La política es una esfera donde el príncipe de este mundo está implicado como se observa en las tentaciones de Jesús.
Jesús rozó el poder como presunto amenazante del mismo y fue ejecutado por ello. El poder no mide bien: una presunción le basta para disparar su decreto. Herodes el viejo y los saduceos gobernantes lo evidencian.
Pero la experiencia propia, no la del lector de Shakespeare, profeta de Inglaterra, lo indica claramente: he visto morir al héroe de mi adolescencia: J F Kennedy. Y luego que en la esquina de mi casa le di la mano a Robert Kennedy tuve que verlo morir por TV.
El poder es extremadamente celoso.Y cuando alguien se aparta de su lógica o mejor dicho contra lógica busca derrocarlo al menos si ve que encuentra aliados para ello. A veces basta la envidia unida a la necedad para hacerlo. Casi se podría decir que la necedad es la celosa de quienes con inteligencia platónica operan desde el poder. Es decir cuando gobiernan los filósofos o por lo menos se acercan a las virtudes morales e intelectuales.
La necedad junta los votos para hacerlo. ¿Mas quien ayuda y mueve en estos procesos? ¿Será el mismo que movió al pueblo ante Pilatos?
Por los frutos se conoce tanto a quien gobierna con sabiduría y sobre todo a quien lo derroca con ayuda del infinito número de necios. No lo digo yo, lo dicen los libros sapienciales...más Heraclito.
Jesús rozó el poder como presunto amenazante del mismo y fue ejecutado por ello. El poder no mide bien: una presunción le basta para disparar su decreto. Herodes el viejo y los saduceos gobernantes lo evidencian.
Pero la experiencia propia, no la del lector de Shakespeare, profeta de Inglaterra, lo indica claramente: he visto morir al héroe de mi adolescencia: J F Kennedy. Y luego que en la esquina de mi casa le di la mano a Robert Kennedy tuve que verlo morir por TV.
El poder es extremadamente celoso.Y cuando alguien se aparta de su lógica o mejor dicho contra lógica busca derrocarlo al menos si ve que encuentra aliados para ello. A veces basta la envidia unida a la necedad para hacerlo. Casi se podría decir que la necedad es la celosa de quienes con inteligencia platónica operan desde el poder. Es decir cuando gobiernan los filósofos o por lo menos se acercan a las virtudes morales e intelectuales.
La necedad junta los votos para hacerlo. ¿Mas quien ayuda y mueve en estos procesos? ¿Será el mismo que movió al pueblo ante Pilatos?
Por los frutos se conoce tanto a quien gobierna con sabiduría y sobre todo a quien lo derroca con ayuda del infinito número de necios. No lo digo yo, lo dicen los libros sapienciales...más Heraclito.
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