miércoles, 22 de mayo de 2013

LA CARIDAD ACTIVA

El miedo nos hace ver lo que no es en realidad como realidad. Sí es lo que aparece como tal. Por eso el Verbo de la verdad nos dice: "no temáis, yo he vencido al mundo" En la apariencia ni venció entonces ni ahora los actores del mundo piensan en Él. Ya Santiago decía: SED HACEDORES DEL VERBO Y NO SÓLO OYENTES. Hacedores de la verdad, decía Agustín.
Nada más casado con las apariencias que la política. Pero, repetimos siempre lo sabido (que no es lo que conocemos en lo inmediato): no es que la verdad se esconde como decía Heraclito sino que se expresa en la dimensión del ser. Sin cansarnos decimos que los que luchan no lo hacen en vano aunque aquello que pretenden no se haga según su propia medida ideológica porque la verdad abarca lo de unos y lo de otros que se ven contrarios. La verdad se va consumando en el mundo, aún en él, que se encierra de espaldas al ser que nos da él las espaldas como dice el heraclíteo Heidegger.
Pero no sin dolor y rodeos se consuma el bien en el mundo. Es obra de la paciencia y más aún de la fortaleza que la subordina el poderlo ver. En su puesto de lucha hay que esperar creyendo y sobre todo amando: hay que "estarse amando" (Juan de la Cruz) y el mundo se vuelve en el perdón un paraíso (hermanos Karamazov).
Quien construye ama y el amor en él funde toda disputa porque todo lo cree, todo lo sobrelleva (Himno a la caridad). La polís solo vive en la amistad ciudadana (Aristóteles).

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