La modernidad pretende transformar el concepto de nación y la posmodernidad destruirlo desandando el camino de la institucionalidad que procede de la libertad del ciudadano como un absoluto racional.
Claro está lo contra racional de la modernidad post hegeliana y el exaltación del lenguaje instintivo posmoderno es causa suficiente para aborrecer la versión del estado nación.
Hay que comprender en qué proceso se cree estar cuando se relativizan los fallos de las cortes supremas de los estados y se fundamenta esta liberación, propulsada por la propaganda de los medios de comunicación y el sistema del arte pop, en la misma libertad absoluta que se denigra, la del ciudadano.
También llega esto a conmover las así llamadas religiones o quizás a los fieles de las mismas. Todo esto está inscrito en una fuga con respecto al ser y a la ventana que lo avizora.
Como vecinos a este estado de cerrazón lleno de las luces propias de la liberación multicolor y tecnificada se puede sin embargo transitar un camino estrecho a través de la entrada por una puerta angosta: el de la misma persona que es cada uno y que brota en la noche donde "corre y mana" como la fuente de Juan.
Todo lo demás, antes y ahora, es bla bla. La persona en cambio es donde EL HABLA HABLA.
Y la nación y la unidad de las naciones se oyen. Por ejemplo hoy en el MUNDIAL DE FÚTBOL.
Claro está lo contra racional de la modernidad post hegeliana y el exaltación del lenguaje instintivo posmoderno es causa suficiente para aborrecer la versión del estado nación.
Hay que comprender en qué proceso se cree estar cuando se relativizan los fallos de las cortes supremas de los estados y se fundamenta esta liberación, propulsada por la propaganda de los medios de comunicación y el sistema del arte pop, en la misma libertad absoluta que se denigra, la del ciudadano.
También llega esto a conmover las así llamadas religiones o quizás a los fieles de las mismas. Todo esto está inscrito en una fuga con respecto al ser y a la ventana que lo avizora.
Como vecinos a este estado de cerrazón lleno de las luces propias de la liberación multicolor y tecnificada se puede sin embargo transitar un camino estrecho a través de la entrada por una puerta angosta: el de la misma persona que es cada uno y que brota en la noche donde "corre y mana" como la fuente de Juan.
Todo lo demás, antes y ahora, es bla bla. La persona en cambio es donde EL HABLA HABLA.
Y la nación y la unidad de las naciones se oyen. Por ejemplo hoy en el MUNDIAL DE FÚTBOL.
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