martes, 27 de diciembre de 2011

LA PAZ NOS HACE MÁS NACIÓN

Estábamos acostumbrados a creer que las palabras eran meras "palabras" a las cuales había que adjuntarle a fuerza de trabajo la realidad. Así trabajar para la paz ha sido un pronunciamiento incesante. Sin embargo a aquel "felices los que trabajan por la paz" (EIRENEPOIÉTICOS) nosotros ya lo vertíamos: "felices los poetas o artesanos de la paz". La paz cómo poiesis en uno mismo como fenomenología del Espíritu que debe manifestarse hasta el fin.
Hoy consideramos la precedencia de las palabras como un destino de las cosas y la paz aparece en Solón dentro de la tríada: EUFROSYNE, DIKE EIRENE. El resultado de la ley y en Aristóteles el fin último. EIRENE está indicando en la lengua lo que es en el ser y debe ser en los entes: la unidad de la paz.
Podemos así expresar la ecuación: a mayor paz mas nación. Y la definición tradicional (tranquilidad en el orden de lo par y lo dispar) nos da el concepto que incluye en su movimiento lo contradictorio unificado.
La nación en formación experimenta cismas y desafíos en contra de la unidad, por otra parte destinada por el ser nacional. La guerra de secesión en EEUU es un ejemplo notable. La historia refleja el desarrollo de unificación que no es igual a totalitarismo.
Efectivamente el presidencialismo es una caricatura del presidente de una nación y el poder total busca hacer retroceder la nación a la tribu. Lo que nos va haciendo más nación es la unidad que surge del orden bello de la justicia, que asume en la paz las confrontaciones. La paz huye de la incesante querella de las partes y la presidencia promueve la unidad y gobierna una nación. Es el presidente la Constitución viviente.
¿De qué paz se trata? ¿De aquella que oyeron cantar los pastores de Belén? Esa la trae el Verbo de Dios encarnado y nos lleva a la unidad con las PERSONAS DIVINAS. Esta otra reflejada en el primer constitucionalista de la historia, el poeta de las elegías es la de la POLIS. La paz exigida por la verdad de la naturaleza EN EL TIEMPO NUEVO, la del espíritu que se hace objetiva en el ESTADO, que configura la nación, avanza frente a lo particular en la universalidad de la historia.
Lo particular no prevalecerá pero como las piedras del río hace sonar su paso. Los ríos van a dar en la mar. La paz es la última palabra de la historia. Y era en el comienzo.

lunes, 19 de diciembre de 2011

LA PALABRA NOS HACE GIRAR SOBRE LO MISMO

¿Qué dice la palabra sino la verdad que busca manifestarse en cuanto ALETHEIA? Lo contrario de lo pensado por Heidegger. ¡Busca manifestarse!
Y la palabra "nación" que nos atañe es un árbol que produce un bosque. De una bolsa de bellotas se tiene el bosque. Y el concepto de nación avanza y se desarrolla derribando los muros entre los pueblos que erigen las así llamadas culturas y se van configurando los ciudadanos con la autoconciencia de la libertad. De la nación a las naciones: al final de este camino o desenvolvimiento está la idea absoluta que se manifiesta en cada hombre que se vuelve hombre o libre. Así sucede en China y sucederá en los países árabes porque no hay sino un hombre cuya esencia es la libertad realizada o idea. INTERNET es un medio para ello.
Tampoco hay una familia china o rusa: hay familia. Y esto lo hemos verificado en los poemas que dieron origen a occidente: la Odisea, donde se prueba que la gran hazaña de conquistar Troya nada vale ante la del simple y entrañable hogar. El perro Argos que reconoce a Ulises y muere no es finalndés ni americano: el hogar lo es en cualquier parte que esté y por pobre que sea, como escribió nuestro Ricardo GÜiraldes en la novela del arriero don Segundo Sombra.
Esta última verdad es la más urticante y controvertida: no hay un Dios japonés y otro de la tribu Ona. Hay un Dios y tres Personas en la relaciones divinas que llamamos Padre, Hijo y Espíritu Santo y cada uno de nosotros somos PERSONAS o imágenes del Hijo de su Amor. Y la persona como destino de esta filiación en el Hijo por el Espíritu Santo está en un maorí y en un turco. Esto es así porque es bello que así sea y no puede por ello ser de otra forma, no tiene sentido y ha sido revelado así en el pesebre de Belén a los custodios en la noche: GLORIA A DIOS EN EL CIELO Y PAZ A LOS HOMBRES QUE ASÍ SE DISPONEN SOBRE LA TIERRA.
La paz es el horizonte de las naciones y sus ciudadanos, de las familias y el resplandor de las personas de buena voluntad, estén donde estén ¿Pero quienes somos como personas? Cuando aparezca finalmente lo veremos y sabremos cada uno quienes somos in plena pace.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL AZAR ES LA PROVIDENCIA DE LOS IMBÉCILES

Esta frase de León Bloy adjudica la falta de medida, de determinación, de particularismo sin lo universal y necesario a la opinión de quienes sin embargo en la biología se ven determinados por códigos genéticos nescesarios en el desarrollo. Y la historia la ven como obra de particularismos contingentes. Ya conocemos el horror a la providencia que tienen los modernos que se autonomizan frente a la tradición filosófica por más que Marx ve una conclusión de la historia por necesidad, Nietzsche del mundo ve la necesidad del retorno y Heidegger dramatiza según aquello frente al pensar técnico que olvida el ser: SOLO UN DIOS PUEDE TODAVÍA SALVARNOS. La ausencia de la razón telética, del fin último hace que los pensadores del núcleo de la modernidad practiquen una copla "de pie quebrado",con una providencia quebrada y desvaída.
Pero quienes avanzan sin PROVIDENCIA alguna SON CALIFICADOS DE DÉBILES es decir de quienes van por los juicios meramente particulares en la discusión interminable, que sin embargo da rédito en este mundo. Allí está la palabra clave "este mundo".
Decíamos que en este mundo donde todo es relativo se absolutizan cosas y se esconde la cabeza en el hoyo como el avestruz. El poder y el liderazgo se ve como necesario para la consumación de un modelo pero se le quita necesidad al mismo que sin embargo en la narración de la creación dijo: HENCHID EL MUNDO Y DOMINADLO.¿Debe haber lider o no? Para la política sí, la pequeña, para el universo entero no. ES miopía. A eso se llama Dios.
LOS HEBREOS VIERON LA CAUSA EFICIENTE Y EL NUEVO TESTAMENTO MOSTRÓ EL ALFA Y LA OMEGA. Los griegos en Homero tallaron el telos en el tiempo pleno del hogar y en Aristoteles en el fin de los fines, el bien, la inteligencia simple divina. Y en el saber civil la razón se realiza hasta su consumación en el fin del estado divino o del espíritu que es su libertad.
El mismo Alberdi puso al evangelio como el derecho internacional porque la parte no podía ser juez, es decir una nación o dos no podían adjudicarse la sentencia del juez y por eso debían ceder su poder según el sermón de la montaña.
En el crimen de la guerra fundamentó, precisamente, cómo la guerra es un crimen. EL MADAMIENTO DE NO MATAR SE FUNDAMENTA EN EL DE AMAR A DIOS CON TODA SU ALMA, MENTE Y FUERZAS. Y DIOS ES SU SER, LO OTRO QUE ÉL ES POR ÉL. NO ES CUESTIÓN MORAL SINO REAL ¿QUIEN OTRO QUE EL SER PUEDE HACER SER A LO QUE NO ES DE POR SÍ?
Aquí está la providencia. La historia como dijo Heidegger es un destino. Pero nosotros decimos: providencia.
Los biólogos leen los códigos genéticos nosotros los leemos en el lenguaje que habla diciendo y en la razón que allí despierta. Fuera de ella se explica lo que León Bloy expresó

martes, 6 de diciembre de 2011

QUÉ NOS MIDE O QUIEN DIRIGE

Suele con mucha frecuencia escucharse que la virtud de un gobierno es el liderazgo de un presidente y la voluntad firme con que imprime sus políticas. De lo contrario languidece y muere el gobierno y las cosas del país van a la deriva. Y a eso lo llaman DEMOCRACIA por el solo hecho de haber sido elegido sin preguntarse cómo y porqué, cuando quizás el pueblo por una necesidad monárquica de seguridad unge al gobernante fuera de la participación democrática. Bien está en la inmediatez de las necesidades por más que la Democracia nació descentralizando el poder.
Ahora bien, si cada nación tiene la misma necesidad ¿quien gobierna a todas las naciones en conjunto? Se dirá: la COMUNIDAD DE LAS NACIONES. Pero bien sabemos que este es un gobierno subordinado a unas pocas naciones sino a una. El imperio, es verdad depende ahora más del consenso que hace mil años.
Y es bueno clavar la mirada que avizora en el hecho cuando el avestruz esconde su cabeza ¿Cómo el universo entero carece de gobierno y va diríamos al azar pero dirigido por leyes que nadie ha sancionado?
El azar y las leyes, el código gobernado por nadie desarrolla la física y la vida. Pero en la Argentina nada se hubiera hecho sin la mano firme de sus gobernantes aunque la soja (por obra del azar) hubiera subido cinco veces su precio y China compra todo.
El hecho ideológico, es que los salmistas hebreos, los sabios y profetas dicen de corazón cómo YAHVEH dirige todo desde su creación por la palabra. Esto si no es creible por prejuicio o juicio sin juicio al menos es mas sensato que adjudicarle a lo más el azar y exigirle a lo menos una firme manos conductora.