Hoy acabo de escuchar a un político que tiene la noción de la universalidad concreta de la NACIÓN O ESTADO NACIONAL compartiendo mesa con un Filósofo que se mueve en el ámbito de la universalidad del pensamiento. Redimieron ambos frente a un periodista perplejo mil horas de encuentros por debajo de la razón concreta o en el empleo de abstractas representaciones del entendimiento mechadas de todas las ideologías vigentes en el mercado intelectual, donde el ser ya no más es ser percibido sino el ser escrito de los ensayistas tocados por sentimientos humanitarios. Sin concepto.
El concepto claro está llego a su plenitud de concepción en la obra final de Hegel que concluye en el ESTADO como espíritu objetivo. Y la verdad se desenvuelve en el sistema de la verdad del concepto. Luego viene la negación de la modernidad contemporánea y su reemplazo epistemológico por la función. Y luego claro está la pérdida total del estado como proyección de la libertad autoconciente y la entrada en un populismo desestructurante y en una destrucción par tout.
Aquí se trata de frenar tal sucesión de "luegos" Si el pasado es "pisado" también lo será este presente puntual posmoderno al cual no hay que escuchar porque perimirá: todos o ninguno.
El concepto encierra en sus momentos siendo lo universal en sí a lo particular y a lo individual, donde se concretiza como realidad efectiva. Lo que hoy está vigente en forma de moralina sentimental fue estampado así en la ENCICLOPEDIA 1830:
EL PROGRESAR DEL CONCEPTO NO ES YA MÁS TRÁNSITO O PASO MÁS ALLÁ NI YA TAMPOCO MOSTRARSE EN LO OTRO SINO DESARROLLO EN TANTO ESTÁ PUESTO LO DIFERENTE INMEDIATAMENTE A LA VEZ COMO IDÉNTICO UNO CON OTRO Y CON EL TODO, LA DETERMIANTE COMO UN SER LIBRE DEL CONCEPTO TOTAL.
Bueno, una muestra de esta monumental obra donde deberían morir las moralinas que oscurecen toda visión y acción. Lo real y efectivo es individual que lleva en sí lo universal a través de lo particular.
¡Otro gallo nos cantara si esto fuera comprendido! Y fue ya patrimonio en 1830.
Claro las histerias no facilitaron las cosas en la intelctualidad. Los intereses que son particulares salen ganando: se pasa de lo particular a lo particular y ¡en la universal Europa!
Da asco al pensarlo, para recordar a Sartre.
El concepto claro está llego a su plenitud de concepción en la obra final de Hegel que concluye en el ESTADO como espíritu objetivo. Y la verdad se desenvuelve en el sistema de la verdad del concepto. Luego viene la negación de la modernidad contemporánea y su reemplazo epistemológico por la función. Y luego claro está la pérdida total del estado como proyección de la libertad autoconciente y la entrada en un populismo desestructurante y en una destrucción par tout.
Aquí se trata de frenar tal sucesión de "luegos" Si el pasado es "pisado" también lo será este presente puntual posmoderno al cual no hay que escuchar porque perimirá: todos o ninguno.
El concepto encierra en sus momentos siendo lo universal en sí a lo particular y a lo individual, donde se concretiza como realidad efectiva. Lo que hoy está vigente en forma de moralina sentimental fue estampado así en la ENCICLOPEDIA 1830:
EL PROGRESAR DEL CONCEPTO NO ES YA MÁS TRÁNSITO O PASO MÁS ALLÁ NI YA TAMPOCO MOSTRARSE EN LO OTRO SINO DESARROLLO EN TANTO ESTÁ PUESTO LO DIFERENTE INMEDIATAMENTE A LA VEZ COMO IDÉNTICO UNO CON OTRO Y CON EL TODO, LA DETERMIANTE COMO UN SER LIBRE DEL CONCEPTO TOTAL.
Bueno, una muestra de esta monumental obra donde deberían morir las moralinas que oscurecen toda visión y acción. Lo real y efectivo es individual que lleva en sí lo universal a través de lo particular.
¡Otro gallo nos cantara si esto fuera comprendido! Y fue ya patrimonio en 1830.
Claro las histerias no facilitaron las cosas en la intelctualidad. Los intereses que son particulares salen ganando: se pasa de lo particular a lo particular y ¡en la universal Europa!
Da asco al pensarlo, para recordar a Sartre.
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