miércoles, 26 de octubre de 2011

LA REALIDAD PERMANENTE: CARRIÓ Y DON QUIJOTE

QUE SE VAYAN TODOS


Aquel tan célebre cuanto estúpido mandato popular hoy se ha transfigurado en este otro: QUE SE VAYA CARRIÓ. Ya lo están repitiendo los periodistas, repetidores de lugares comunes por profesión. Ya Nietzsche lo profetizó: cien años de periodistas y el mundo olerá a podrido.
El mandato popular no nos extraña: quiso en ese momento que se vayan y ahora los entroniza con entusiasmo ¿A quienes? A los que tienen insaciable deseo de poder, a los políticos. Nada ha cambiado ni cambiará nunca en lo que hace a los políticos cuya sed nunca se calma. Otra cosa es la política, sagrada en Solón.
Lo que sí cambia es el precio de la soja y las condicionantes de la economía: lo que en una década es indiferente en otra se vuelve valioso. En una década se cae el muro de hierro y cambian las hipótesis de conflicto y se lanza la globalización que algún político, sólo uno, anticipó cuarenta años antes discutiendo con celebridades de aquel entonces.
Ahora resulta que todos los políticos, socialistas o no, de más izquierda o menos, más progresistas o más de alitas derechas (no hay derecha hoy) que son como alas de pollo, han detectado que no hay que denunciar corrupción alguna sino muy en general. Porque quienes lo han hecho han arriesgado su capital político.
Elisa Carrió no debería irse ya que ha quedado sola en su permanecer en la verdad (no electoral) por donde todos pasan de largo. Pero a Carrió en el mundo de los sonsonetes, donde todos dicen lo mismo, a ella se le ocurre hablar de otro nivel de lectura e ideas (mencionó a una discípula de Husserl en televisión) que nada le aportarán en cotejo con los plasmas que se compran los beneficiados por quienes reciben planes coyunturales.
Y lo peor es: se le ocurre cada vez hablar de Dios. Esto es un espantajo para progresistas, pseudo derechistas liberales y todos aquellos que han querido que se vaya Carrió antes han querido que se vaya Frigerio que creó un nuevo modelo de desarrollo en la década del sesenta cuando Frondizi estaba ayudando a escribir POPULORUM PROGRESSIO, cuando todos estaban en vaguedades más o menos santificadas por ideologías que serán siempre lugares comunes.
Y todos son los que quieren que se queden y multipliquen los Tinelli con su carencia total de espíritu creador y lo fácil de explotar: lo inmediato sensitivo. Son quienes han entronizado a políticos que han rebajado la política hasta el extremo en el pasado inmediato.
Elisa, no se vaya: quédese para fundar una escuela para políticos, porque quien gobierna no estudia y difícilmente piensa. Ud. siga estudiando y quizás llegará hasta las elegías de Solón cuyas denuncias son las de la razón que todos llamamos JUSTICIA.
La historia recién comienza: si los perros ladran y los quijotes cabalgan y lo harán sin cesar hacia el horizonte: siempre unos irán en un sentido y otros en otro. Unos locos que mueren cuerdos y otros hoy cuerdos que podrían morir locos.

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