jueves, 23 de mayo de 2013

VELIS NOLIS EL SER ESTÁ DETERMINANDO

Queremos pues significar que la ley del ser es la CARITAS y esta acción de la verdad es lo que construye. Pero a la par de lo constructivo está lo destructivo -según Heidegger en el seno mismo del ser- y esto da la fuerza de las apariencias que cubren toda verdad. Como la política vive de ellas lo que se construye es a pesar de la periferia no verdadera.
Pero el ser es ante todo como lo dice el mismo Heidegger en la Carta al Humanismo. Se me dirá: ¿y esto que importa en la dimensión política? ¿Qué nos importa a nosotros que leemos a los politólogos?
Bueno, se menciona una ciencia de las apariencias que como la sociología sirve para operar en esa inmediatez. Y siempre describen la realidad. Aquí nos ocupa el hecho del fundamento, el fundamento y el presente del ser en las cosas que se estremecen y simulan caer pero son sostenidas. Así se sale de grandes conmociones, pobrezas, terremotos, guerras. Es porque antes que todas las cosas está el ser.
Y a él corresponde la Nación. Es como si los hombres no pudieran destruirla. A esto la filosofía cristiana llama providencia de Dios, lo que surge de su poder, el cual surge del ser que ÉL ES.
Podrán hacerse los distraídos con la sociología y cosas semejantes pero el fundamento los sostiene. El ser que es Dios ES OBJETO DE GOZO DE FRUICIÓN DE FELICIDAD. La consecuencia del gozo es la paz. El ser se devela en las Personas. El Espíritu es enviado a nosotros y eso nos hace personas. Se ve claro en los Misterios de la sabiduría cristiana ya establecida, la cual, dicho sea en honor a la verdad y hablando de fundamento que FUNDÓ NUESTRO MUNDO ACTUAL QUE PROCEDE DE EUROPA. Todo es cristiano, aún lo que se define como no cristiano como la reivindicación socialista-comunista. Lo vio bien Nietzsche agregándole aún el platonismo. Mas él no puede sino ver desde la perspectiva de la línea del continuo como si la historia fuera un absurdo. ¡Y lo es! vista así, como línea evolutiva. Por eso él espera el super hombre cancelando la humanidad.
La justicia que imparte el juez logotectónico, dando a cada uno lo suyo y desconectando ese continuo donde todo por más sólido que fuera se hace líquido y luego gaseoso, nos pone en una historia que consuma las tareas que le han sido encomendadas por un saber originario transhumano o divino. Esta historia es rotunda como la verdad, dio tres instituciones: Hogar, Iglesia, Estado. No digo que son intangibles porque las hallamos casi en extinción. Nerón quema Roma pero el el ser, como hemos dicho, es indestructible. El posmodernismo o submodernismo tiene tal función de fuegos de artificio celebrando aquello iniciado desde la Roma del destino que subraya Virgilio en la Eneida. Esto submodernos oyen las campanas pero no saben quien las tañe, como dijo Boeder.
El pone a la historia como clausa y perfecta y luego viene la visión autónoma de los modernos, donde él mismo nació. Y luego la de los posmodernos en donde él se desarrolló. HAY QUE TENER EL CUIDADO DE SEPARAR Y PONER UNO FUERA DE OTRO:
                                                  HISTORIA (hasta Hegel y su espíritu absoluto)
                                                  MUNDO (modernidad singular hasta Heidegger)
                                                  LENGUAJE (submodernidad hasta Derrida)
Uno es fuera del otro. ¿Y ahora qué? Bueno queda al desnudo el FUNDAMENTO:
                                                   LAS SABIDURÍAS MISMAS
pero que hablan sin obligar más que a quien escucha:
                                                  QUIEN TIENE OÍDOS PARA OÍR QUE OIGA.

Eso sí las cosas tienen su curso. Si los hombres las empujan como bolas de billar no saben de sus rebotes y del fin de la partida. Es lo que viene desde el ser QUIEN HACE y lo determinan: LAS PERSONAS TRINITARIAS, velis nolis.

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