Suele con mucha frecuencia escucharse que la virtud de un gobierno es el liderazgo de un presidente y la voluntad firme con que imprime sus políticas. De lo contrario languidece y muere el gobierno y las cosas del país van a la deriva. Y a eso lo llaman DEMOCRACIA por el solo hecho de haber sido elegido sin preguntarse cómo y porqué, cuando quizás el pueblo por una necesidad monárquica de seguridad unge al gobernante fuera de la participación democrática. Bien está en la inmediatez de las necesidades por más que la Democracia nació descentralizando el poder.
Ahora bien, si cada nación tiene la misma necesidad ¿quien gobierna a todas las naciones en conjunto? Se dirá: la COMUNIDAD DE LAS NACIONES. Pero bien sabemos que este es un gobierno subordinado a unas pocas naciones sino a una. El imperio, es verdad depende ahora más del consenso que hace mil años.
Y es bueno clavar la mirada que avizora en el hecho cuando el avestruz esconde su cabeza ¿Cómo el universo entero carece de gobierno y va diríamos al azar pero dirigido por leyes que nadie ha sancionado?
El azar y las leyes, el código gobernado por nadie desarrolla la física y la vida. Pero en la Argentina nada se hubiera hecho sin la mano firme de sus gobernantes aunque la soja (por obra del azar) hubiera subido cinco veces su precio y China compra todo.
El hecho ideológico, es que los salmistas hebreos, los sabios y profetas dicen de corazón cómo YAHVEH dirige todo desde su creación por la palabra. Esto si no es creible por prejuicio o juicio sin juicio al menos es mas sensato que adjudicarle a lo más el azar y exigirle a lo menos una firme manos conductora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario