sábado, 24 de septiembre de 2011

PARA SER NACIÓN: INTEGRACIÓN

Alberdi lo subrayaba: la integración es condición sine qua non. Interpretamos las Bases con la cuádruple causalidad aristotélica. La causa material, el desarrollo industrial, fue reforzada en auqel libro, SISTEMA ECONÓMICO RENTÍSTICO DE LA CONSTITUCIÓN NACIONAL. Sin desarrollo no emerge la nación o lo será sólo de nombre: la forma jurídica requiere una materia que es lo que hoy se nombra como "valor agregado del trabajo". Se vende soja, falta aún elaborarla en la máxima proporción posible. Hoy el BIODIESEL crece a pesar de la voracidad exportadora en bruto.
Pero escuchando los discursos de la ASAMBLEA DE SEGURIDAD DE LA ONU se me hizo presente el libro alberdiano: EL CRIMEN DE LA GUERRA. Allí el concepto del evangelio de San Lucas: los hombres de buena voluntad fue elevado a principio del DERECHO INTERNACIONAL. Y eso es lo que falta en la ONU: nadie quiere renunciar al particularismo del interés nacional, que lo es de un grupo dirigente y pragmático, nadie reconoce que la renuncia no quita sino da. Alberdi lo explica en tan decididas palabras jurídicas ante la tibieza de los que ensayan hoy alguna reconciliación sin ir al origen del problema.
Me pone orgulloso que haya sido, como dije antes en este espacio, el padre de mi Constitución quien señalara esto como un imperativo. El derecho internacional requiere más que la justicia pragmática, requiere la renuncia mandada en el SERMÓN DE LA MONTAÑA como NUEVA LEY. Allí en el libro de ALBERDI nos encontramos, también entonces, con el MAHATMA GANDHI y vemos cuan atrasados estamos todavía por más que la cibernética haya avanzado sobre el planeta ¿De qué estan orgullosos quienes persisten en la política vieja en el medio oriente? Gandhi los interpelará el día del juicio.
Y Alberdi en 1870 lo decía en serio: EL SERMÓN DE LA MONTAÑA es el nuevo DERECHO INTERNACIONAL. Ser nación lleva a la integración de las naciones. Hasta que quienes deciden no sean virtuosos (filo-sofos) no se acabarán los males que nos aquejan, según Platón, que no conocía el evangelio. Es obligación ser hombre y vencerse a sí mismo. Lo bello es dificil y nadie se puede vanagloriar con menos que con esa conquista.
De todos modos, malgré soi, la integración está decretada por la PROVIDENCIA.

viernes, 16 de septiembre de 2011

EL DEPORTE LO HIZO Y LO DEMOSTRÓ

Decimos que nada en la historia ocurre al azar: los helenos beneficiarios de la revelación de la forma bella (las Musas)inventaron la cultura o paideia del deporte que todos hoy cultivamos y donde se juntan los pueblos por el mismo afán. Lo que hicieron en los juegos lo volvieron fuerza de conjunto en Maratón y Platea donde la fiereza de la guerra adquirió la forma, la armonía, el orden, la belleza. Así plantearon la meta mas dificil: la idea o perfección de la POLIS.
Eso para no hablar de Alejandro.
Sabemos nosotros (cristianos) que lo que dificulta grandemente este ideal visto por la mente es el pecado original. Sabemos tambien que la gracia lo ha vencido en el hombre-Dios para que nosotros nos acoplemos. Sabemos también que hay un furioso contradictor que titulariza la envidia y el interés parcial y renace una y otra vez en la historia como los virus que mutan.
Pero lo elemental del deporte muestra la forma de la victoria: el equipo y el juego de conjunto. Cualquiera lo sabe en cualquier deporte y lo intenta. Los que lo logran son campeones. Nadie lo alcanza por la individualidad y el interés parcial. Está documentado y una nación que se realice como tal deberá hacerlo por la synergía de sus sectores sociales y partidos políticos. No hay palabra más odiosa que la de "partido" y es lo que en la política se defiende a rajatabla: la solidaridad partidaria. La verdad es sin embargo el todo no la parte. Y esta verdad se alcanza por la libertad del espiritu o el espíritu libre que en sí colecta lo separado como unidad resultante. Lo hemos dicho de muchas maneras en este espacio.
Hoy puede verse en el mundial de Rugby, que no por casualidad era una escuela dirigida por un pedagogo donde se enseñaba como materia de base: LA LENGUA GRIEGA. Puede consultarse la novela de HUGUES "Los días escolares de Tom Brown", traducida por Ortega.
La Paideia ha sido la clave. La educación entonces tuvo a los sofistas COMO LOS DEL PENSAR TÉCNICO QUE HOY PULULAN y frente a ellos Sócrates y Platón que conciben la esencia o el LOGOS DE LA OYSÍA.
La opinología cree haber superado lo que no ha conocido. La historia recién comienza. Ha puesto recién los ingredientes sobre la mesada: la MISE EN PLACE.

viernes, 9 de septiembre de 2011

RECONOCER ES POSEER SU HISTORIA

Lo hemos dicho: tener historia implica reconocer. Así comenzó en la Hélade con la primer olimpíada. Es duro reconocer y conquistar lo que se hereda. En mi país la enfermedad consiste en vivir dentro de una trinchera y tirar incesantemente contra los otros.Hoy, ahora, la oposición se divide y subdivide como en un ejercicio musicale de llenado de compases. Y el oficialismo es una fortaleza superior a la de Troya o Numancia pero victoriosa ante la estupidez ideológica divisiva de la oposición, que también lo es de sí misma. La historia no está a la vista, porque siempre es "una".
Pero los hombres están en la historia aunque no sea reconocida y la desfiguren en una contra historia o siempre parcial que se encierra en ella. Hay ser y sostén de los entes que se suceden. La decisión no se toma sino en la esfera del ser donde en realidad se da la disputa. Nadie sabe para quien trabaja, suele decirse. Los hombres, la técnica, las ideologías, todo el maremagnum o sunami de la cultura está abrazado por quien nos conoce y permite que nosotros digamos con San Agustín:
¡CONOZCAOS YO CONOCEDOR MÍO!
Alguien (¿Ietzsche acaso?) somos enanos en las espaldas de un gigante.