miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL AZAR ES LA PROVIDENCIA DE LOS IMBÉCILES

Esta frase de León Bloy adjudica la falta de medida, de determinación, de particularismo sin lo universal y necesario a la opinión de quienes sin embargo en la biología se ven determinados por códigos genéticos nescesarios en el desarrollo. Y la historia la ven como obra de particularismos contingentes. Ya conocemos el horror a la providencia que tienen los modernos que se autonomizan frente a la tradición filosófica por más que Marx ve una conclusión de la historia por necesidad, Nietzsche del mundo ve la necesidad del retorno y Heidegger dramatiza según aquello frente al pensar técnico que olvida el ser: SOLO UN DIOS PUEDE TODAVÍA SALVARNOS. La ausencia de la razón telética, del fin último hace que los pensadores del núcleo de la modernidad practiquen una copla "de pie quebrado",con una providencia quebrada y desvaída.
Pero quienes avanzan sin PROVIDENCIA alguna SON CALIFICADOS DE DÉBILES es decir de quienes van por los juicios meramente particulares en la discusión interminable, que sin embargo da rédito en este mundo. Allí está la palabra clave "este mundo".
Decíamos que en este mundo donde todo es relativo se absolutizan cosas y se esconde la cabeza en el hoyo como el avestruz. El poder y el liderazgo se ve como necesario para la consumación de un modelo pero se le quita necesidad al mismo que sin embargo en la narración de la creación dijo: HENCHID EL MUNDO Y DOMINADLO.¿Debe haber lider o no? Para la política sí, la pequeña, para el universo entero no. ES miopía. A eso se llama Dios.
LOS HEBREOS VIERON LA CAUSA EFICIENTE Y EL NUEVO TESTAMENTO MOSTRÓ EL ALFA Y LA OMEGA. Los griegos en Homero tallaron el telos en el tiempo pleno del hogar y en Aristoteles en el fin de los fines, el bien, la inteligencia simple divina. Y en el saber civil la razón se realiza hasta su consumación en el fin del estado divino o del espíritu que es su libertad.
El mismo Alberdi puso al evangelio como el derecho internacional porque la parte no podía ser juez, es decir una nación o dos no podían adjudicarse la sentencia del juez y por eso debían ceder su poder según el sermón de la montaña.
En el crimen de la guerra fundamentó, precisamente, cómo la guerra es un crimen. EL MADAMIENTO DE NO MATAR SE FUNDAMENTA EN EL DE AMAR A DIOS CON TODA SU ALMA, MENTE Y FUERZAS. Y DIOS ES SU SER, LO OTRO QUE ÉL ES POR ÉL. NO ES CUESTIÓN MORAL SINO REAL ¿QUIEN OTRO QUE EL SER PUEDE HACER SER A LO QUE NO ES DE POR SÍ?
Aquí está la providencia. La historia como dijo Heidegger es un destino. Pero nosotros decimos: providencia.
Los biólogos leen los códigos genéticos nosotros los leemos en el lenguaje que habla diciendo y en la razón que allí despierta. Fuera de ella se explica lo que León Bloy expresó

No hay comentarios:

Publicar un comentario