La lucha que se ve en la superficie es por quien va a gobernar o quien gobierna más ahora acrecentando su poder. Me recuerda a un pasaje de la República de Platón cuando se ejemplifica con el gobernador de la nave y la tripulación que lo exalta. Lo que se busca allí es el mero poder y la unción de la masa no si realmente el patrón de nave sabe dirigirla. A los tripulantes les basta con una mera apariencia de ella. Quien sabe y mira las estrellas con acierto es llamado MIRACIELOS y objeto de burla. S e ve que siempre ha sido así porque ya lo decía Heraclito de Éfeso ¿Pero quien recuerda al gobernante de Atenas o de Éfeso que con argucias conquistaran el poder entonces? En cambio Platón y Heraclito tienen la devoción de quien escribe esto 2400 años después. Y no cesará nunca.
El gobierno de la historia no está en quienes gobiernan o creen hacerlo hoy. Hay mirando en una totalidad(desde Mileto hasta ahora) un gobierno, un arché, un principio rector que avanza firme aunque parezca amenazado cada vez en la superficie. Los que gobiernan no lo creen así y operan hoy contra principio. Además cada uno vive su particularidad y se nutre de otras particularidades que tiene por valiosas. Nosotros hemos nombrado a Platón y a Heraclito que lo parecen. Pero sus palabras no pasan: eso es muestra de universalidad. Creen que sumando particularidades igualan esta performance. Siempre se podrá hacerlo y será como cascar nueces vacías. Lo que se puede es ver en la LOGOTECTÓNICA como las cabezas que hacen la diferencia se articualn en totalidades transparentes. Y se debe ver si queremos comprender.
Quien gobierna nos entrega tal orden y es maravilla (ante tanta desazón) a nuestros ojos. ¿Qué haremos nosotros, contemplar meramente? Bueno si queremos obrar primero deberemos comprender y la verdad la veremos en el todo. La nación, nuestra patria la deberemos ver así, en primer lugar y dejar nuestros gustos y propensiones ideológicas. Quizás el todo nos las devuelva enriquecidas. Lo que sí: no obremos por odio y rechazo y aficiones sino desde el ser nacional. Y para ello deberemos sosegarnos y para ello ser admitidos en el sosiego. Ser hombre no es algo inmediato sino un don que exige virtud y ésta lleva al obrar.
El gobierno de la historia no está en quienes gobiernan o creen hacerlo hoy. Hay mirando en una totalidad(desde Mileto hasta ahora) un gobierno, un arché, un principio rector que avanza firme aunque parezca amenazado cada vez en la superficie. Los que gobiernan no lo creen así y operan hoy contra principio. Además cada uno vive su particularidad y se nutre de otras particularidades que tiene por valiosas. Nosotros hemos nombrado a Platón y a Heraclito que lo parecen. Pero sus palabras no pasan: eso es muestra de universalidad. Creen que sumando particularidades igualan esta performance. Siempre se podrá hacerlo y será como cascar nueces vacías. Lo que se puede es ver en la LOGOTECTÓNICA como las cabezas que hacen la diferencia se articualn en totalidades transparentes. Y se debe ver si queremos comprender.
Quien gobierna nos entrega tal orden y es maravilla (ante tanta desazón) a nuestros ojos. ¿Qué haremos nosotros, contemplar meramente? Bueno si queremos obrar primero deberemos comprender y la verdad la veremos en el todo. La nación, nuestra patria la deberemos ver así, en primer lugar y dejar nuestros gustos y propensiones ideológicas. Quizás el todo nos las devuelva enriquecidas. Lo que sí: no obremos por odio y rechazo y aficiones sino desde el ser nacional. Y para ello deberemos sosegarnos y para ello ser admitidos en el sosiego. Ser hombre no es algo inmediato sino un don que exige virtud y ésta lleva al obrar.
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