viernes, 15 de marzo de 2013

LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL UNIVERSO

Como hace bastantes años dijo Heidegger: sustituyeron el pensar calculador con el meditativo. Todos calculan el resultado político de la elección del papa y viven en ese ciego accionar. Dirán claro, ya trae al nazi y lo mismo algunos hacen con el nuevo papa tratándolo de vincularlo con lo más sucio.
Bueno los tales no pretenden pensar sino simplemente eructan como el cíclope Polifemo. De la abundancia del corazón habla la boca. Y  nadie ha contestado así ¿Tienen miedo a la presión del pensamiento anárquico? Creo que nadie soporta que lo tachen de no progresista.
Pero cualquiera conoce la actitud del adolescente que quiere salirse con la suya para hacer su voluntad. Golpean a Heidegger y cargan contra el Vaticano y así calman durante un rato su ansiedad sin fundamento. Es inquietud e insomnio.
Pero como es usual "los muertos que vos matáis gozan de buena salud" Me refiero a la Iglesia como PLÉROMA DE LA GRACIA. Crea alguien o no en esto ya está revelado y no hay forma de des revelarlo. No sé cómo el PLÉROMA podría sufrir alguna mengua por evolución alguna: ESTI TO SOMA AYTÓN TO PLÉEROMA TOY  PANTA EN PASI PLÉEROYMENOY.
Esto se cree o no y se cree se conoce y se abraza como lo conveniente. Dios nos amó y nos convivificó por causa de nuestros pecados y fuimos salvados y conresucitados y sentados en los cielos en Cristo.
Tal la CIVITAS DEI. La societas debería dejarse a quien corresponda: al ciudadano del Estado República que también somos cada uno.
El no mezclar la CIVITAS con la SOCIETAS creo que es lo mejor para vivir y comprender para todos y tal es la obra de la LOGOTECTÓNICA. Distinción capital que vino haciendo entre otras Heribert Boeder a cuya obra remito a quien quisiera reposar después de tanta confusión y tironeo desgarrador.
La Iglesia es ella misma cuerpo de Cristo que es su cabeza viviente y transubstanciado en el pan eucarístico. Debe reconocerse que con esto llevado adelante se hace no solo el más grande bien sino que se cumple con el Señor cuyo cuerpo sacerdotal somos. Pero tienen que hacer esto y lo otro como si ser santos fuera secundario frente a lo que sí debemos hacer como ciudadanos de un ESTADO, garantía de la absoluta libertad a cuya Constitución se le adjuntan toda clase de derechos específicos derivados.
Aquí hay paz, tranquilidad en el orden de una cosa y otra.
Pero queda el hogar y aquí hay un sacramento de la Iglesia contra el cual conspiraron modernos y destruyen posmodernos. Sin intimidad de padres e hijos bajo el vínculo de la paz de esposo y esposa se derrumba todo verdaderamente. Las otras dos, Estado e Iglesia se van vaciando. Porque la cabeza de la Iglesia fue hombre en el hogar de Nazaret y María promovió la protección del matrimonio en Caná y habitó en la intimidad del hogar hasta su ASUNCIÓN, misterio nada tratado para aclarar toda angustia existencial.
YA HABÍA DADO EN SU CÁNTICO LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL UNIVERSO:
pobres y ricos, últimos y primeros, felicidad por todas las generaciones, el fin de la política en Lucas 1,46.

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