lunes, 6 de octubre de 2014

LA UTOPÍA DE PLATÓN

Nada más doloroso que la patria. La libertad por la cual tanto se ha luchado está bellamente coronada por el estado república. Pero el ciudadano dista mucho de ser igual al que da un voto cada dos y cuatro años. Se salvan las apariencias con ello.
Mi vida se ha extendido en una misma frustración de ver fracasar cada gobierno votado por el pueblo. Y digo: desde 1946 hasta 2014 han fracasado todos y cada uno de los gobiernos que se vanaglorian del voto popular. En la República Argentina, la cual suma procesos militares que no tenían otro sino que el desastre.
Hoy se me ocurrió que si en cada departamento de un provincia se eligiera al mejor ciudadano de acuerdo a sus virtudes morales e intelectuales para presidente y de estos saliera el candidato de las veintidós provincias eliminando los odiosos partidos políticos y se hiciera otro tanto con diputados y senadores por otra convocatoria como la de jurados quizás se eliminaría la lucha por el poder y si fracasara por lo menos no sería odiosa la democracia misma basada en el populismo.
El presidente sería elegido entre los veintidós elegidos en cada provincia y sería alguien serio que no bailara haciéndose el simpático y sin dineros de campaña ni compromisos.
La utopía de Platón: hasta que quienes gobiernan no fueran virtuosos no se acabarán los males de la POLIS.