domingo, 26 de enero de 2014

MACBETH DIGITAL O EL UNIVERSO DE LOS MEDIOS SIN FIN

Leí hoy un artículo en el diario Clarín de la Argentina homenajeando al recientemente fallecido Claudio Abbado, director famoso de orquesta de Milán.
Decía que un país sin alto nivel per capita del ingreso económico puede desparecer pero con un alto nivel de cultura no. Y parece que esta vez entendía por tal a Mahler, Beethoven etc  llevado a la población en general y no a los Beattles que según un cantante local de rock expresó días pasado dividían la historia de la humanidad en un "antes" y un "después" (algo nada nuevo en el descarte: justamente Descartes fue visto como un nuevo nacimiento).
Siempre me pareció así y no conocía las inquietudes de ABBADO más que el escucharlo por Radio Nacional antes que la convirtieran en más ampliamente cultural y al servicio del gobierno de turno ¡Maravillosas eran las veintidós filiales en las provincias de mi país: veintidós posibilidades de escuchar conciertos explicados y delicias de sus discotecas todo el día! En onda larga y onda corta: hoy YOU TUBE tiene lo que algunos quisieron subir y se corta todo el tiempo y viene sin el comentario de musicólogos virtuosos.
Genocidio es el que consumaron en mi país con la hermosa Radio Nacional que llegaba a todos los rincones sea la cima de una montaña o el corazón de un desierto sin electricidad, con unas simple pilas en la radio con una antenita.
Ahora este comentador sin hacer mención de ello también omite el ejemplo de los ejemplos: Grecia que, vencida, capturó culturalmente al fiero vencedor, según conocido verso latino. 
La Academia ateniense además sobrevivió en mucho al poder de Grecia. Virgilio y Horacio sobrevivieron al imperio Romano metidos en toda la literatura.
La técnica, invento griego, dará los instrumentos para la vida pero no tocará la esencia sino para destruirla. Un pueblo sin pensamiento puro, sin intimidad, sin sosiego habitativo será una factoría esclava de su producción. La globalización arrasa con lo propio y la técnica atonta (pensar en las motos y los celulares: veía a uno leyendo sus mensajes mientras andaba). 
Pero el pensamiento anárquico conspira contra la intimidad de la persona. No basta con Beethoven y Mahler: es todo lo que debe estar a la mano del hombre: Platón y Sófocles, Esquilo y Píndaro; San Juan y Plotino, Agustín y Dante; los íconos bizantinos y el quatrocento italiano ¡todo Italia! TIZIANO, RUBENS Y VELAZQUEZ and so and so; Shakespeare y el Quijote, Moliere y Racine and so and so, todo antes de llegar al hodierno posmodernismo que pretende la exclusividad. Así: Descartes y Shaftesbury, Fichte y Kierkegaard, ahora Nietzsche, cuando el posmodernismo lo ha compactado ¿Le haremos caso a Voltaire contra Leibniz?
De algún modo lo pensado y obrado al mismo tiempo ha de ser asumido y vivir en las conciencias del mayor número de hombres. No es como en la ciencia que un paradigma desplaza a otro. Aquí no hay Marx sin Hegel ¡y lo supo bien Lenin!
La TV y el Cine  impiden tal colosal asunción con productos culturales que si bien dan de vivir a muchos no son alimento sustancial sino comida chatarra para entretener ¡cuando los hombres deben comprometerse con su humanidad!
Sí: la educación con la cual se comprometieron Abbado y Baremboin es solamente un vaso de vino fino en el mar peligroso de la vida humana.
Hoy rige la expansión tecnológica de los medios.
¿Hay recuerdo del razonamiento de Aristóteles acerca del fin último en el comienzo de la Ética Niocomaquea?
Se dirá: ¿Aristóteles, el antiguo superado por la evolución? He allí el problema: ¿Evoluciona la cultura o bien el tiempo da el espacio para que además de Esquilo y Aristóteles aparezcan Shakespeare y Descartes o Rousseau y luego Marx y Picasso? 
¿Alguien puede creer que hubo evolución de Churchill a Cameron o de Kennedy a Bush? Para no ofender a muchos que hoy se ensoberbecen en el poder.
¿Evolución? Hay personas eternas que requieren del tiempo para aparecer upon the stage.
Y cada uno es una persona que debe emerger de su individualidad masificada que "strets and frets one day upon the stage signifying nothing".
La tarea de la educación es infinita y no es igual a "mundo digital". Hay que conquistar lo que se hereda, dijo Goethe. El hombre debe ser trabajador a la mañana y a la tarde artista y sabio como escribió Marx. Simplificar la condición humana no ayuda:hay que confrontar la epístola a los Romanos con la Historia de la Sexualidad y rondar por las circunstancias de ambos escritores que son contemporáneos en realidad, a menos que creamos en el dogma contable de los calendarios.

lunes, 20 de enero de 2014

EL RUIDO FENOMENAL DE LOS POSMODERNOS

El pensar técnico atonta para lo sagrado, dijo Heidegger hace tiempo. Veía venir la tormenta eléctrica con sus rayos. La ira de Zeus.
Así no se puede ver ni escuchar la suavidad de la sabiduría homérica, lucana ni los rayos holderlinianos. Los ruidos de máquinas y aparatos llevaron tras de sí las generaciones. El caso es que el ESTADO no se ve ni se venera como libertad transparente universal. La familia en el hogar se va achicando y es invadida por los aparatos. Otros dogmas se adueñaron del hombre, el rock por ejemplo, que no es una música sino un dogma diario como la Misa.
Es conocido: si quitamos un dogma adviene otro. El totemismo contemporáneo busca casarse con el de las culturas originarias ¡Pobres indígenas conquistados por la electrónica!
SOLO UN DIOS PUEDE TODAVÍA SALVARNOS
Peligra toda intimidad.

viernes, 17 de enero de 2014

SIN NACIÓN Y SIN HISTORIA

Quien preside una nación la representa y deja de ser no sólo un individuo particular sino un miembro de partido político alguno. Porque la nación es lo universal mismo. Desde Aristóteles a Hegel se ha desplegado la universalidad. 
Pero la crítica al Estado por parte de Marx, como la de la historia del capital, la de Nietzsche como la historia saturada de moral, el freno que le impone a toda historia el así llamado "olvido del ser" en Heidegger confluye en la anomia posmoderna que nos retrotrae a la barbarie de la unción popular del caudillo sobre el escudo. Los modernos aprendieron a hacer llover liberaciones pero no previeron cómo pararla.
En medio de tal diluvio vemos a los presidentes como representantes de la particularidad, signos del mero éxito electoral.   
La transparencia de la razón sin embargo ha sido ya conquistada. Pero el hombre no puede con ello en medio de la explosión de la técnica y de la comunicación. Tampoco puede con el pecado destructor por más que ha habido un redentor del pecado y un iluminador de la persona que no es lo mismo que el individuo. Y no va pudiendo con la familia y la paz por más que Homero deponteció la guerra cantando la guerra de Troya y luego la vuelta al hogar.
Todo lo constitutivo ha sido conquistado al principio de cada época de la Historia. Pero como esta se ve como un mero continuo que evoluciona liberándose el hombre de su pasado mata la historia misma y va a la esquizofrenia. La técnica lo justifica de momento.

lunes, 13 de enero de 2014

EL ENGAÑO

Desde el origen parmenídeo sabemos que los sentidos son mendaces y hoy veía un programa de neurociencia donde tres catadores de vino se confundían no en las propiedades de lo que gustaban (tres vinos blancos con una tintura inocua que lso hacía tintos) sino en la identidad esencial del vino mismo porque un sentido reformulaba el cerebro engañando o mejor despistando al juicio de inmediatez.
El concepto no ingresa sino con la pureza de la razón o intelecto. Aquel "nada hay en el intelecto que antes no estuviera en los sentidos salvo el intelecto mismo" por cierto debería reformularse: "todo hay en el cerebro menos el intelecto que lo estudia y lo reduce a concepto". La así llamada autoconciencia. Y hay todavía una autoconciencia de autoconciencia.
En la política las representaciones abstractas rematan la vida sensible con una filosofía del entendimiento, es decir con una no filosofía sino opinativa, porque dada una generalidad caben muchas opiniones. Ejemplo: "nos pronunciamos por la liberación en contra de la dependencia" o bien: "este es un modelo de inclusión social nacional y popular". Así se privilegian los signos sensibles que muevan al voto en lugar del método conceptual que nadie ve. Y así se concluye derrotado por la realidad misma económica que sí es conceptual.
Los sentidos engañan según la neurociencia. Los políticos deben engañar y engañarse para que los voten.