Agamenón, personaje principal en los poemas homéricos es el ejemplo de la DESMESURA POLÍTICA Y DE LA CEGUERA DEL PODER (ATÉ)Y no se diga más después de la razón logotectónica que es un mero poema de ficción. No; porque tenemos el desarrollo del saber de las Musas en Hesíodo donde ellas derraman la sabiduría en la lengua de los reyes y en Solón, primer constitucionalista de la Historia y poeta-sabio de la justicia.
Tal conducta hybrida provoca la venida de la diosa sabia Atenea parad refrenar a Aquiles ultrajado es curada por la melíflua palabra del que habla de acuerdo a la razón, Néstor.Pero los que se aferran a un vicio se ciegan y siguen adelante. Así muchos gobernantes que por cierto encuentran mil argumentos para eludir, la EUFROSYNE, LA DIKE Y LA PAZ. Los cetros están allí en las palmas de los reyes para juzgar según el orden de la ley. Así lo arroja con ira Aquiles y comienza el castigo o enderezamiento forzoso del poderoso ant la derrota de su ejército canto por canto hasta la deposición de la ira de Aquiles y del mutuo arrepentimiento.
Resplandece orden en las acciones en un argumento donde veníamos a escuchar la toma de Troya, culpable de guardar al adúltero y a Helena, y nos encontramos con la prolongada penitencia del gobernante soberbio.La desmesura encuentra por fin la medida, la idea de la justicia con la vuelta de Aquiles al combate, quien a su vez se desboca porla venganza y debe entrar otra vez en caja en el canto final restableciendo la piedad.
Cesa el conflicto, le dicen tanto Atenea como Néstor. Cese la guerra funesta para todos dice ZEUS al final de la Odisea. Reine lad paz tras la disputa o ERIS. La contienda se somete al orden de la razón.
Cada uno de nosotros mire en sus países y juzgue con la justicia de la razón en mano, con el juicio del concepto.
Por mi parte lo que sucede en mi país da de pensar.
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