Hemos enfocado este tema de diferentes lados. La justicia es la niña bonita del discurso político pero está subordinada a la prudencia política que es básica en la razón de lo que ha de hacerse para conseguir los fines, por ejemplo en la justicia. No se trata de proclamar la necesidad de la justicia o de la "liberación" sino de poner los exactos medios que surgen de una virtud que se alcanza con mucha experiencia y ajuste a los casos singulares medida por la razón de bien y la buena voluntad de alcanzarlo. Debe diferenciarse de la astucia que se confunde a menudo con prudencia y la ideología no ve los medios particulares sino que se mantiene en la abstracción del sentimiento. Todo fin particular del político vulnera la razón de bien común y la negligencia en algunos fines lo vulnera.
El bien común exige la íntegra causa del gobernante hacia el bien sobre el interés de partido. La prudencia exige la renuncia a la totalidad del poder, a la preferencia electiva por la razón que dice que LA MITAD ES MAYOR QUE EL TODO como lo expresó Hesíodo en los TRABAJOS Y LOS DÍAS. La prudencia política ve cuánto da la renuncia, pues se ajusta a la razón o si se quiere al ser pero no a los criterios ordinarios de la práctica del poder.
Es dificil como lo bello que en esto alcanza lo unitivo de la paz, Hemos llamado MOVIMIENTO NACIONAL A ESA TOTALIDAD PLURAL UNIDA POR UN PROYECTO NACIONAL INTEGRADOR. No hay izquierdas ni derechas ni idelogía que integren. Lo cual, hay que reconocerlo, es algo que parece del pasado porque el posmodernismo no solamente ha eliminado izquierda o derecha sino que ha disuelto toda totalidad y algo así como la sacralidad mencionada de la NACIÓN. ENTONCES TODO ESTE DISCURSO QUE LLEVAMOS SE VUELVE VANO SI NO ENFRENTAMOS A LO NOVEDOSO CON UNA PREGUNTA: ¿Adonde vamos con los posmodernos?
La Nación surge no de un dogma pasado sino de un escuchar a la razón que se despierta ante la escucha de lo más antiguo de lo antiguo: LA VERDAD QUE SE MANIFIESTA EN LO INDICADO POR UN LENGUAJE QUE SE HA DIFERENCIADO CON RESPECTO A SÍ MISMO, QUE NO BROTA DE LAS OPINIONES O NECESIDADES INMEDIATAS SINO DE LO RAIGAL DE LA PATRIA O DE LA BONDAD QUE NOS MIDE DESDE EL CIELO O DEL COSMOS BELLO DE LA CONVIVENCIA POLÍTICA.
Todo organismo sin embargo, toda raíz, toda sacralidad está amenazada por la nulificación de la disputa, que como Heidegger señala, se da en la dimensión del SER. LA NACIÓN Y LO SAGRADO PADECEN FUERZA. Heidegger la nombra como la malignidad de la Grima en su Carta al Humanismo. Y Frigerio en su momento escribía acerca de la labor divisiva de un enemigo contra el MOVIMIENTO NACIONAL.
Sí hay concepciones "nuevas" ¿Pero hacia adónde con el posmodernismo anárquico?
Mi meta es la de la razón cuya esencia es la libertad y la nación es la fuente y el fin de ella en la realidad efectiva del estado. Hay un MOVERSE DE LA NACION O HISTORIA, HAY UN MOVIMIENTO NACIONAL QUE LA EXPRESA.
miércoles, 18 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
¿JUSTICIA EN EL SUBDESARROLLO?
Si bien las especies de la justicia en la exhaustiva sistematización de la moral tomásica estaban completas, habida cuenta que la medida que la justicia es se debilita si a su vez no se ajusta a su medida, la caridad (sirva de ejemplo tocante el hecho que la fe sin la caridad se inutiliza) no obstante apareció la nueva especie (en la Quadragessimo anno) de la justicia social. Esta fue abrazada por el MOVIMIENTO NACIONAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA y se denomino entonces JUSTICIALISTA pero quedó demostrado que faltaba la materia de la justicia que era el DESARROLLO, el cual recibió posteriormente también la atención de la DOCTRINA SOCIAL de la Iglesia en la POPULORUM PROGRESSIO.
He aquí que por el ataque sistemático de izquierdas y derechas al MOVIMIENTO NACIONAL (la ideología se ciega para el concepto estricto y se mezcla con los sentimientos de justicia que pertenecen a la conciencia sensible poseedora de la fuerza invencible de la apariencia) el brote de desarrollo que advino en la historia fue apagado con un deliberado y celoso ESTATUTO DEL SUBDESAROLLO, porque la envidia precipitó a los actores a conjurar el Desarrollo que había sido ya perfilado en un subdesarrollo querido. Esto implicaba un retroceso patológico, el de la neurosis. Y esto precipitó en más graves psicosis en una suerte de CONTRAHISTORIA.
El hecho es que hasta el día de hoy en pleno proceso de CRECIMIENTO por el cambio mundial del ingreso de China y el desarrollo de Brasil persisitimos en el SUBDESARROLLO. Un ejemplo claro es usar hospitales, caminos o ferrocarriles en la Argentina del crecimiento.
¿Entonces de qué justicia se habla con tanta pasión? Por un lado con los saldos y retazos de la psicosis resultante del ESTATUTO DEL SUBDESARROLLO consumado en los tiempos de liquidación del MOVIMIENTO NACIONAL con la anuncia de todos los partidos políticos que precedieron al horror de los gobiernos militares subsiguientes. Se fue haciendo justicia hasta el día de hoy en los tribunales por delitos de lesa humanidad.
La justicia social del origen sigue pendiente en cuanto depende del desarrollo, ausente del concepto estricto y presente en la conciencia sentimental de la política que vaga entre las buenas intenciones con las cuales no se hace la obra necesaria.
El concepto de desarrollo desde los libros de Rogelio Frigerio en la década del sesenta está acuñado ¡Recuerdo haber leído en mi juventud en la editorial EUDEBA el Desarrollo Económico de Celso Furtado! Brasil sí, siempre lo tuvo claro. Pero no basta ver, hay que hacer y cuando uno quiere hacer encuentra invisibles obstáculos que caen fuera de las ciencias pero están en la ciencia del ser.
He aquí que por el ataque sistemático de izquierdas y derechas al MOVIMIENTO NACIONAL (la ideología se ciega para el concepto estricto y se mezcla con los sentimientos de justicia que pertenecen a la conciencia sensible poseedora de la fuerza invencible de la apariencia) el brote de desarrollo que advino en la historia fue apagado con un deliberado y celoso ESTATUTO DEL SUBDESAROLLO, porque la envidia precipitó a los actores a conjurar el Desarrollo que había sido ya perfilado en un subdesarrollo querido. Esto implicaba un retroceso patológico, el de la neurosis. Y esto precipitó en más graves psicosis en una suerte de CONTRAHISTORIA.
El hecho es que hasta el día de hoy en pleno proceso de CRECIMIENTO por el cambio mundial del ingreso de China y el desarrollo de Brasil persisitimos en el SUBDESARROLLO. Un ejemplo claro es usar hospitales, caminos o ferrocarriles en la Argentina del crecimiento.
¿Entonces de qué justicia se habla con tanta pasión? Por un lado con los saldos y retazos de la psicosis resultante del ESTATUTO DEL SUBDESARROLLO consumado en los tiempos de liquidación del MOVIMIENTO NACIONAL con la anuncia de todos los partidos políticos que precedieron al horror de los gobiernos militares subsiguientes. Se fue haciendo justicia hasta el día de hoy en los tribunales por delitos de lesa humanidad.
La justicia social del origen sigue pendiente en cuanto depende del desarrollo, ausente del concepto estricto y presente en la conciencia sentimental de la política que vaga entre las buenas intenciones con las cuales no se hace la obra necesaria.
El concepto de desarrollo desde los libros de Rogelio Frigerio en la década del sesenta está acuñado ¡Recuerdo haber leído en mi juventud en la editorial EUDEBA el Desarrollo Económico de Celso Furtado! Brasil sí, siempre lo tuvo claro. Pero no basta ver, hay que hacer y cuando uno quiere hacer encuentra invisibles obstáculos que caen fuera de las ciencias pero están en la ciencia del ser.
miércoles, 4 de enero de 2012
LA TRANSPARENCIA DEL ESTADO
Cuando no había estado república o éste era muy débil -estoy pensando en la época en que Juan Manuel de Rosas comandaba la provinicia de Buenos Aires y representaba al resto de las provincias argentinas- el estado era espeso y aún oscuro en sus decisiones en pro del bien común. Mas claro fue el de Rivadavia pero con menos poder.
Parece que el poder personal es la esencia de la política pero es apenas una apariencia pues es no sólo efímero (como se ve en Nabucodonosor en la Escritura)sino estéril, porque el poder personal no tiene sino fecundidad familiar en la sucesión pero no organicidad en la esencia transparente del estado.
La transparencia es la de la razón la cual se fue mostrando en la división de poderes y maximamente en la autoconciencia del ciudadano, quien "es el estado" con los derechos y obligaciones que se visualizan en la universalidad del estado. Y la razón no necesita de las astucias de los individuos que gobiernan y repugna los intereses particulares. Por supuesto que al final se impone aunque tenga que esperarse un milenio, donde no se recordarán los abultados resultados de una elección sino la elección del prudente y del justo que representan al estado con una total transparencia y fe en la razón.
Suena lindo...pero además es la verdad. Y la estatua de Nabucodonosor tiene los pies de barro.
Parece que el poder personal es la esencia de la política pero es apenas una apariencia pues es no sólo efímero (como se ve en Nabucodonosor en la Escritura)sino estéril, porque el poder personal no tiene sino fecundidad familiar en la sucesión pero no organicidad en la esencia transparente del estado.
La transparencia es la de la razón la cual se fue mostrando en la división de poderes y maximamente en la autoconciencia del ciudadano, quien "es el estado" con los derechos y obligaciones que se visualizan en la universalidad del estado. Y la razón no necesita de las astucias de los individuos que gobiernan y repugna los intereses particulares. Por supuesto que al final se impone aunque tenga que esperarse un milenio, donde no se recordarán los abultados resultados de una elección sino la elección del prudente y del justo que representan al estado con una total transparencia y fe en la razón.
Suena lindo...pero además es la verdad. Y la estatua de Nabucodonosor tiene los pies de barro.
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