martes, 16 de octubre de 2012

DESDE LA PUREZA DE LA MONTAÑA

La nación se experimenta en el sentimiento de lo absoluto de la libertad. No puede esto canjearse por otros objetivos que digan y aseguren: hemos logrado esto y lo otro como figuran en el haber de los políticos en competencia por el poder. Es más: el poder es el de la libertad tal cual lo efectúa Gullermo Tell.
Se dirá: esto es poesía y la realidad corre por otro lado. Varias veces hemos mencionado aquello de la Poética de que la poesía es más real que la historia, donde por otra parte se queman los fuegos de artificio de los políticos, que dicho sea de paso huelen y no a ambar, como se huele en Dinamarca.
Podríamos cuantificar y decir: a mayor libertad más nación ¿Qué nos hace más nación luego? Menos política partidaria y más atención a los medios que nos hacen materialmente libres y posesores de los mismos, es decir autónomos. Nos encontramos que la libertad se fenomeniza en la posesión de los medios propios y esta es una definición de "nación". ¿Cómo se poseen? Por lo que llamamos DESARROLLO que es lo opuesto a SUBDESARROLLO, donde nadie es libre y ricos y pobres son esclavos. La expresión política del DESARROLLO es el movimiento unitivo de los sectores que se muevan como personas.
Podemos cuantificar: a mayor DESARROLLO mayor libertad y más transparente ESTADO a menor se da el deterioro de las instituciones republicanas. Siempre nos encontramos en el fundamento: la experiencia del espíritu de la libertad cuyo sujeto es la persona y no la masa de votantes. Mayor personalización más libertad y más nación y por lo tanto relacionabilidad igualitaria en el estado. Cuanto más libertad más poesía cuanto menor más prosa de la vida social masificada.
Por ahora Guillermo Tell queda en el cuento. Pero todavía existen lagos y montañas y la libertad nos llama.

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