lunes, 24 de junio de 2013

Un gran gozo es hablar de la verdad. San Pablo lo mencionó en el himno a la Caridad: gaudium de veritate. Así también es una gran tristeza hablar de la realidad política donde las cosas son resultado de las particularidades y de los medios para conseguir el poder. Sin embargo la verdad `política está en la esencia y en el fin universal y contra ella nada puede la particularidad que teologícamente es el pecado. Ni más ni menos.
Escuchaba ayer de parte de alguien de la política que llegó a la cima: para hacer política hay que hacer plata. Bueno es cierto pero no verdadero. Desde Platón está esto documentado: ver el Gorgias. Pero no lo aprenden aún. Claro ni lo leen en la facultad de Derecho. La Universidad es algo terrible y amenazante ya que ha perdido la UNIVERSITAS. Debería llamarse TECNICA.
Así lo anticipó Heidegger pero les resulta fácil dejarlo de lado acusándolo de Nazí. Ya nombrando esa palabra se detiene el pensar mejor dicho se exime de todo pensar. No que Heidegger no piensa porque no dijo nada de los nazis sino que lo dijo filosóficamente con el olvido del Ser y con ello caen los que creen que el nazismo es un hongo de otra galaxia y no solidario con todo lo que lo rodea y de donde procede todo lo que hubo en ese contexto. Esconden la cabeza nomás como el avestruz. En esa mism época tengo entendido que Sartre era partidario del comunismo ruso.
Pensar con la histeria es cosa muy moderna.
Pensar la verdad o desde la verdad implicaría por ejemplo seguir el pensamiento platónico del Gorgias y asimilar la figura de Sócrates, actor de una verdadera política. La cual por ser tal es eterna y no como la de quien dijo que el poder exige dinero obtenido a cualquier precio. Éste estáhoy en el poder. Sócrates ira aumentando el suyo a pesar del sofista Calicles.

miércoles, 12 de junio de 2013

ORDO AMORIS MYSTERIUM INIQUITATIS

Insistimos con la persona que somos cada uno de nosotros. Es vital frente a populismos, sociologismos y sobre todo pluralismos sin término. Bueno es que no haya absolutismos pero no iremos a suscribir englobamientos que se fugan de un absoluto que es mi persona y que es intangible, inestremecible ya que no es substancia sino realidad concreta de orden linguísitico: la persona es un "resonancia" resultante de quien nos habla. EL HABLA HABLA dijo Heidegger. Pero hay cuando hay habla hay quien habla y YO SOY QUIEN CONTIGO HABLA es lo que Jesús le contesta a la samaritana cuando pregunta ¿a qué Dios adoraremos?
Allí se puso fin a las religiones y uno habla con el otro. Y ese era Dios Y ESA ERA UNA MUJER que descubrió qué era y habrá ido descubriendo "quien era".
Hoy estamos en esta instancia YO SOY QUIEN TE HABLA. La persona es sustancia relacional: es decir es en relación con otra persona, que lo es si la primera le habla o se remite a ella. Y así nacen las personas y así son cercanía por la religación que no es lo mismo que religión.
Nos dijo YO SOY a cada uno y final de juego. No busquemos estructuras más que para pasar este río de la finitud. Estamos peregrinos cada uno como persona. Pasamos y damos la espalda al puente y nos introducimos en la espesura. El puente quedará para quien viene detrás.
No queramos salvar el mundo. Él vino a ello. A nosotros nos compete ser personas y cercanía en el vínculo de la paz. Lo que nunca pasará, la caritas nos personaliza a todos y eso permanece cuando todo desaparezca. Ahora es bueno para las cosas perecederas que hagamos la verdad del bien. Es más: es la caridad la que procura y promueve el bien.
Y EL BIEN ES COMÚN Y ES EL FIN DE LA POLÍTICA: EL ORDEN DEL AMOR QUE PRODUCE LA PAZ. Los medios para alcanzar el bien común se han ido dando, y más y más se multiplican. Los sujetos son los hombres de buena voluntad.
¿Pero qué hacer con quienes no la tienen y buscan su bien particular? Más aún: ¿qué hacer con los enfermos morales? Más aún: con los demonios.
No crean que la política es la ciencia primera. Hay más en el mundo. Y el misterio de la iniquidad está operante.

viernes, 7 de junio de 2013

LA PAZ DE LA PERSONA

Palabra que ha devenido equívoca desde su acuñación para ver la Trinidad en Dios, tan equívoca como el amor. Se emplean para todo. Digamos: caridad que personaliza o hace personas. Palabras precisas desde Boecio confluyendo en San Agustín y resultando sistemáticas en Santo Tomás. Luego cobran significados epocales distintos. En la época del Nuevo Tiempo la persona pasa a ser el hombre absolutamente libre que como ciudadano lo es en el estado o libertad realizada como sustancia ética autoconciente
En la época de la acuñación de la persona ésta se autodescubre como imagen del Verbo y templo del Espíritu Santo. Esta condición deriva luego en el de lo absoluto de la libertad como persona de cuya dignidad derivan los derechos humanos.
Si cortamos por donde se debe el desordenado continuo de la historia tenemos que armar lo sustancial libre de los accidentes, para decirlo en términos categoriales. Así vemos la paz de la persona ya que ha venido a la vista por la luz del DIVINO MAESTRO. Y esto es un hecho, por lo menos está perfectamente documentado: el de TRINITATE de San Agustín y la segunda parte de la primera en la Suma Teológica de Santo Tomás.
La otra visión de la persona la hemos visto ya en la distinción clara, separada del continuo, cuando surge la autoconciencia de la libertad. Clara significa: distinguida de las realidades inmediatas de aquí y allá. El documento monumental es la obra de Rousseau de la cual surgió un mundo nuevo, siempre ofuscado por los hechos.
Quienes reciben una y otra luz pueden encaminarse a poseer su persona y esto es paz, para el santo, que testimonia la persona ¿Qué política surge de aquí?
Una es la de la ciudad de Dios pregustada en los misterios de la Iglesia. Otra en el Estado República donde está objetivada nuestra absoluta libertad.
En lo inmediato hallaremos de un más a un menos lo que es. Y hay algo llamado Iglesia cuya visibilidad está en el vicario de Cristo. Y hay algo llamado Estado República que tiene una visibilidad en los estados que más se parecen a él.
Esto existe pero el fundamento es la persona también más o menos despejada. Hay héroes y santos y muchos que se acercan o se alejan.

sábado, 1 de junio de 2013

EN EL PRINCIPIO ERA LA PERSONA

Más allá de la historia está la modernidad en sentido singular: somos dentro del mundo y no hay más allá de él: a lo sumo somos seres en el mundo y analizamos nuestra mundanidad de seres aquí, a lo sumo damos un paso más acá y nos disponemos para EL SER. Explota el mundo y se vuelve LENGUAJE, más allá AÚN del lenguaje estaba la persona que "era en el principio" y era el principio.
Todo evoluciona para ella quiéralo o no: ¡y lo quiere al fin! Sólo que modernos y submodernos están dedicados a deshacer y a pulverizar la tradición de lo que creen haber sido la Historia. Pero la revolución no se detiene sino hasta llegar al absoluto: la persona.
Pero la Historia no ha sido lo que en inmediatez han experimentado los negadores. Claro está al separar lo que no es objeto de su odio han arrancado parte de lo que es y no se podía valorar. Ahora la LOGOTECTÓNICA con un bisturí de rayos laser corta por donde hay que cortar sin arrancar nada. Como decía Platón.
Pero además al distinguir tanto y tan bien sitúa la posición submoderna del lenguaje dejándonos libres de la humareda, quemándose bien lo que ha de arder, y deja libre el cielo,  remansándose éste en la tierra y aparece la persona ella sola, en el lenguaje: YO SOY QUIEN CONTIGO HABLA y yo soy quien te corresponde a este hablar. No hay cajas que encierren, hay un vínculo que en la confianza hace resaltar lo que era en el principio: imagen proyectada por y en el Verbo, porque en el principio sólo existía la palabra.
Aquí no hay idealismo ni realismo, sustancialismo ni fenomenalismo ni existencialismo versus esencialismo. Aquí hay quien ahora habla pues responde a quien le habló creándolo de la nada. Es decir: habló y se hizo persona. No hay otro que reciba a quien habla sino la Palabra y en ella las palabras bullen por ser palabras es decir personas.
Esto no es filosofía sino amistad o correspondencia con quien habla desde el principio. Esto es actualísimo. Luego qué estado, qué política, qué moral?
No revolucionemos estructuras; dejemos que se caigan solas, giremos en un giro completo y seamos lo que somos personas: el más grande desafío.
Seguro que nos va a ir bien el estado república, la familia y la morada en nosotros del Verbo. Todo cae y se desgaja menos nosotros mismos. Paz, esto es paz.

EL VIAJE MÁS ALLÁ DE LA HISTORIA.

Decir que para ser Nación real y efectiva hay que salir del subdesarrollo significa mostrar -lo repetimos- solamente dos causas fundamentales: la materia y la forma, la estructura económica subdesarrollada, materia deficiente y desarrollada y la forma institucional pre republicana, forma deficiente o republicana. Sin desarrollo y república no hay Nación real y efectiva. La nación subdesarrollada lo es de nombre y si ni siquiera tiene república, ni nombre de tal tiene ¿Pero puede haber república en el subdesarrollo? Alcanza hasta la democracia populista: va de ella hasta la dictadura, tocándose ambos extremos.
El proceso que llevó a la república era el de la historia. Sí quedó frenado y ahora estamos ya fuera de la historia buscando la sacralidad del populismo donde el anónimo sirve de medida, perdido el yo moderno y ahora la persona en los submodernos (pues ella estaba debajo del yo) estamos acosados por el caos el cual sin embargo puede y debe dar ocasión a la resurrección o mejor al nacimiento de la persona. Porque ella era un embrión en proceso y quitada la modernidad cerrada sobre sí puede haber oxígeno para la persona.
Muy bien: en la desestructuración posmoderna el estado cae y queda una cáscara populista que lo confunde con un gobierno carismático que representa bien la despersonalización de los hombres. Somos todos: sumate a nosotros y repartamos los bienes hasta que haya resto y la técnica multiplique ¡Rompamos la noche! dicen los jóvenes. Tampoco la Nación tiene sentido en una globalización de los cuerpos y sus signos.
Hay fe en toda esta desestructuración. Se supone que hay una providencia como la de un Padre que nos mantiene. Por de pronto aquello de la materia y forma que es aristotélico ha desaparecido hace muchísimo.
La confusión lo muestra como columna vertebral de la Edad Media.
Aquí simplemente se apela a ello para facilitar ordenando lo expresado por el padre de la Constitución Argentina Juan B Alberdi: ella es una Constitución que se realiza por el DESARROLLO (que no llegó a verificarse en Argentina) como lo dice en el Sistema Económico Rentístico de la C. Nacional.
Además según la lectura de las Bases alberdianas incluye él la causa eficiente y la final que constituyen el ser nacional. Pero esto no es sentido por nadie que viva  la realidad posmoderna. El fin último ha sido excluido del horizonte de comprensión. Pero el posmodernismo de tanto excluir se queda cada vez con menos y de sustancializando todo queda como en el aire y ha despejado sin pretenderlo la atmósfera para respirar la verdad de la persona que debe recibir la medida para serlo de lo que desde siempre se ha llamado "Dios". Ahora solos: Él y su imagen, una y otra persona y otra y otra.
Aquí la Nación debe y puede resucitar como proyección de las personas que se saben libres e inclinados por esencia a la relación entre personas pues LA PERSONA (NO IGUAL A INDIVIDUO) ES RELACIONAL, como lo muestra el mismo Dios en su seno.
En lo que hace al substrato de la Nación el desarrollo incluye la INTEGRACIÓN que es una relación armónica entre regiones. No hay desarrollo unilateral ni entre países ni entre regiones de un país. Y la relación es racional. OMNIS RATIO RELATIO.
En lo que hace a la forma institucional vale la pureza relacional y la razón de la división de poderes y el reconocimiento de la autonomía de la persona. Hay que decirse ahora en medio de esta supuesta evolución:
ESTO LO HAGO PORQUE ME LO MANDA NO YA LA HISTORIA SINO MI PERSONA. Cuando hayan terminado de romperlo todo va a quedar la persona, cada uno como un emperador.
Porque Dios es Espíritu y amor o vínculo personal y el hombre también. Es cuestión que los que vayan llegando den paso a los que vienen atrás.
Todos y cada uno son imágenes de la Imagen del Padre. Muy bien si estamos lejos aún el viaje nos sorprende un día con la llegada. E PUR S'IL MUOVE.