cruzándose con el bien individual por el cual todos se mueven en una sociedad. Este hecho ha dado lugar a las utopías: ¿cómo superar el individualismo de los fines?
Se ve por un lado el socialismo de los jóvenes y por el otro la corrupción de los mayores y en el medio los pobres e indigentes.
La historia ha nacido para dar las constituciones, Solón por ejemplo. Se llega a la República. Pero como dice Goethe: los males se han ido pero subsisten los malos.
Los malos ahondan el mal a nuestra vista y los pecados individuales de quienes no lo son retrasan la efectividad de la lucha contra el mal de los malos. Efectivamente la gracia debe liberarnos de los pecados PROPIOS, LOS DE CADA UNO, para la lucha efectiva contra el ANTICRISTO O ANTI HOMBRE ya que Cristo es hombre y lo llama "HOMICIDA" al enemigo, al príncipe de este mundo.
No basta la belleza de la ley que ha nacido con la historia sino que hace falta la gracia que ofreció en su sacrificio el hombre Dios Y DEJAR LAS IDEOLOGÍAS EN CONTRARIO PARA TOMAR LA MEDICINA.
Pero los hijos de las tinieblas son más prontos que los hijos de la luz, dijo Jesucristo.
¿No es él un hombre como para escuchar? Por qué caer en la necedad del dicho: esto es religión y le atañe al particular. Los decididamente malos amenazan seriamente la totalidad y solamente se les hace frente no con religión particular sino con la vida concreta de la gracia: HE VENIDO PARA QUE TENGÁIS VIDA EN ABUNDANCIA.Se refiere a la del espíritu.

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