miércoles, 11 de enero de 2012

¿JUSTICIA EN EL SUBDESARROLLO?

Si bien las especies de la justicia en la exhaustiva sistematización de la moral tomásica estaban completas, habida cuenta que la medida que la justicia es se debilita si a su vez no se ajusta a su medida, la caridad (sirva de ejemplo tocante el hecho que la fe sin la caridad se inutiliza) no obstante apareció la nueva especie (en la Quadragessimo anno) de la justicia social. Esta fue abrazada por el MOVIMIENTO NACIONAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA y se denomino entonces JUSTICIALISTA pero quedó demostrado que faltaba la materia de la justicia que era el DESARROLLO, el cual recibió posteriormente también la atención de la DOCTRINA SOCIAL de la Iglesia en la POPULORUM PROGRESSIO.
He aquí que por el ataque sistemático de izquierdas y derechas al MOVIMIENTO NACIONAL (la ideología se ciega para el concepto estricto y se mezcla con los sentimientos de justicia que pertenecen a la conciencia sensible poseedora de la fuerza invencible de la apariencia) el brote de desarrollo que advino en la historia fue apagado con un deliberado y celoso ESTATUTO DEL SUBDESAROLLO, porque la envidia precipitó a los actores a conjurar el Desarrollo que había sido ya perfilado en un subdesarrollo querido. Esto implicaba un retroceso patológico, el de la neurosis. Y esto precipitó en más graves psicosis en una suerte de CONTRAHISTORIA.
El hecho es que hasta el día de hoy en pleno proceso de CRECIMIENTO por el cambio mundial del ingreso de China y el desarrollo de Brasil persisitimos en el SUBDESARROLLO. Un ejemplo claro es usar hospitales, caminos o ferrocarriles en la Argentina del crecimiento.
¿Entonces de qué justicia se habla con tanta pasión? Por un lado con los saldos y retazos de la psicosis resultante del ESTATUTO DEL SUBDESARROLLO consumado en los tiempos de liquidación del MOVIMIENTO NACIONAL con la anuncia de todos los partidos políticos que precedieron al horror de los gobiernos militares subsiguientes. Se fue haciendo justicia hasta el día de hoy en los tribunales por delitos de lesa humanidad.
La justicia social del origen sigue pendiente en cuanto depende del desarrollo, ausente del concepto estricto y presente en la conciencia sentimental de la política que vaga entre las buenas intenciones con las cuales no se hace la obra necesaria.
El concepto de desarrollo desde los libros de Rogelio Frigerio en la década del sesenta está acuñado ¡Recuerdo haber leído en mi juventud en la editorial EUDEBA el Desarrollo Económico de Celso Furtado! Brasil sí, siempre lo tuvo claro. Pero no basta ver, hay que hacer y cuando uno quiere hacer encuentra invisibles obstáculos que caen fuera de las ciencias pero están en la ciencia del ser.

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