domingo, 26 de febrero de 2012

EL JUICIO COMPLETO

La época donde encontró realidad el estado descubriendo la libertad como absoluto disipó el misterio que se había hecho concreto y operante sacramento. El absoluto de la libertad hizo al hombre ciudadano de este estado divino. Movidos por esta sacralidad obraban los hombres de la revolución francesa. Y hasta hoy a las doce de la noche se interrumpen las radios para cantar a la divina libertad y ad la noble igualdad. La divinidad se hizo inmanente en la realización de la igualdad en el derecho, porque en la inmediatez se va realizando este derecho aunque no se trasluzca en bienes económicos. Los que mandan nunca ceden como Francisco de Asís sus riquezas a los pobres ¡aunque sean de izquierda! Tienden a nivelar en lo que se puede los legítimos socialistas.
Pero se evaporó el misterio por el cual se hizo sacramento del altar: de la asunción de la iniquidad radical, del rechazo al amor de caridad. Porque la iniquidad sigue operante por más que Rousseau y los revolucionarios la dieran de baja con la aparición de la igualdad y de la triple libertad. Ese Dios al cual se refiere Rousseau es el comodín de la libertad. Está para eso y es mudo: quien habla es la naturaleza.
He aquí que somos libres y no podemos renunciar a ello: es nuestro deber esencial. Pero como lo observó Freud no se disipa el “MALESTAR DE LA CULTURA”. Y vendrán los Hitler y seguirán las aberraciones porque los malos se van pero los males, según Goethe, permanecen. El instinto de muerte opera y requiere del sacramento que vence la muerte y se realiza desde que sale el sol hasta el ocaso en todo el mundo.
Es un hecho histórico que continuará: habrá Eucaristía, habrá Pascua y habrá Navidad sea lo que sea la cultura post, post moderna.
La historia tiene su malestar permanente por más que se libere y se ve más cuanto más se libera. Eso no lo explica nadie aunque le pongan nombres como psicosis, paranoia etc. DEL FONDO SURGE: LA GRIMA. Precisamente junto a lo saludable del claro del ser, dijo Heidegger.
Se sigue liberando ¿qué? El misterio que escondido por los siglos ahora se reveló a los pequeños como dice San Pablo. Varias veces hemos presentado la LOGOTECTÓNICA que ordena lo que se finge como caos e indefinición.
Pero hay que reconocer en uno mismo y en lo objetivo que el MISTERIO DE LAD INIQUIDAD OPERA, alguien arruina y ensucia. La penitencia y la Eucaristía han sido remedios hasta el JUICIO FINAL, porque si quieren justicia ilimitada hay que decir que Occidente sabe desde hace dos mil años que habrá JUICIO INFINITO. Lo dice el Credo que aprendimos de niños.
No se puede juzgar políticamente lo que sucede sin tener en cuenta todos los elementos que operan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario