lunes, 19 de diciembre de 2011

LA PALABRA NOS HACE GIRAR SOBRE LO MISMO

¿Qué dice la palabra sino la verdad que busca manifestarse en cuanto ALETHEIA? Lo contrario de lo pensado por Heidegger. ¡Busca manifestarse!
Y la palabra "nación" que nos atañe es un árbol que produce un bosque. De una bolsa de bellotas se tiene el bosque. Y el concepto de nación avanza y se desarrolla derribando los muros entre los pueblos que erigen las así llamadas culturas y se van configurando los ciudadanos con la autoconciencia de la libertad. De la nación a las naciones: al final de este camino o desenvolvimiento está la idea absoluta que se manifiesta en cada hombre que se vuelve hombre o libre. Así sucede en China y sucederá en los países árabes porque no hay sino un hombre cuya esencia es la libertad realizada o idea. INTERNET es un medio para ello.
Tampoco hay una familia china o rusa: hay familia. Y esto lo hemos verificado en los poemas que dieron origen a occidente: la Odisea, donde se prueba que la gran hazaña de conquistar Troya nada vale ante la del simple y entrañable hogar. El perro Argos que reconoce a Ulises y muere no es finalndés ni americano: el hogar lo es en cualquier parte que esté y por pobre que sea, como escribió nuestro Ricardo GÜiraldes en la novela del arriero don Segundo Sombra.
Esta última verdad es la más urticante y controvertida: no hay un Dios japonés y otro de la tribu Ona. Hay un Dios y tres Personas en la relaciones divinas que llamamos Padre, Hijo y Espíritu Santo y cada uno de nosotros somos PERSONAS o imágenes del Hijo de su Amor. Y la persona como destino de esta filiación en el Hijo por el Espíritu Santo está en un maorí y en un turco. Esto es así porque es bello que así sea y no puede por ello ser de otra forma, no tiene sentido y ha sido revelado así en el pesebre de Belén a los custodios en la noche: GLORIA A DIOS EN EL CIELO Y PAZ A LOS HOMBRES QUE ASÍ SE DISPONEN SOBRE LA TIERRA.
La paz es el horizonte de las naciones y sus ciudadanos, de las familias y el resplandor de las personas de buena voluntad, estén donde estén ¿Pero quienes somos como personas? Cuando aparezca finalmente lo veremos y sabremos cada uno quienes somos in plena pace.

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