En el siglo veinte hubo dos guerras mundiales y el holocausto y varios genocidios. FREUD ya alertó acerca del malestar de la cultura. El ELLO se libera sin frenos en la guerras pero he aquí que ahora es el protagonista de la liberación donde, a despecho de Sarte, "el hombre ha muerto" (Foucault)
Han sido terribles las guerras y más el holocausto y sin embargo quizás allí se hayan visto rasgos de humanidad sublime en el dolor del martirio. Lo acabo de ver en las listas de Schindler y en Edith Stein para no apelar al DIARIO DE ANA FRANK.
Ahora bien lo que no se ve ahora es un ablandamiento de ternura en la sociedad de la abundancia. Sí mucha solidaridad social pero no el acercamiento de las personas en la ternura. Se ven grupos ululantes pero no personas mansas y serenas. La templanza obligada de los pobres no se vio reemplazada por una electiva de los consumidores. Y el ELLO que es EROS también es THANATOS y las películas no tratan de otra cosa. No hay Antígonas ni Electras, ni Julietas ni Desdémonas ni menos Porcias. Seguimos liberando pero es el ELLO desnudo, en lo cual no es aventurado reconocer el drama del Edén. Al fin y al cabo Freud, consultor asiduo de Empédocles era alumno de la educación del Génesis.
Queríamos conocer la ciencia del bien y del mal y este es el proceso de la historia: la salida del paraíso, el paraíso perdido de MILTON. Se vanaliza el problema de los hombres, se habla de los problemas pero no desde el problema ¿Cómo se resuelven si escondemos la cabeza en el hueco como el avestruz?
Hay que ver el origen del mal y saber que hay un juicio final y total. No podía ser menos ante la enjundia de la humanidad. Hay jueces y se piden juicios más y más en una justicia ilimitada. Mas habrá un juicio final: lo dice el CREDO y JAHVEH Dios: MÍA ES LA JUSTICIA
El Derecho se amplía y desemboca en el juicio no solo de las personas sino en el de las naciones y el juez fue juzgado ya aquí por tres tribunales, para terminar con la Pascua.
Han sido terribles las guerras y más el holocausto y sin embargo quizás allí se hayan visto rasgos de humanidad sublime en el dolor del martirio. Lo acabo de ver en las listas de Schindler y en Edith Stein para no apelar al DIARIO DE ANA FRANK.
Ahora bien lo que no se ve ahora es un ablandamiento de ternura en la sociedad de la abundancia. Sí mucha solidaridad social pero no el acercamiento de las personas en la ternura. Se ven grupos ululantes pero no personas mansas y serenas. La templanza obligada de los pobres no se vio reemplazada por una electiva de los consumidores. Y el ELLO que es EROS también es THANATOS y las películas no tratan de otra cosa. No hay Antígonas ni Electras, ni Julietas ni Desdémonas ni menos Porcias. Seguimos liberando pero es el ELLO desnudo, en lo cual no es aventurado reconocer el drama del Edén. Al fin y al cabo Freud, consultor asiduo de Empédocles era alumno de la educación del Génesis.
Queríamos conocer la ciencia del bien y del mal y este es el proceso de la historia: la salida del paraíso, el paraíso perdido de MILTON. Se vanaliza el problema de los hombres, se habla de los problemas pero no desde el problema ¿Cómo se resuelven si escondemos la cabeza en el hueco como el avestruz?
Hay que ver el origen del mal y saber que hay un juicio final y total. No podía ser menos ante la enjundia de la humanidad. Hay jueces y se piden juicios más y más en una justicia ilimitada. Mas habrá un juicio final: lo dice el CREDO y JAHVEH Dios: MÍA ES LA JUSTICIA
El Derecho se amplía y desemboca en el juicio no solo de las personas sino en el de las naciones y el juez fue juzgado ya aquí por tres tribunales, para terminar con la Pascua.